Pensando el futuro de las redacciones complejas

Paréntesis personal (recomiendo saltárselo a los que me conocen)

Este post es consecuencia de que actualmente no cuento con un espacio en un diario para escribir sobre temas relacionados con lo que viene para los medios y las oportunidades que surgen en el entorno móvil y social. También tiene mucho que ver con un favor que me hizo el gran amigo de estas batallas José Luis Orihuela cuando destacó esta página de Medium entre los sitios que había que seguir: un honor que me recordó lo abandonado que tenía el espacio.

La cosa es que en marzo del 2012 por diversas gestiones de varios amigos de estas redes (@trecet, @madclimber, @cultrun) tuve el honor de llegar a presentarle mis ideas al entonces director del diario El Mundo, Pedro J. Ramirez. Usando el computador de su escritorio le expuse parte de lo que había preparado y mal expresado en el Congreso iRedes en Burgos: la importancia de lo táctil para recuperar el cobro en los diarios. Al poco rato de comenzar a exponer llamó a parte de su equipo para que se sumara, al menos recuerdo haber conocido esa tarde a Juan Carlos Laviana (@j_c_laviana).

Empezó un trabajo de colaboración con Unidad Editorial que se complementó con una creciente conversación en las redes con varios de sus profesionales. Para el verano de ese año me invitó a que presentara con detalles mis ideas en una reunión con casi 20 ejecutivos de la empresa, al final de esa mañana también hice una presentación en el auditorio con un grupo de periodistas y ejecutivos del área comercial.

Al año siguiente volví a Madrid pocas semanas después de publicar mi libro #Tsunami Digital. Eduardo Fernández, hizo una nota en la sección de comunicaciones de El Mundo.

Ese año repetí la reunión con un grupo menor de ejecutivos, ya con la pauta de Eva Fernández desde la dirección general de El Mundo. Entre los regalos del segundo año vino otro pedido de Pedro J. Me pidió que le mandará una edición de mi trabajo en inglés para que él lo aprovechara en el contexto de una presentación que tenía que realizar ese mismo año en el Times de Londres sobre el futuro de los diarios, aquí hay un enlace a lo que dijo sobre la edad de oro que viene en la que tuvo la generosidad de mencionarme aunque casi todo de lo presentado fue de su cosecha.

Gracias a Eva Fernández incluso tuve una tercera reunión el verano recién pasado. Esto a pesar de que en ese momento todo lo conversado en torno al levantamiento de muros de pago y desarrollo de experiencias para lo móvil se caía a pedazos en Unidad Editorial, la empresa ya había separado de la dirección a Pedro J. en enero.

En Twitter reconocí varias veces que estas reuniones están entre las medallas profesionales que más orgullo me han dado en mi carrera como profesor universitario.

En esa línea de encargos profesionales que he recibido con especial gusto también tiene un lugar relevante la invitación que Pedro me hizo a través de Juan Carlos Laviana: comenzar a escribir cada semana en un proyecto que se lanzó en octubre del 2013, la aplicación vespertina “El Mundo de la Tarde”.

Pedro J. me pauteo el trabajo la columna que yo empezaría a mandar desde Santiago. Él la título “Fronteras de la Comunicación” y me dijo que tratara de no escribirle a periodistas como él, que tratara de mostrarle a los lectores en general todos estos cambios relacionados con el nuevo internet que surgía gracias a las pantallas y las redes. Comencé a escribir para que se publicara en la edición de los martes. Pronto los editores del espacio me pidieron que incorporara videos, primero los hice yo mismo, pero entonces otro periodista que admiro (Rolando Santos de CNN) me pidió una columna similar para la televisión chilena. Pronto empecé a hablar cada jueves en el canal de noticias, video que después se adjuntaba a la columna que se publicaba en Madrid los martes.

Estas columnas permitieron que mantuviera una conversación permanente complementada en las redes sociales con actores relevantes de España en torno a estos temas. Seguí así por 10 meses hasta que al terminar este verano se dejó de editar el vespertino.

El proyecto de aplicación tras el muro de pago de Orbyt finalmente fue cerrada como un fracaso. Como todos los buenos proyectos que se lanzan en estos tiempos se lanzó en Beta, lleno de detalles por arreglar en el camino con la ayuda de los usuarios. El problema fue que a los dos meses el líder que lo respaldaba en la empresa fue descabezado y el proyecto se mantuvo apenas con el vuelo y el esfuerzo de sus responsables. La aplicación nunca implementó siquiera el primer upgrade que debía hacer luego de las primeras pruebas. Los contenidos de esa App nunca se pudieron compartir en las redes sociales, tampoco se permitió que sus “ejemplares” se pudieran vender en forma unitaria o promoverse fuera del ya entonces anticuado entorno de Orbyt. Espero que una experiencia tan condicionada por la crisis no predisponga negativamente al equipo de Pedro J. a volver a jugarse por las aplicaciones.


My two cents

Este post presentó novedades para alimentar la discusión del equipo relacionado con el futuro periódico “El Español” que se gestará durante el 2015 dentro del proyecto #nohacefaltapapel. Pretende facilitar un debate que me encuentra al otro lado del charco sobre la importancia que desde su lanzamiento el nuevo medio no se limite a ser una página web que se financia con publicidad.

Adjunto un enlace a Flipboard con una recopilación de varios artículos sobre el tema que leí para preparar esto (recomiendo revisarlo en un aparato táctil luego de haberse bajado la App #Flipboard).

Muchas señales advierten que entrar a la competencia como otro medio informativo más en la web, aunque es razonable en el corto plazo, no presenta ventajas sostenible en el tiempo. La fuerza de la marca en torno a Pedro J. Ramirez y la expectación que se ha creado todo este año en su disputa con Unidad Editorial, permitirían la ambición de lanzar un proyecto innovador que incluya el consumo en los móviles táctiles que tienen en España al país que más los usa en el mundo entero.

Lo que conversé la semana pasada en CNNChile sobre el tema:

Cuando hablo de pensar en las pantallas táctiles no me refiero a lanzar un HTML responsive que pocos visitarán desde el entorno móvil. Aunque también es necesario levantar una página web porque incluso en el entorno móvil la gente desde sus aplicaciones (Twitter, Facebook, WhatsApp, etc.) termina llegando a contenidos de los sitios web, hay evidencia internacional que muestra que cada día menos personas dedican su tiempo a pocos navegar en ellos por la web. Quién de ustedes recuerda usar habitualmente el navegador en un aparato móvil.

Los animo incluir en el proyecto una aplicación que permita entregar en esas pantallas un producto diario tan bien presentado como las mejores revistas o diarios que se han realizado impresas en papel. El objetivo debe ser asumir la oportunidad que existe en que los lectores ya cuentan masivamente con móviles que aunque llamamos teléfonos son aparatos digitales que se usan fundamentalmente para leer y escribir. Tenemos una oportunidad de entregar a través de ellos una experiencia de lectura bien diseñada y jerarquizada como la del papel, la que hoy permite el cobro.

En estos momentos en el mercado del español no hay medios que tengan buenas aplicaciones, de esas que permiten interactuar con las redes, de las que funcionan dentro de un sistema de pago o de asociación y que terminan siendo una mina de información valiosa sobre los lectores que comparten su intimidad a cambio de una cada vez mejor experiencia.

Les recuerdo la advertencia que Martin Wolff hizo esta semana: un proyecto que entra al juego de financiarlo exclusivamente en internet condiciona su futura calidad: se termina trabajando por el simple tráfico, lo que siempre funciona mejor cuando se ofrece una calidad valorada por el mínimo común denominador de los visitantes: enlace a la entrevista de esta semana.


Los resultados del Financial Times y The Economist ya se consolidaron

En el video que compartí de CNN Chile hay una conversación que está inspirada fundamentalmente en un artículo que publicó esta semana John Cassidy en The New Yorker titulado “A bid og good news about journalism”. Entre las buenas noticias destaca el éxito que tuvo el Financial Times, pioneros en el uso del paywall “metered” (el muro de pago poroso que la mayor parte de los medios hoy levantan en torno a sus contenidos de calidad).

En esto momentos el diario inglés que solo tiene 217.171 suscriptores de papel ya consiguió paralelamente otros 476 mil suscriptores que pagan 467 dólares en promedio para recibir el diario en forma completamente digital.

Es importante recordar que el mismo Grupo FT es propietario de un 50% de la revista The Economist que es sin duda se presenta actualmente el caso más exitoso de aprovechamiento del paso a lo digital. Hace mucho que la revista inglesa dejó de apostar por su página web, el servicio diario lo canaliza ahora en la App Expresso que fomenta la suscripción y su estrategia se resume en la frase: “primero lo tactil, después móvil”.


The New York Times consigue lo impensado a la tercera

El artículo de Cassidy incluye una frase que deberíamos poner en marmol: “Advertising-funded journalist are beholden to advertisers, page-view metrics, and social-media algorithms. Suscription-funded journalist are beholden to readers”.

En el artículo también se informa que el principal diario de Nueva York que en el 2011 apostó por un muro de pago poroso y que entrega sus contenidos tanto en su propia aplicación como con un acuerdo con Flipboard, acaba de informar que al terminar septiembre ya cuenta con 875 mil suscriptores a la oferta puramente digital, 44 mil más que en el trimestre anterior.

Estamos hablando de un producto caro, el Times cobra 455 dólares por año por la suscripción digital. Las cifras muestran que el objetivo está conseguido.

El diario experimentó con dos paywalls anteriormente. Cuando abrió su página web en 1996 la dejó cerrada fuera de Estados Unidos apostando que los extranjeros que no tenían diariamente acceso al diario en papel pagarían por una suscripción que cerró en julio del 98 cuando no juntó a más de 3 mil suscriptores. Luego lanzó su segundo paywall en el 2005, que funcionaba dejando tras el muro solo las columnas de opinión exclusivas y los archivos históricos del diario. En el primer año pudo vender 135 mil suscripciones, en el segundo año bajó a 65 mil y lo terminó cerrando en el tercer año cuando tenía apenas renovadas 30 mil suscripciones.

Este tercer intento parece que fue definitivo. Ahora se trata ya de una empresa que tiene más de la mitad de sus ingresos asociados al pago de los lectores, cuando hasta hace pocos años un 80% de ellos venía de la publicidad. Todo esto en el contexto de la publicación de su informe Innovation que muestra a la empresa enfocada en lo que viene y al éxto con el lanzamiento de NYT Now una de las muchas Apps en que han trabajado en estos años.


The Times de Londres dejó de ser el “patito feo” de los medios ingleses

Desde que surgió el iPad el mayor aliado de Steve Jobs en el intento de convertirlo en un espacio apropiado para los medios tradicionales fue el magnate Rupert Murdoch. Hace mucho que su apuesta con The Wall Street Journal está dando resultados. El diario financiero de Nueva York ya cuenta con 900 mil suscriptores digitales, lo que no es poco si se tiene en cuenta que la suma completa de suscriptores del diario es de 2,3 millones.

Pero lo que me parece destacable es una noticia muy reciente: The Times de Londres, el otro diario con el que Murdoch apostó por los muros de pago cerrando completamente la web para el escándalo de todos los expertos digitales acaba de informar que con el nuevo modelo de negocio, consiguió tras 13 años de perdidas informar que en junio del 2014 cerró el año fiscal con una utilidad de 1,7 millones de libras. Lo anterior a pesar de que hace cinco años perdía 100 millones de dólares por año y en Londres es el único diario de prestigio que está usando muro de pago.


Aprovechando mi #peregrinajealwapo

El 10 de enero del 2015 hice haré una escala en la capital de Estados Unidos aprovechando una invitación a un par de días de trabajo en Chapel Hill gracias a la UNC.

Mi idea fue conocer mejor lo que Bezos está pensando para el futuro del Post. Realicé uan decena de reuniones con editores gracias a Roger Black y está latente la posibilidad de pasar a saludar a Martin Baron, el director del diario, por gestiones de Héctor Schamis.

No es casual que se trata de u diario que actualmente está contratando periodistas y que acaba de empezar a ofrecer su acceso a la Web y a las aplicaciones en las que se lee el diario por un promocional precio de 99 dólares. Ya pensaba que la empresa que debíamos tener a la vista, semanss después la revista Fast Company lo destacó como el medio más innovador del año.

Lo que aprendí:

A single golf clap? Or a long standing ovation?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.