Serie: El líder que no tenía cargo — Cuanto más profundas sean tus relaciones, más fuerte será tu liderazgo

En Podemos Progresar creemos que las grandes organizaciones se crean con grandes líderes. En su libro El líder que no tenía cargo, Robin Sharma nos expone su filosofía de organización en donde cada colaborador se convierte en un líder dentro de sus responsabilidades. En esta serie, exploraremos los mayores aprendizajes de este libro.

En cada organización existen diversas métricas para tratar de medir el éxito. Aunque en ocasiones estas métricas pueden ser útiles para medir el ritmo de trabajo y los avances, es muy importantes que como líderes nunca olvidemos que el propósito de cada organización es crear relaciones positivas con personas. Que tanto estamos logrando añadir valor a la vida de nuestros colaboradores y de nuestros clientes determina el éxito de cada organización.

Cuando como líderes nos damos cuenta que la única forma de añadir valor a la vida de nuestros clientes es añadiendo valor a la vida de nuestros colaboradores nuestro trabajo se vuelve detonar el potencial de las personas con las que trabajamos. Inclusive de aquellas personas que nunca han visto esta grandeza dentro de ellos mismos y que no creen aún en su desarrollo. Es solo a través de una obsesión por desarrollar a nuestros colaboradores que veremos un cambio radical en su nivel de desempeño y productividad.

Haz a otros exitosos y ellos te harán exitoso a tí.

¿Como podemos inspirar a otros a dar lo mejor de sí mismos, a comprometerse y a ser responsables? Aunque no creo que exista una receta perfecta para conseguir esto, hay ciertos principios básicos en los cuáles nos podemos enfocar para lograrlo.

El primer punto por el cual siempre sugiero comenzar es poniendo el ejemplo. Parece algo tan sencillo, sin embargo, es muy importante que como líderes siempre cuestionemos si estamos viviendo los valores y comportamientos que buscamos ver en nuestros colaboradores. Toma la iniciativa. A través del ejemplo que ponemos en nuestras acciones diarias, estamos otorgando lo que queramos recibir. Si quieres que tus colaboradores se vuelvan más responsables, se mas responsable con tu tus colaboradores. Si buscas más compromiso, entrega compromiso. Si buscas respeto, se respetuoso. La reciprocidad es un principio básico de la convivencia entre las personas. La mejor forma de inspirar a tus colaboradores a volverse líderes sin cargo, es ser un ejemplo de ese líder que quieres ver en ellos. Liderar con el ejemplo es la forma mas efectiva de influir positivamente en otras personas.

Una vez que empezamos a vivir los comportamientos que queremos ver en nuestros colaboradores, como líderes debemos de darnos cuenta que cada persona dentro de nuestra organización es crítica para nuestro éxito. Para crear una organización de clase mundial, todos los colaboradores en la organización son importantes. Estoy convencido que la calidad de una organización se determina por el compromiso y la responsabilidad que los colaboradores tienen con el propósito de la organización.

Si tu interés es ser exitoso en tu vida profesional, conviértete en un ejemplo para otros que irradia energía positiva, excelencia y amabilidad con todas las personas con las que interactúas.

Para aumentar la calidad de tus relaciones con tus colaboradores, además de predicar con el ejemplo, es imperativo que muestres un interés genuino en desarrollar personal y profesionalmente a todos los que te rodean. Para lograr esto, necesitas aprender a escuchar. ¿Cuántos líderes, al tú hablar con ellos te hacen sentir como si el mundo se hubiera detenido y como si cada palabra que les dices es de extrema importancia? ¿Cuántas personas que conoces escuchan con tanto detenimiento y concentración que es casi como si se pudiera oír el silencio entre cada una de tus palabras? Tristemente, muchos de nosotros no logramos esto. Estamos tan preocupados por nuestros problemas y nuestro ego que rara vez logramos oír lo que los demás nos están diciendo. Hacer esto es un grave error que debemos de corregir.

Desafortunadamente, muchos de nosotros todavía creemos en ese anticuado estilo de liderazgo donde el mejor líder era el que decía mas, el que hablaba más fuerte y el que escuchaba menos. Caemos en el error de pensar que la persona que está hablando es la que tiene todas las respuesta. Esto está equivocado. El liderazgo es escuchar. Se necesita de valentía para callar a tu ego. Humildad, para poder callar tus problemas y comenzar a escuchar a otros. Se necesita seguridad en uno mismo para guardar silencio y dejar que las ideas de otros sean consideradas y escuchadas.

Date el tiempo para estar con tus colaboradores. Interésate genuinamente en lo que está ocurriendo es sus vidas. Platica con ellos, conócelos como personas. Entiende sus miedos y ambiciones. Date cuenta de lo que los motiva. Es solo a través de estas interacciones que construirás confianza, responsabilidad y compromiso con tu equipo.

Haz que cada persona que toca tu camino sea mejor, más feliz, con mayor compromiso y responsabilidad que cuando la conociste. Se un ejemplo positivo para todos los que te rodean. Haz esto y serás exitoso. Las personas son el factor más importante en el éxito de cualquier organización.

Siguientes Pasos Inmediatos:

Toma cinco minutos y piensa en la persona que ha tenido la mayor influencia positiva en tí. ¿Cuáles eran las tres cualidades que más admiras de él o ella? ¿Cómo podrías comenzar a vivir esas cualidades en tu trabajo y en tu casa a partir de hoy para convertirte en un ejemplo positivo para otros? ¿Qué tanto sabes de tu equipo? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste a investigar sus miedos y sus ambiciones? Date el tiempo para hacer esto. Tu éxito depende de tu equipo.