Perfiles de Mujeres de 100: La Lucha de la Transformación y el Empoderamiento.

Sanae Mercedes Hinojosa Taomori

31 años. Abogada y criminóloga. Actualmente estoy de titular en la unidad de igualdad de género en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Los objetivos principales son hacer que más mujeres estén en cargos de mayor jerarquía y que las sentencias emitidas tengan perspectiva de género.

Mi pasión son los derechos humanos, en particular los de las mujeres.

He ejercido en el litigio estratégico, en el activismo y en la educación. En lo educativo he impartido clases de derechos humanos y criminología.

Me tocó crear un grupo en Sonora para Amnistía Internacional, ya que no había presencia de la organización en Sonora. Posteriormente quedé electa para dos representaciones internacionales.

Me doy cuenta que las mujeres viven en múltiples desigualdades. Vienen desde cómo están diseñadas las instituciones y los sistemas del mundo.

Un ejemplo es el derecho, es un fenómeno androcéntrico. Fue creado por hombres y, aunque no sea de manera intencional, beneficia a los que lo crearon. Esto genera que el papel de la mujer pierda importancia. La ciencia médica es otro ejemplo. No ha habido preocupación por temas concernientes sólo a mujeres.

Todas estas parcialidades son comunes. La discriminación hacia la mujer se ha normalizado tanto que ya ni se discute. Incluso muchas mujeres se discriminan a sí mismas.

Sea como sea, yo confío en el poder transformador de las mujeres.

Mi mamá falleció hace 17 años. Me eduqué con mi papá y mis tres hermanas.

Yo veo que mis hermanas son personas cuyas vidas hubieran sido diferentes si hubieran sido hombres. Educadas, virtuosas, de calidad, sin embargo, estas cosas no las han podido potenciar. Principalmente por el sistema que está en contra de que lo hagan.

Me gustaría que las próximas generaciones no vivan los impedimentos que mis hermanas han tenido para triunfar. Porque son triunfadoras, pero no quiero que las que están por venir vivan la opresión.

Mi papá es un ejemplo de cómo muchos estereotipos masculinos son falsos. No se volvió a casar, se hizo cargo de nosotras e hizo labores que hacía mi mamá. Se convirtió en prueba de que todas esas cosas no tienen género.

Los temas de derechos humanos son muy conflictivos en general. Obvio, vas contra el sistema. Una de estas luchas más difíciles es la lucha por la igualdad. Porque la mayoría de las injusticias se sustentan en la desigualdad.

Luchar por estas cosas, es parte de construir el mundo.

En cuanto al seminario: yo soy feminista, el término empoderamiento de la mujer es un término que surge del feminismo.

Veo que todas las seleccionadas son un motor en sus respectivos ámbitos. Aun así, creo que falta empoderamiento. Destacar no es necesariamente empoderar.

Creo que el ejercicio del poder es algo que se debe lograr. Que las compañeras y yo podamos influir. Eso es el poder, influir. Es indispensable que se logre eso. Se va a lograr, y cuando se haga, van a haber 103 mujeres listas para cambiar el mundo. Eso es algo mucho más grande de lo que podemos dimensionar.

Como seres humanos, debemos velar por otros seres humanos. Cuando no luchamos por los otros, perdemos un elemento que nos hace personas.

Me parece muy importante vincular el concepto de humano con el de mujer. Porque en este sistema, en este mundo, la mujer no es tratada como ser humano. La mujer no es un ser humano completo.

Esto tiene siglos así. Instituciones religiosas y políticas relegaron a la mujer a un papel de segunda categoría.

Cualquier cambio que las mujeres han querido lograr en favor de sus derechos ha costado mucho. Creo que es responsabilidad de las personas seguir luchando.

Hay una deuda histórica con las mujeres. Lo que se ha logrado ha sido porque hay mujeres que han dado la vida por lo que hay ahora. Ahora tenemos una responsabilidad con las generaciones futuras. El papel de nosotras en el seminario va a ser posicionar nuestras ideas e ideales como seres humanos.

Lo importante de este seminario es que permite crear una red de mujeres que luchen juntas. Siempre hay costos en las luchas, por eso es necesario que nos unamos para que los costos no sean tan altos. Las alianzas permiten reducir el costo. Cuando una mujer lucha sola, el sistema la aplasta.

¿El objetivo de mi lucha? Transformar. Pensar que estoy transformando algo de la realidad diaria es lo que me hace ir a dormir tranquila.

En colaboración con el Gobierno del Estado de Sonora en México, el seminario, Empoderamiento de la Mujer en el siglo XXI, es una experiencia intensiva de capacitación y empoderamiento diseñado para 100 mujeres del Estado de Sonora en Washington, D.C.