Twitter 101
Un curso rápido para aprovechar la red de conversaciones publicadas que influyen en nuestro entorno.
¿Todavía no usas Twitter?
A pesar de que vengo fomentando incorporarse a las redes sociales desde el 2009, no hay una semana en que deje de encontrarme con personas o instituciones que todavía no ven clara la conveniencia de entrar a Twitter
La razón es simple, es muy difícil explicarlo.
Hace unos meses comenté aquí mismo el libro “Cuánto Twitter salió del cascarón”, donde el autor, periodista del The New York Times, explica esta dificultad desde su origen, ni siquiera sus creadores manejan todavía una única explicación.
Pero la realidad es que igual hace mucho, dentro de las personas que usan internet, Twitter ya se consolidó como espacio donde conversan los influyentes. El lugar donde comparten datos líderes de opinión, los que siempre han estado al día: los enterados que existen en cada uno de los grupos sociales.
Para entrar lo primero es que, como en cualquier espacio social, debes completar un perfil personal. Todo comienza entrando a la dirección www.twitter.com, las indicaciones están en castellano y son muy claras. Ahí uno coloca los nombres que aparecerán asociados a la cuenta, ambos nombres (el nombre completo y el “nombre de usuario”) serán públicos para los que se relacionan con ustedes en el nuevo espacio. Ambos podrán cambiarse las veces que quieran.
Salvo que por razones de peso no puedan estar en redes sociales yo no recomiendo una cuenta anónima, aunque ellas sirven al menos para leer lo que pasa en la red. Siquieren conversar e ir creando una audiencia al final terminarán poniendo sus datos reales. La verdad es que recién entonces experimentarán la gracia de este espacio. Como casi todo en la vida Twitter no es gratis, en las redes sociales tu participación la pagas compartiendo tu intimidad, por eso ten presente siempre que de la privacidad que aportes dependerá la calidad de la experiencia que obtengas.
Con la cuenta creada podrás empezar a publicar ideas o aportes. Para referirse o llamar la atención de alguien en Twitter uno usa el nombre de usuario de esa persona precedido por un signo @ (por ejemplo @earriagada) y para repetir algo interesante que alguien “tuiteó” se usa poner antes de la @ las letras RT (el llamad retuiteo, p/e RT @earriagada).
Si queremos decir algo en forma reservada, como lo que conversamos privadamente en un sistema de mensajería, en Twitter uno coloca el mismo nombre de usuario precedido sólo de una letra d, p/e: “d earriagada”, en el caso que me manden algo a mí.
Estoy seguro de que todavía no entienden de qué se trata esto, incluso apuesto que cuando lo empiecen a usar se acordarán de mí (con malos pensamientos). El tema es que esa dificultad resulta de una de las ventajas de la herramienta. Como fue diseñada para servir a distintos fines hoy puede ser usada de formas diversas, lo que explica que las pueda usar con el mismo éxito cualquier adolescente y el mismísimo pontífice romano. Si les interesan las comunicaciones deben usarlo, al final me lo agradecerán.
La clave pasa por definir a quién seguir
Una vez que tenemos nuestro perfil personal ya puedes comenzar a seguir a gente para que esto de Twitter tenga sentido.
Siempre insisto en que debemos definir para qué estamos en la red. Y que el ideal es que su uso nos haga la vida más fácil, que no nos haga perder tiempo, sino que nos ayude a realizar mejor nuestro trabajo.
En Twitter no hay que seguir a nuestros amigos, la clave para conseguir una experiencia interesante es seguir sólo a gente que te parezca interesante y que tuitee cosas interesantes. Pero el mayor valor de la herramienta es que puede convertirse en la mejor ayuda para saber en directo lo más relevante que se informa en el infinito de internet, pero eso pasa el tiempo que dediquemos a esta búsqueda.
Para hacerlo recomiendo definir previamente sobre qué tema quieren conversar y revisar Twitter para ver quién ya está aportando contenido con puntos de vista interesantes sobre esos temas que a ustedes les interesen.
Hay que dedicar tiempo a la herramienta de búsqueda que tiene Twitter, en el caso de personas lo pueden complementar con las búsquedas en Google. Si buscan personas pongan su nombre y apellido (en el caso de usar Google agreguen la palabra Twitter junto a los nombres). El sistema de búsquedas Twitter les dará resultados de tuits que mencionan a esa persona, pero lo interesante es revisar el resultado que aparece en la pestaña de “cuentas”, donde podrán encontrar justamente la cuenta de la persona que les interesa a ustedes. Encontrado un interesante hay que marcar seguir y es clave y más allá y también revisar a quién sigue esa persona “interesante”, para encontrar a gente que alimenta su conversación social.
Si en el buscador escriben el tema que les interesa aparecerán tuits que se refieren a esos temas, vean quienes están hablando de eso. (Un dato extra gratis: además de elegir a quién seguir también es recomendable saber dejar de seguir a quienes publican cosas que no les interesen… todo por mantener la calidad de tu experiencia).
Un error común al comenzar twitter es confundir la autoría de lo que se lee. Unas de las acciones más comunes de estos espacios es hacer un retuiteo, es decir destacar entre mis seguidores algo que encontré entre los que yo sigo. Los que hacen un RT están repitiendo lo que escribió otro que es el que aparece luego de la RT y la @. El retuit es como el correr la voz de este lugar, algo que también pueden empezar a hacer para integrarse a la curaduría de internet.
Otra característica especial de Twitter se da cuando una palabra o la combinación de dos o más palabras está precedida del signo gato, se le llama una etiqueta. Esta es la forma en que podemos sumarnos a una conversación sobre un tema determinado, por ejemplo: #HouseofCards o #27F. Si ustedes ponen en el buscador esas etiquetas llegarán a todo lo que se está hablando sobre ese tema.
Comienza a influir
Después de que hayas estado un tiempo “oyendo” lo que se publica en Twitter en los temas que te interesan te animo a pasar a integrarte al grupo de los que aportan contenidos a la conversación. Me he topado con muchos que entraron a la red “sólo para leer” y sin darse cuenta se encontraron escribiendo, criticando, informando… es lógico por el carácter conversacional de lo que aparece en el “feed” de cada uno de ustedes.
Lo primero que se debe recordar antes de escribir es que todo lo que subamos a la red, ya sea informaciones, opiniones, enlaces, fotos o vídeos, pasará a estar publicado en internet y perderemos el control sobre ellos. Aunque una cuenta no tenga seguidores, lo que publiquemos podrá ser recuperado por cualquier integrante de la red mediante cualquier buscador y el mensaje podrá ser retuiteado y llegar a miles de personas. Hay que analizar siempre la conveniencia de publicar algo, hacerlo es como mandar una carta a un medio informativo, al hacerlo perdemos control sobre ella. Ni siquiera borrando un “tuit” nos aseguramos de evitar que su contenido llegue a terceros, incluso meses después.
De todas maneras, hay que tener presente que si queremos ser leídos no basta con tener un buen grupo de “seguidos” que alimentan lo que nosotros leemos. En Twitter está separada la condición de seguidor y de seguido. Muchos tuiteros que conviene seguir no siguen a sus seguidores, por lo que es importante plantearse construir nuestra propia base de lectores antes de escribir nuestros mejores textos. Para conseguir seguidores es clave que en el perfil ya estés usando tu nombre verdadero, una buena fotografía y escribir un par de frases con una presentación personal como lo vimos al principio. Además se recomienda poner en esa biografía un enlace a una página web relacionada con nosotros, puede ser la de la empresa en la que trabajamos o nuestro espacio en Facebook, LinkeIn, About.me, Instagram u otra red social.
La forma de participar menos riesgosa es empezar comentando a otros interesados en nuestros temas o conversando con ellos. Este primer trabajo de curaduría como todo lo que aportemos en nuestra cuenta irá condicionando la cantidad y calidad de las personas que comenzarán a seguirnos.
Lo ideal en estas redes es conseguir que nos sigan personas que no sólo se interesan en nuestros intereses, sino que incluso tienden a compartir (hacer retuiteos) a sus propios seguidores lo mejor de nuestra participación. El objetivo de la participación en internet es generar conversación, comprometer a personas a participar en torno a los temas que planteemos, aunque hacerlo es difícil. Si en el mundo de los medios tradicionales el desafío es trabajar bien el mensaje que será multiplicado, en estos espacios sociales se busca poner un tema de conversación y promoverla con nuestros puntos de vista.
¿Cómo lo estás haciendo?
El simple uso de nuestra cuenta en Twitter nos irá enseñando cómo se conversan en las redes que ya existen en torno a los temas que nos interesan. La consecuencia natural de eso será de pronto estaremos integrados en esa conversación.
Llegará un momento en que nos interesará saber cuál es la calidad de nuestra participación en estos espacios y la mejor señal de esa calidad será que veremos que sin otro esfuerzo se irá incrementando el número de personas que nos siguen. La mejor medida de calidad será el tipo de gente que nos empezará a seguir, algunos de los cuales serán especialmente generosos y comenzarán a mostrar nuestros comentarios a sus propios seguidores.
En el internet que viene, cada uno de nosotros terminaremos siendo “un medio social”. Hay otros datos como el número de RTs y de Favoritos que reciben nuestros mensajes. Como todo lo que hacemos en estos espacios está “grabado”, hay muchas herramientas para hacer análisis comparado de lo que hemos hecho respecto quizá a otros “tuiteros” conocidos.
Para mí lo más relevante es la calidad de la audiencia que hayan podido generar. Para evaluar ese trabajo hay una aplicación que tiene una versión gratuita, se llama SocialRank y analiza a nuestros seguidores, las personas que nos han empezado a seguir y leer gracias a la calidad de nuestro mensaje. El sistema te entrega el listado de los 10 seguidores más valiosos por su reputación en las redes y los que están interactuando más con tu trabajo. Con esos dos datos entrega también lo que considera el listado de tus mejores 10 seguidores, en los que combina ambas ideas: valor y compromiso son tu trabajo.
Otra herramienta que ya es casi un clásico para el análisis de la red es Klout, que hace un análisis del alcance real que tiene nuestra cuenta, la amplificación que otros hacen de nuestros contenidos en sus respectivas cuentas. En Inglaterra surgió Peerindex, una herramienta que incluso analiza los blogs en el caso que los tengamos con el objetivo de definir “el valor” integral de nuestra participación. Este muy interesante índice inglés entrega tres medidas: nuestra autoridad en el tema en el que conversamos, el tipo de actividad que realizamos en las redes y el tamaño y calidad de la audiencia que hemos conseguido agrupar alrededor nuestro.
Un servicio complementario (que tiene las funciones básicas gratis usando el navegador Chrome) es SocialBro que permite entender cómo estamos realizando nuestra participación y nos entregan recomendaciones, herramientas profesionales de las que podemos usar sus servicios básicos sin costo. Con SocialBro pueden analizar todo lo que les entregan las aplicaciones anteriores, pero requiere más práctica, es un servicio de calidad al que tendrán que dedicarle tiempo. También puede ser útil revisar nuestra cuenta con Mentionmapp o Twitalyzer, que son herramientas que complementan estos datos. A evaluar lo realizado.