Voluntariando el “Día X”

Para llegar a TEDxSanIsidro cada uno tiene su propio camino; si bien se puede participar en el evento como espectador, sponsor, colaborador, equipo u orador; Santi, Nico, y Libertad eligieron ser voluntarios/as del Día X (el día en el que TEDxSanIsidro sucede).

Santiago tiene 19 años, se egresó de la escuela secundaria el año pasado, y decidió tomarse un tiempo para él, para lo que él quiera y no para lo que le digan.

“La manera en que me enteré del evento no fue de las más convencionales… Estaba mirando las “stories” de Instagram y ví que una chica subió una foto celebrando que se había ganado una entrada para TEDxSanIsidro. A mí siempre me interesaron y gustaron este tipo de charlas así que me puse a investigar. Entré en la página del evento, y vi que las entradas gratuitas se habían agotado (de las que había ganado mi amiga), y también leí que se podía asistir al evento siendo “Sponsor Individual”.. Estaba decidido a ir, no me podía perder el evento. Navegando por la página vi que también estaba la posibilidad de ser voluntario. Me súper copó. Me parecía un gran orgullo personal poder “ayudar” de alguna manera a este gran movimiento mundial, con el que yo me identificaba y apoyaba. Hace mucho tiempo que veo charlas TED y TEDx, siempre fueron de gran inspiración y ayuda para mí. Entonces, repito, la posibilidad de ayudar a que se realice una de estas y yo estar involucrado, me encantó. Todo esto pasó el lunes (11 septiembre) y ese mismo día cerraba la inscripción para voluntarios del evento. Era hoy o nunca. No lo dudé, y me inscribí.”

Nico quiso buscar una nueva perspectiva: “Nunca había participado de un evento TEDx como voluntario. Las pocas veces que había ido a uno fueron como espectador: llegaba, hacía la cola, entraba, disfrutaba las charlas y me iba a casa. Era la primera vez que vivía la experiencia de lo que es hacer posible algo así desde adentro. Y me fascinó. (…) No vi ninguna de las charlas del evento todavía, pero valió la pena. Lo disfruté de una forma nueva para mi, desconocida, pero que repetiría mil veces de poder hacerlo.”

Y para Libertad fue diferente: Estar del lado de afuera ya no le llenaba: “Querer es suficiente para ser parte en TEDxSanIsidro. Conozco TEDx hace muchos años, y ya no me alcanzaba con saber las charlas de memoria y conocer mil oradores, quise ser parte. Tenía miedo cuando decidí anotarme. Dudé mucho porque no conocía a nadie, pero lo volvería a hacer mil veces. En mi experiencia personal le pude devolver a TEDx un poquitito de todo lo que me dio y me sigue dando. Algo que espero poder seguir haciendo.”

El ambiente se hizo sólo. Los que llegan a TEDxSanIsidro es porque así lo quisieron,sin importar todo lo que se les pueda cruzar en el camino. Santi nos contó un poco de su travesía: “Después de averiguar cómo ir, tomarme el colectivo, perderme un poco y demás complicaciones, finalmente llegué a la Goethe Schule. Era viernes, el día de la capacitación. Me encantó el lugar. Como decía una compañera de nuestro grupo, muy “High School Musical”. Estaba perdido y seguramente se notaba. Fue así que justo me crucé con dos chicas voluntarias, re copadas, que me preguntaron qué buscaba y les dije que estaba ahí por la capacitación de TEDxSanIsidro;y bueno, justamente la chica que me preguntó fue quién después me explicó básicamente casi todo lo que necesitaba.”

Y como el ambiente, la experiencia la construyeron entre todos, nos cuenta Libertad: “Desde la capacitación, un sábado de lluvia por la mañana, lo disfruté. Nos contaron cómo iba a ser el evento y qué teníamos que hacer. Nunca con órdenes, siempre dándonos libertad. Nos reímos mucho, son todos muy ingeniosos, muy abiertos, son -gente TEDx-.

El día del evento fuimos 4 horas antes para ayudar a preparar, mientras desayunábamos y charlábamos. Nos organizamos y salimos a recibir a la gente. Te informan sobre todo, para que puedas sentirte seguro frente al batallón de gente, y así ayudás a que se sientan cómodos, les aclarás sus dudas y los guías. Una vez empezado el primer bloque fuimos a dejar listo todo el espacio donde se encontraban los labs y sus actividades. También fue el momento para relajarse un poco, porque cuando empieza el interludio vuelven los nervios.

Cabe destacar que te hacen sentir importante (organizadores, coordinadores, oradores, etc.), que te tratan como igual. Todos pasamos por diferentes actividades, cubrimos al compañero para ir al baño, o para que vaya a comer algo, y hasta que no está terminando el último bloque, los nervios no se van. Es agotador, sí, pero es tan reconfortante.”

Todo lo que se aborda para lograr el evento, desde el viaje, la capacitación, las tareas asignadas, hasta los nervios y el cansancio, valió la pena. En palabras de Nico: “Fue una experiencia inolvidable. Desde el primer día que me dijeron cómo era todo hasta el momento en el que la última persona abandonó el evento. La energía que se siente en eventos como estos es única de principio a fin; charlas que te hacen reflexionar sobre cosas que nunca te cuestionaste, oportunidades para ver la vida de otra forma y hasta para conocer mundos que no sabias que existian. Son incomparables la verdad, pero el vivirlo como voluntario no lo cambiaría por nada. El espíritu de compañerismo, de solidaridad y de pasión por lo que se hace de todos los involucrados en TEDxSanIsidro es único en todo sentido.”

Cada experiencia en TEDxSanIsidro trae una historia, a unos le toca escuchar y llevárselas para hacer algo con eso, a otros contarlas y compartirlas con el mundo, ellos eligieron voluntariar para hacerlo posible, eligieron vivirlas.

¿Te gustaría voluntariar? Sumate desde www.TEDxSanIsidro.org/voluntariar

¡Algunos de los voluntarios del -Día X- que se quedaron hasta el final! — Foto: Gabriel Amato.

Gracias Libertad, Nicolás y Santiago por animarse a hacer la nota — y a voluntariar con nosotros.