Enseñanzas del Valle de San Francisco

Después de meses de mucho trabajo, muchas reuniones y miles de mails llegó finalmente el día que todos habíamos esperado, los 7 Tech Trekers estábamos recorriendo las calles de Silicon Valley llenos de emoción y con muchas ganas de aprender de cada visita. Hay que admitir que los días fueron agotadores, estábamos a mil desde que sonaba la alarma temprano hasta que nos íbamos a dormir muy tarde. Pero lo mejor de todo esto era que, en cada momento, estabas aprendiendo algo nuevo, compartiendo con personas muy interesantes y viviendo una experiencia inolvidable.

El viaje fue increíble de principio a fin, tuvimos la oportunidad de visitar una gran cantidad de empresas, venture capitals y universidades. Todas tenían algo que enseñarnos; en las empresas más chicas podíamos conocer mejor la historia de sus inicios y en algunos casos hasta pudimos hablar con el CEO, en las más grandes vimos cómo funcionan las mega empresas tecnológicas en áreas específicas y cómo todavía logran mantener el espíritu de start-up. Los venture capitals fueron realmente interesantes, desde Emergence Capitals donde nos recibió un argentino quien nos contó su visión sobre qué le falta a la Argentina para crear un ecosistema emprendedor como el de Silicon Valley, hasta Lumia Ventures, quienes nos contaron que invierten seguido en emprendimientos en Latinoamérica y ven con muy buenos ojos a los emprendedores sudamericanos.

Se respiraba innovación en cualquier lugar al que íbamos; estaban quienes buscan crear un drone que vuele de manera autónoma y por otro lado los ingenieros de la NASA trabajando en el proyecto Kepler, hablar de realidad virtual y experimentarlo no era ninguna novedad, así como el desarrollo de energías renovables o el crecimiento de la economía colaborativa eran temas que estaban en la mente de todos. Si bien todo era extremadamente sorprendente, son 3 cosas las que más llamaron mi atención:

  • La cantidad de argentinos y ex-alumnos del ITBA que nos cruzamos
  • Los consejos que recibimos
  • Lo que es la vida y el trabajo en el valle donde todo amante de la tecnología quiere estar

Viajamos miles de kilómetros para llegar a Silicon Valley y, sorprendentemente, seguíamos rodeados de alumnos del ITBA y de argentinos. Antes de viajar capaz que la idea de ir afuera y estar trabajando en alguna de las empresas que tanto admiro parecía algo muy lejano y difícil, pero estando allá, esa idea cambió muy rápidamente al ver que, en realidad, era algo muy común y que muchos lo estaban haciendo. En más de la mitad de las empresas que visitamos, nos recibieron argentinos y en 5 de ellas estuvimos con ex-alumnos del ITBA; siempre era lindo encontrarnos con quienes habían pasado por las mismas aulas y compartieron los mismos profesores que nosotros. Entre tantos latinoamericanos viviendo en San Francisco, entendí que, aunque estemos lejos, no existen límites para donde queramos llegar.

En cada una de las visitas, además de absorber enormes cantidades de información y conocimientos, recibimos un montón de consejos de cada una de las personas que nos recibieron. Como es de esperarse, no existe un único camino correcto, sino la vida sería muy fácil. En medio del viaje volví a darme cuenta de esto al recibir 2 consejos muy opuestos y que hoy despiertan un debate en mi cabeza.

¿MBA o Aceleradora de Start-Ups?

Desde que tengo memoria, mi plan académico fue terminar la universidad para unos años después hacer el MBA; nada muy original ya que seguro muchos piensan igual. Estando allá, aprendí que ya no es una cuestión muy simple, sino que existen otras opciones para seguir complementando nuestra formación profesional y académica. Para algunos el MBA fue lo mejor que les pasó en la vida, nos contaron sobre el valor del networking y las oportunidades que el MBA les abrió, pero para otros, la educación tradicional sobre la gestión de negocios hoy parece un poco anticuada. De ahí sale esta nueva idea de formarse en una aceleradora de start-ups donde uno aprende haciendo, una metodología muy innovadora que ahora entusiasma a muchos emprendedores y a los que buscan la mejor preparación para la nueva era tecnológica. No creo tener una idea clara todavía de qué es mejor, pero como todo lo sorprendente de Silicon Valley, me llenó de ideas nuevas la cabeza.

Por último, una de las locuras del viaje fue ver cómo trabajan en el valle donde todo lo crean. Para muchos de nosotros algunas cosas sonaban algo irreal, como que en la mayoría de las empresas tienen vacaciones ilimitadas. WHAT? Algo totalmente impensado para acá, pero lo interesante es que allá trabajan mucho más por objetivos y las empresas buscan hacer lo imposible para que cada uno de sus empleados pueda tener días más productivos y alcance un buen work-life balance. En las start-ups, por ejemplo, nos contaban que mensualmente cada uno se ponía un objetivo personal y luego la empresa ayudaba a cada uno para alcanzarlo. El mix entre el trabajo duro (porque trabajan MUCHO) y el disfrute de la vida parecía estar equilibrado; las personas se veían realmente motivadas en lo laboral y alcanzando sus proyectos personales sin muchos problemas.

Como éstas, me quedaron muchas enseñanzas y anécdotas del viaje que con el paso del tiempo empiezo a valorar más. Ya nuevamente metida en la rutina, estoy agradecida por el gran viaje que pudimos compartir y las personas que pudimos conocer. Espero que con el paso de los años Tech Trek siga creciendo y más personas puedan vivir esta gran experiencia.