¿Nos estaremos convirtiendo en dinosaurios?

Como evitar que siga creciendo la brecha tecnológica con los países desarrollados.

Representación de la ultima etapa de los dinosaurios en la tierra, hace aproximadamente 66 millones de años.

Cuando hablamos de un dinosaurio, nuestro subconsciente nos refleja una imagen similar a todos. Bestias grandes y de movimientos lentos. Recordamos que alguna vez habitaron la tierra, pero se extinguieron, quedando de ellos un vago recuerdo de fósiles y polvo. Sin embargo, la vida no se terminó con los dinosaurios y siguió evolucionando hasta la actualidad.

La tecnología, como la vida misma, evoluciona constantemente. Esta evolución, es exponencial, acelerando su ritmo segundo a segundo. Por ende, los márgenes se achican y no hay lugar para errores. Corremos el riesgo de quedarnos atrás y extinguirnos al no poder estar en sintonía con estos cambios.

La ley de Moore refleja el crecimiento exponencial de la tecnología a partir del numero de transistores en un microprocesador. El gráfico logarítmico indica que el numero de transistores se ha duplicado cada dos años constantemente.

Las dos semanas que pasé en Silicon Valley junto a Tech Trek me marcaron este concepto y me cargaron con una responsabilidad de transmitirlo. La Argentina, junto al resto de la región latinoamericana, va a sufrir de la brecha tecnológica que los países desarrollados están creando. Esta brecha resultará en una pérdida de empleos, estancamiento de la calidad de vida de la población y falta de competitividad frente a otros países.

Sin embargo, no todo está perdido. En este artículo voy a analizar algunos puntos claves en los cuales se podría mejorar. Estos son: infraestructura, educación y conexión.

Infraestructura

Nuestro país enfrenta una crisis de infraestructura desde hace varios años. Un claro ejemplo, es la conexión a internet. En los últimos años, se ha realizado poca inversión en redes de fibra óptica, sin tener internet de alta velocidad en la mayor parte del país y ocupando el puesto 92 a nivel mundial en velocidad de conexión (2016).

Dado el creciente aumento en los volúmenes de datos provocados por tecnologías emergentes, como big data o inteligencia artificial, la velocidad en la transmisión de los mismos es de suma importancia para acoplarse a estos cambios.

Por ejemplo, Radius, una compañía de big data B2B (business to business) que visito el equipo de este año, cuenta con más de 20 mil millones de entradas de datos de diferentes compañías que son procesadas y brindadas a las mismas para mejorar la búsqueda de nuevos clientes. Otro ejemplo, es el procesamiento en antena. Un ejecutivo de Intel, nos contó que se está empezando a procesar la información (de un celular, por ej.) en la misma antena. Esto reduce el costo de transmitir la información sin procesar desde la antena hasta los servidores de las compañías. Minimizar el costo y aumentar la velocidad de la transferencia de datos será clave en los próximos años.

El gobierno argentino debe trabajar en forma conjunta con las compañías de telecomunicaciones para aumentar la inversión y garantizar la seguridad de la misma, y permitir la competencia y reducir los monopolios.

Educación

El segundo punto es la educación. En este viaje, tuve la oportunidad de visitar Singularity University. Esta universidad, mayormente financiada por Google, busca aplicar tecnologías exponenciales para resolver problemas que impactan a miles de millones de personas. Pensarán que en esta universidad reina un clima de absoluta seriedad y formalidad hacia el estudio de la tecnología, pero no es así. El programa de verano, que reúne a estudiantes de más de 50 nacionalidades, consiste principalmente en charlas de expertos en distintas tecnologías durante todo el día. Nosotros presenciamos una discusión sobre si el mundo es una simulación en un clima distendido entre los alumnos y los profesores, compartiendo alguna que otra cerveza. También, los alumnos desarrollan un producto y lo exponen ante importantes inversores de Silicon Valley.

Reflejo del ambiente relajado en una charla en el salón principal de Singularity University.

Singularity University es una de las primeras muestras de como la educación formal se reducirá en los próximos años. Los cambios tecnológicos son tan rápidos que no hay tiempo para carreras largas en las cuales el alumno no pueda perseguir sus intereses. Hoy en día, se pueden encontrar miles de clases y cursos de las mejores universidades del mundo online, haciendo que el acceso a la información sea inmediato y gratuito.

No es de extrañar que en Israel (uno de los países más avanzados tecnológicamente) las carreras de economía e ingeniería duren 3 y 4 años respectivamente. Este aprendizaje rápido y preciso da lugar a la posterior especialización del alumno en su área de interés. Además, hay una mayor cantidad de materias electivas.

¿Cuál es el sentido de que una carrera ¨técnica¨ dure entre 6 y 7 años cuando grandes cambios tecnológicos ocurren anualmente?

En Argentina, queda la noción de que uno debe ¨saber de todo¨. En Silicon Valley, esto se dejó atrás hace rato. Ante la creciente complejidad de la tecnología, la ventaja está en especializarse en un área como único recurso para generar valor. Es por esto, que la educación debe ser más flexible, para promover los intereses individuales, poder adaptar las carreras y que los estudiantes puedan estar en la cresta de la ola en una tecnología o un área en particular.

Conexión

Una de las reuniones más interesantes que tuvimos en Silicon Valley fue con Adolfo Nemirovsky. Adolfo es doctor en física estadística, fue presidente del grupo de benchmarking para procesadores del NPforum, fundo varios startups y tiene 10 patentes a su nombre, principalmente en semiconductores. Actualmente, Adolfo es CEO de LatIPnet, una ONG ubicada en el centro de desarrollo de la NASA, para establecer relaciones entre Latinoamérica y Silicon Valley en el ámbito de la tecnología.

Una postal del NASA Ames Research Center, en donde se encuentra Singularity University y la oficina de Adolfo Nemirovsky.

Adolfo decidió hacer sus estudios de posgrado y emprender en el exterior. Sin embargo, no se desconectó completamente de la Argentina. Él nos contó que hace algunos años formó una organización para fomentar una conexión entre el ecosistema argentino y el de Silicon Valley. A pesar de sus esfuerzos y las promesas del gobierno, el proyecto no se pudo llevar adelante ya que las promesas no fueron cumplidas. Actualmente, Adolfo concentra mayormente sus esfuerzos en otros países de Latinoamérica como Méjico.

Igualmente, Adolfo cree que hay un gran potencial en la Argentina debido al acostumbramiento al cambio constante y la facilidad de adaptación. Él afirma que es imposible recrear un Silicon Valley, pero que debemos insertarnos en su cadena de valor. Nos hizo imaginarnos al valle como el nodo central y a la Argentina y los otros países como pequeños nodos (computadoras) de una misma red.

Mientras más conexiones haya entre argentinos e instituciones de Silicon Valley, habrá mayor crecimiento tecnológico. Como internet hizo que el ¨Network Effect¨ haga crecer los negocios y la educación, la Argentina debe hacer crecer su red de contactos con otros países para aumentar su capacidad de educar, conseguir capital y generar nuevos productos para mercados globales (si, en Silicon Valley nadie piensa en el mercado local).

Evitando el meteorito

¿Cómo podemos evitar ser extinguidos cual dinosaurios? ¿Cómo dejamos atrás las estructuras que se mueven con tanta lentitud? Sin duda hay una responsabilidad gubernamental de mejorar la infraestructura y la educación en el país. Pero también son las grandes empresas privadas, las que tienen que mirar al norte y entender que los cambios tecnológicos en inteligencia artificial, big data, AR, VR, blockchain, entre otros, van a perjudicar transversalmente a todas las industrias.

La única manera de sobrevivir, es conectarse y aprender, no replicar ni ignorar. Es en este concepto en donde encontré sentido al proyecto. Tech Trek es un cable entre ese gran nodo llamado Silicon Valley y este pequeño nodo llamado Argentina. Mientras más rápida sea la conexión, recibiremos más información y el nodo se expandirá y empujará el desarrollo del país.