
Please, be Googley
Hace 3 días que llegamos a Silicon Valley y desde el momento en que pisamos el aeropuerto de San Francisco no paramos de visitar compañías de todos los tamaños. Todos estamos fascinados con lo que estamos viviendo y aprendiendo. El ritmo en este lado del mundo es muy rápido y lo que parece ser un rasgo característico de este lugar es que las personas son muy abiertas a escuchar, ayudar y dar su feedback. ¡Hay una apertura mental y una energía increíbles! En mi primer post voy a compartir algunas de mis impresiones sobre lo que fue nuestra visita a Google.
El martes 22 de julio nos recibió en las oficinas de Google nuestra guía, una amable mujer que trabaja en relaciones con las universidades. Mi primera reacción fue quedarme impactado con toda la información visual que estaba entrando por mis ojos. Google es prácticamente una ciudad, con 20 000 empleados. Las oficinas son una cantidad interminable de edificios, con más de 35 restaurantes que seguramente satisfagan todos los gustos culinarios que puedan existir. Afuera de los edificios, muchas personas siempre con una sonrisa en la cara, algunas desplazándose en bicicletas, otras jugando al Quidditch en los parques (al parecer, un deporte normal para los que trabajan la compañía) y otras simplemente reunidas con sus pares charlando, comiendo algo en alguno de los 35 restaurantes.

Lo interesante fue que, durante nuestra visita, nos acompañó un egresado de ingeniería electrónica del ITBA que actualmente trabaja en Google, en el área de procesamiento de audio. Un geek simpático al que llamaré G de ahora en adelante. Nos contó cómo llegó a Google y cómo es el ambiente en su trabajo.
La charla con Google me dió una idea del capital humano que Google tiene y atrae permanentemente: personas que van más allá de lo académico, apasionadas y proactivas en algún área de su interés, y que buscan destacarse en ella (participando en competencias, creando o participando de proyectos extra-curriculares que demuestren interés y proactividad por un tema en especial, etc.). En el caso de nuestro geek, a Google le atrajo mucho que hubiera participado y llegado lejos en competencias de programación como IEEEXtreme y Code Jam. G trabaja en un proyecto relacionado con la compresión de señales de audio, junto con otras 4 personas, en un ambiente de personas muy cooperativas que deben estar orientadas a resultados, sin existir una cantidad de horas diarias que deban cumplir, por lo que cuentan con una gran flexibilidad en los horarios de trabajo! El equipo debe cumplir con al menos el 60% de los objetivos que la empresa les propone, de tal manera que nunca le alcanza el tiempo para cumplir con todos los objetivos. El hecho de tener metas muy altas, empuja al equipo a hacer lo mejor posible para avanzar constantemente. Algo que me llamó la atención, es que los integrantes del equipo se deben arreglar entre ellos para cumplir con los objetivos, siendo el jefe pasa a tener el rol de una persona con mucha experiencia que ayuda a sus empleados para que crezcan junto con Google. No existe que el jefe le diga a los integrantes del equipo cómo se tienen que vestir o a qué hora deben llegar al trabajo!

Lo que logró Google es algo increíble, la gente que trabaja ahí vive contenta, con las mentes abiertas y con ganas de agregar valor para la empresa y el mundo. Quizás, este fenómeno provenga de la pasión y la visión de los fundadores de Google hace unos años, o de mucho antes, no lo puedo saber realmente… Pero lo que sí es muy seguro, es que el caso de Google nos demuestra cómo grandes cambios positivos y masivos pueden surgir de las mentes de pocas personas y pasar de ideas a acciones con impacto profundo en la sociedad. Silicon Valley tiene que ver con esta historia, con muchas personas con ideas que quieren pasar a la acción y arrancar sus empresas con el objetivo de agregar valor para el mundo!
Estoy muy agradecido del trabajo que realizó todo el equipo para que se pueda dar esta experiencia y a nuestro patrocinante Almundo.com.
Nathaniel Cuper
