Que no te minimicen

Hace pocas semanas comencé un proyecto personal de streaming de videojuegos. Y como todo en la vida, uno comienza desde cero.

“A Sony Playstation remote control and a Wii box” by Pawel Kadysz on Unsplash

He amado los videojuegos toda mi vida, desde el momento que me regalaron mi SNES, hasta ese momento de felicidad cuando compré mi propio PS4. Claro que en mi época de niñez, pensar en una carrera de jugador profesional de e-sports, por ejemplo, era una sandez para tus padres. Ahora sabemos que esto no es imposible, y caminos para lograrlo hay muchos. Algunos empezaron dándose a conocer por plataformas de streaming, puliendo sus habilidades y creciendo una comunidad. Es el camino quizá más obvio de quienes han construido su vida alrededor de los videojuegos.

Vamos por partes: Construir una comunidad online toma tiempo y dedicación, no hay atajos (a menos claro que compres seguidores, 0% recomendado). Lo que sucedió es que al intentar comunicación orgánica en redes sociales, como por ejemplo compartiendo tu canal en grupos de Facebook relacionados con el tema, las personas piensan que estás “pidiendo y/o mendigando seguidores” cuando solamente lo que buscas es dar a conocer tus perfiles y que seguirte es totalmente optativo.

Esto claro fue acompañado de burlas, algunos insultos, y un par de frustraciones proyectadas en lo que claramente eran usuarios que no pudieron hacer crecer un canal propio y se rindieron. Algunos decían que “¿para qué uno hace streamings si no tiene miles de seguidores?”, o hubo otros que comentaban que “mágicamente” llegan los seguidores, y algunos otros comentando que “streamers hay muchos”.

Side note: Pensar que los seguidores o clientes llegan por “arte de magia” es lo que ha hecho que muchos proyectos y pequeñas empresas no duren más del primer año.

Esto pudo ser una situación aislada, pero lo podemos generalizar en muchos ejemplos de la vida cotidiana. Doctores hay muchos, psicólogos hay muchos, YouTubers, etc. Sin embargo, las personas que lograron crecer profesionalmente en cualquiera de estas ramas no empezaron siendo populares; no empezaron pensando que solo eran “uno más del montón”. Empezaron con una pasión de crear y dedicando su tiempo a lo que amaban. Constancia, estrategia, personalidad, y en algunos casos un poco de suerte, lograron hacer de ello una vida redituable y probablemente son de las personas más felices actualmente.

Poder vivir de lo que más te gusta hacer es el objetivo de vida de todas las personas (al menos eso creo). Buscar la felicidad es naturaleza humana y además poder llenar tu refrigerador, pagar facturas y mantener a una familia de ello, es el sueño. Alguien que crece queriendo ser doctor porque le gusta cuidar la salud de las personas, probablemente nadie cuestione su pasión. Sin embargo, si en algún momento decidiste ser streamer de videojuegos porque son tu pasión o tener un blog de moda porque es lo que desayunas, comes y cenas. No dejes que nadie te diga que solo eres “un@ más”, hazlo, dedícale tiempo y verás cómo eso llena más tus días y tu vida. No dejes que nadie ni nada minimice lo que amas hacer y no dejes de hacerlo por la opinión de nadie.

Nota adicional: En mi opinión, muy distinto hacer algo porque te apasiona, que porque te hará famos@ y/o ric@. Algunas cosas pueden resultar en ese fin, pero no debe ser tu objetivo porque puedes terminar con algo que no te hará feliz al final.