Esos días han llegado

Opinión por: Héctor Castañón

Con asombrosa precisión para quienes afirman que los cambios sociales ocurren en períodos de 20 años, llegaron esos días que muchos advirtieron, pero ninguno tan claro y tan fuerte como el EZLN el día de la entrada en vigor del TLC.

Firmando acuerdos de “apertura comercial” optamos por tomar el atajo al primer mundo, negándonos a construirlo desde abajo. Nos dejamos reconquistar con inversión extranjera directa, invadir con importaciones “baratas” y como resultado de estas decisiones hoy:

Nuestro campo para producir depende de semillas mejoradas y paquetes tecnológicos controlados por Monsanto-Bayer.

El precio de los alimentos que consumimos dependen de la bolsa de Chicago.

Las fuentes del agua que tomamos están concesionadas a embotelladoras o transnacionales que administran las presas.

El aire que respiramos es contaminado por automóviles que provienen de una industria maquiladora que prospera gracias al abandono de los sistemas públicos de transporte.

La ciudad en que vivimos es construida por desarrolladores privados que “sólo” responden a la lógica del mercado.

La educación que recibimos es cada vez más privada, y privilegia la formación de empleados y no de ciudadanos emprendedores y creativos.

Los jóvenes dependen cada vez más de la economía irregular y criminal para aspirar a los modos de vida que les presumen los medios de comunicación masiva.

Hoy somos más desiguales que nunca desde que medimos esta dimensión, al menos. Y todo esto está en la base de la competencia fratricida por la supervivencia individual, de la violencia doméstica, de las migraciones forzadas, del abandono y las desapariciones, y de las acciones de represión de un estado que intenta mantener un orden en el que los intereses privados se han puesto en la cúspide, mientras que del común de la gente esperan obediencia, admiración y resignación.

Lo que vivimos hoy es el resultado de políticas económicas erradas que se siguen reproduciendo. Y hoy el gobierno nos pide que esperemos porque en algún futuro veremos que todo esto es para nuestro bien. Y hoy los partidos de oposición claman por medidas de compensación, pero ni unos ni otros se sientan a discutir para replantear de fondo la política económica; siguen por las ramas con su visión corta, que no les da para más allá del siguiente trienio.

Y nosotrxs nos cansamos de esperar, y no estamos dispuestos a que pasen otros 20 años iguales.

Twitter: @hektanon

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