El calvario de ser original

Vivimos en un mundo globalizado. Podemos ver y leer contenido de aquí a China. Esto es algo increíble, sin embargo, podemos encontrarnos con que tal vez una idea que teníamos no es del todo original. Deprimente, ¿no es así? Pero no por eso vamos a rendirnos sin antes intentarlo.

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Comencemos por una anécdota. Desde el año pasado incursioné en el mundo de la fotografía de retrato. Me gustaba, aprendí muchas cosas e intenté muchas más. Pero sentí tanta similitud y saturación que opté por cambiar mi contenido. Lo que buscaba es que contenido gustara por el simple hecho de compartir todo lo que me apasiona y lo que gira entorno a ello; no solo obtener el like por tener una chica bonita en mi feed. No lo tomen a mal, hay retratistas increíbles y no es un trabajo sencillo. Pero ya no me identifiqué con ello.

En su libro “Steal Like An Artist”, Austin Kleon dice: “Lo que un buen artista entiende es que nada viene de ningún lado. Todo trabajo creativo construye sobre lo que vino antes. Nada es totalmente original”. Con estas palabras el escritor no busca desanimarnos, todo lo contrario, se trata de liberarnos de la carga de tratar de ser 100% originales.

No vas a ser el primer fotógrafo de retrato, la primera youtuber de maquillaje o el primer streamer de videojuegos, pero eso no te debe detener de intentarlo si es lo que te apasiona.

Dicho esto, el éxito de tu contenido no depende de su total originalidad. Las personas te compararán con alguien o algo más conocido, es inevitable. Pero, ¿qué puedes hacer al respecto para minimizarlo? Ser auténtico.

Photo by lucas Favre on Unsplash

Se trata de eso, de explotar lo que te hace y nos hace únicos. Impregnar nuestro trabajo y nuestro contenido de nuestra personalidad hará que resalte por tener aquella propuesta de valor que nadie más puede dar. No está de más decir que no debes de intentar ser alguien que no eres. Los usuarios no son tontos, a la larga se dan cuenta cuando alguien no es como pinta ser, así que no personifiques.

Aaron Draplin, Casey Neistat, Chris Hau; ninguno de ellos fue el primer sujeto en grabarse a si mismo o la primera persona en diseñar pósters y logos. Sin embargo, su personalidad fue lo que definió su trabajo y marcó el camino al éxito y reconocimiento.


Ser totalmente original es una imposibilidad que debes desechar mucho antes de comenzar a crear o vas a tener un muy mal rato. Pero nunca debes de intentar ser alguien que no eres tú, tu autenticidad marcará la pauta de tu contenido y no acabes en un interminable “es algo parecido a…”.