Martes de resaca | Jornada de derbis
La jornada 3 de La Liga Santander venía claramente marcada por los derbis. Vascos, valencianos y andaluces se enfrentaban este pasado fin de semana en tres partidos muy intensos, tan emocional como futbolísticamente.
El primero de los tres partidos se disputó el viernes. Eibar y Real Sociedad se veían las caras en Ipurúa en un partido en que los de Mendilíbar acudían con una gran necesidad de puntos ya que de los primeros seis en juego no se habían llevado ninguno para casa. La Real, llegaba más tranquila al encuentro, aun sin conocer la derrota (cosecharon una victoria y un empate en las dos primeras jornadas).
El partido comenzó con una clara superioridad del Eibar, pero en un contraatque de la Real Sociedad, un error en el uno para uno de Dmitrović provocó un penalti a favor de los donostiarras. Los jugadores del Eibar se supieron recomponer y encajar el golpe que supuso el gol de Willian José desde los once metros. Se ordenaron en defensa minimizando errores y empezaron a implantarse en campo rival, sometiendo a la Real Sociedad con posesiones largas que acababan en centros laterales de los hombres de banda o los laterales en profundidad. Y así llegó el gol de Marc Cardona. Anaitz Arbilla ganó la línea de fondo recogiendo un pase en profundidad y colocó un centro en la frontal del área pequeña que empujó Cardona para igualar el marcador.
En la segunda mitad el partido no tuvo un dominador claro. El juego estuvo muy trabado y las lesiones en ambos conjuntos no ayudaron a conseguir fluidez. El empate parecía visto para sentencia cuando, en el minuto 91 Joan Jordán sacó un centro al segundo palo y el recién incorporado Charles metió el balón al fondo de la red. El Eibar conseguía los primeros tres puntos de la temporada en un escenario perfecto: delante de su gente, en un derbi y en el último suspiro.

En el Ciutat de València se disputaba el segundo derbi de la jornada. Granotas y murciélagos se enfrentaban para llevarse los tres puntos a su casillero.
El Levante UD llegaba al derbi valenciano habiendo conseguido 3 puntos de los primeros seis y los de Marcelino buscaban encontrar su primera derrota en un campo complicado.

La primera parte transcurrió con ocasiones para los dos equipos. Aunque un Valencia más blando en defensa propició que Morales sorteara las líneas blanquinegres con facilidad y cediera el balón a Boateng para que definiera ante Neto. Éste ultimo consiguió parar el disparo del delantero pero no tuvo la misma suerte con el rechace, Roger Martí lo empujó para abrir la lata.
Tan solo tres minutos más tarde, Cheryshev igualaba el marcador tras conectar un centro desde el costado derecho de Carlos Soler. El partido estaba bonito y muy abierto y los dos equipos querían ganar.
Se fueron repartiendo las oportunidades de gol entre ambos equipos a lo largo del primer periodo: Morales estrelló un balón al larguero, Kondogbia falló un cabezazo a escasos centímetros de la línea de gol, Gameiro no pudo encontrar puerta tras un centro de Cheryshev que había superado a Oier…
Hasta que a diez minutos para la conclusión del primer tiempo, tras una salida de balón muy limpia de los azulgranas, Coke sirvió un balón en profundidad para Roger que lo recogió entre dos defensores del Valencia (otra vez muy blandos) y definió con mucha clase cruzando el balón ante Neto. El Levante se iba al descanso por delante en el marcador.

Reanudada la segunda mitad, Toño cometió un penalti infantil sobre Soler. Lanzó y anotó Parejo para equilibrar el marcador.
La segunda parte transcurriría más o menos igual que la primera. Quizás con un Valencia más volcado en ataque y con más ocasiones que los locales. Pero que no supo convertir en goles las oportunidades de las que dispusieron. El Levante ejecutó una labor defensiva más con el corazón que con la táctica pero que le sirvió para resistir el asedio valenciano.
El partido se zanjó en empate pero fue una victoria moral para el Levante, que sigue sumando, y una derrota anímica para el Valencia, que una jornada más ve como los tres puntos se le resisten.
El partido que cerraría la tercera jornada en primera división fue el siempre emocionante derbi andaluz. Betis y Sevilla se veían las caras por primera vez esta temporada.
Era el primer derbi de Pablo Machín como entrenador del Sevilla y el tercero de Quique Setién en el banco del Betis. Por las pasiones que despierta este partido y por lo competitivos que son ambos entrenadores, está claro que ninguno de los dos estaba dispuesto a poner facilidades al otro.
Y con esta premisa transcurrió todo el partido. Ocasiones claras para ambos equipos y igualdad hasta el final. El partido se comenzó a decantar del lado verdiblanco cuando el arbitro Gil Manzano expulsó por doble amarilla a Roque Mesa tras un encontronazo polémico con Pau López.

Pero aun siendo un hombre menos, el Sevilla no le perdió la cara al partido y no fue hasta el minuto 87 que Joaquín marcó de cabeza gracias a un envío del central Mandi. ¿Quién mejor para decidir un derbi en el Villamarín?
El Betis, parece que se va levantando de su mal inicio liguero y la progresión del equipo es buena. El Sevilla en cambio, no acaba de encontrar la formula de la victoria desde ese flamante estreno contra el Rayo Vallecano.

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