Los dos Lobos

Hace mucho tiempo, un viejo líder de una tribu Cherokee se encontraba dándole una lección de vida a un joven guerrero que no había sido exitoso en una de sus batallas.

“Entiendo como te sientes joven guerrero. Pero debes saber que dentro de mí también existe una gran batalla” le dijo el anciano al joven guerrero. “Es la batalla más grande que he tenido que afrontar y es entre dos lobos. Uno de ellos es malvado. Representa todas las cosas negativas que no me gustan de mí. Ese lobo es el enojo, la envidia, el arrepentimiento, la avaricia, las mentiras, la inseguridad y el ego. El otro lobo es bueno. Ese lobo representa la alegría, la paz, el amor, la bondad, la generosidad, la fe, la confianza y la excelencia. Todos los días los dos lobos tienen una pelea.” El anciano tomó un largo respiro y volvió a hablar. “Dentro de tí joven guerrero existe la misma pelea.”

Confundido, el joven guerrero miró al anciano y le preguntó, “¿pero anciano, cuál es el lobo que gana esta batalla?”

El anciano miró detenidamente al joven y le dijo, “al que alimentes”.

Dentro de cada uno de nosotros, existen dos versiones de nosotros mismos. Existe una versión que representa todas las cualidades positivas que tenemos como humanos y que nos gustaría llevar a cabo día con día. Pero de igual manera, dentro de todos nosotros existe una versión negativa de nosotros mismos. Una versión de nosotros que no es amable, que no se esfuerza por conseguir lo que quiere, que no busca superarse, que no da lo mejor de sí mismo y que siempre busca hacer el mínimo esfuerzo posible. Todos enfrentamos una gran batalla todos los días con estas dos versiones de nosotros mismos. Cada día a través de nuestras acciones tenemos que decidir a qué versión de nosotros mismos queremos alimentar.

Reflexiona sobre tus emociones y tus pensamientos en tu día a día. Date el tiempo para reconocer a qué “lobo” estás alimentando. Nuestros pensamientos y emociones negativas pueden ser nuestro peor enemigo. Pero solo si las dejamos que tomen el control de nuestra mente. La siguiente vez que tengas un pensamiento negativo, reflexiona sobre el mismo. ¿Qué me está ocasionando este pensamiento? ¿Es algo positivo, o negativo? ¿Si hago caso a ese pensamiento, me acercaré a una mejor versión de mi mismo? ¿Estoy alimentando a mi lobo bueno, o estoy alimentando a mi lobo malo?

Todos tenemos el poder de alimentar a nuestro lobo bueno a través de nuestras acciones diarias. La persona en la que te conviertas, va a ser el resultado de esa batalla diaria que existe entre los dos lobos. A medida que decidas alimentar a tu lobo bueno, este se volverá más fuerte y hará que tu lobo malo se vuelva más débil. Pero de igual manera, si eliges alimentar a tu lobo malo, tu lobo bueno será más débil y será más difícil que lo alimentes. Dentro de todos nosotros existe una batalla. ¿A qué lobo vas a alimentar hoy?

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