Volando hacia el futuro

Sobre drones, cafés que vuelan y lo experiencia de emprender en Silicon Valley

Día 3, se avecinaban nuevas empresas para visitar y tocaba nuestra primer empresa dedicada a drones.

Desde el momento en que estacionamos, notamos un tinte distinto en Prenav. Veníamos de visitar empresas grandes como Samsung o PayPal con edificios millonarios e infraestructuras con facilidades soñadas, pero esta visita parecía presentar algo totalmente distinto.

A pesar de la temprana hora de nuestra visita, la gran mayoría de sus empleados se encontraban en sus puestos. Su dedicación y compromiso para con su producto se notaba en cada uno de ellos. A tal punto que mientras recorríamos sus escritorios, nos contaron que estos habían sido construidos con sus propias manos. Los mismos escritorios sobre los que trabajaban en su día a día con sus computadoras, procesadores y soldadores habían sido construidos cortando distintas maderas y combinándolos con unas patas de aluminio industrial. Estas pequeñas cosas son las que terminan diferenciando, viendo el compromiso y la necesidad de cada empresa, que no se pueden dar el lujo de comprar la mesa mas costosa del mercado y deciden construir las suyas que no tienen nada que envidiarles. El esfuerzo en cada uno de los detalles, hasta el mas mínimo de ellos.

También nos contaron que para poder sustentar su actual emprendimiento, desarrollaron distintos proyectos para conseguir fondos. Mostraban que estaban dispuestos a realizar distintas iniciativas con el fin de lograr su fin y que el mismo sobreviva.

En la puerta de Prenav con el CEO

¿Qué es Prenav y como surgió?

La empresa se dedica a realizar un escaneo del entorno en donde volaría el drone y en base a eso que sepa esquivar los debidos obstáculos. En base a esto se puede programar un recorrido estándar y pautado para que se repita a ciertas horas del día. Puede ser muy útil a la hora de realizar controles, verificar el estado de cosechas. Entre anécdota y anécdota del fundador, nos contó como surgió su emprendimiento.

Luego de haber sido despedido de su trabajo estaba con un amigo en un café, y mientras hablaban de ideas disparatadas e innovadoras surgió la posibilidad de que exista la posibilidad que un drone les sirva el café en la mesa. Pero, ¿Cómo podrían lograr esto? Primero debían identificar los obstáculos y el café podría viajar autónomamente esquivando cada uno de ellos.

Después de un recorrido por el taller de materiales con los que experimentaban para lograr drones aún más livianos se nos presentó el CEO de la empresa. Un joven de unos treinta y algo, algo desalineado, nos contó que tenia 3 hijos y sus principales problemas a la hora de emprender en un ecosistema como el de Silicon Valley.

A pesar de que habían logrado una inversión hacía poco, sabían que los meses estaban contados. Estimaban que les duraría 18 meses para cubrir sus gastos y allí debían salir nuevamente en busca de una mayor inversión. Cuando le preguntamos de sus errores a la hora de emprender con Prenav, nos contó que ni bien consiguió su primer ronda de inversión, trató de realizar un crecimiento demasiado fuerte, contratando demasiados empleados en una etapa muy temprana. No le fue sostenible ya que rápidamente se quedo sin dinero. Fue un gran aprendizaje, tuvo que despedir a un par de sus empleados recién contratados y fue un momento muy difícil.

Los métodos de contratación eran diversos, uno de sus empleados lo había contratado luego de verlo en una hackathon desempeñándose de manera destacada. Es un fenómeno muy común en Silicon Valley, la cantidad de meetups, hackathons y eventos de emprendimiento abundan en la zona.

Con respecto al futuro de la industria nos comentó que hay empresas experimentando con autos voladores, y que en los próximos 10 a 20 años será algo cotidiano, un cambio de paradigma a la hora de transportarse.

La pregunta es entonces: ¿podremos evitar los obstáculos?