Economía Circular en las Américas

De qué se habló en el primer foro de economía circular de las Américas.

Tal vez sea común que en Europa y específicamente en países como Holanda, Alemania, Inglaterra, Finlandia o Dinamarca se lleven a cabo foros o encuentros cuyo tema principal es la economía circular. En nuestro continente sin embargo no se había llevado hasta antes del 29 y 30 de noviembre de este año algo similar. El primer foro de economía circular de las Américas finalmente ocurrió en Medellín, Colombia en este 2017 y tuve la oportunidad de participar como conferencista.

El evento fue nombrado oficialmente Circular Economy Forum of the Americas (CEFA2017) y fue un evento principalmente enfocado para desarrollar nuestra región; el continente de América, y aunque contó con los principales representantes de los países del continente, los organizadores también se aseguraron de invitar a algunos de los máximos exponentes a nivel mundial del sistema de economía circular.

Durante los días de las conferencias, uno de los principales contrastes que noté entre Colombia y México es que el gobierno de Medellín empieza a manifestar públicamente cómo el sistema de economía circular puede ayudar a contrarrestar los principales problemas en las ciudades, tales como movilidad, contaminación, aprovechamiento de residuos y generación de empleo. En México, se podría decir, el concepto de economía circular todavía está en una etapa de crear conciencia mientras en Colombia ya están en una de implementación por lo que el evento para mí fue de gran motivación.

Foto con Ignasi Cubiñas, Co-Fundador de EconIntelligentGrowth y experto certificador en Cradle to Cradle

El foro estuvo enfocado a discutir y dialogar en torno a las necesidades, retos y oportunidades para promover y hacer la transición de una economía lineal a una circular. Hubo diálogos sobre las diferencias entre nuestros países en cuanto a la implementación, pero sobre todo, existía la necesidad de establecer una sola y clara definición de lo que es economía circular, para asegurarnos de que se implemente como debe de ser y no como cada quien la entiende. Es precisamente sobre este punto que me gustaría profundizar.

A nivel academia y a nivel empresas se está trabajando de manera aislada y esto debería de cambiar.

Por un lado, las universidades están generando conocimiento y contestando preguntas de investigación sobre las barreras para implementar acertadamente economía circular, y proponiendo soluciones sistémicas como una respuesta y transición del modelo económico actual, el lineal, a la economía circular. Por otro lado, las empresas parecerían no tienen el mismo objetivo realmente, sino un interés superficial por utilizar el término, pero donde lo que realmente buscan es un ahorro en su cadena de suministro, o un uso marginalmente más eficiente de sus recursos. Sin embargo, siguen trabajando con el mismo sistema económico, haciendo cambios menores y no un cambio sistémico que perdure y que sobre todo, cumpla con los objetivos e ideales de la economía circular: “alcanzar un desarrollo sustentable, que abarca crear calidad medioambiental, prosperidad económica y equidad social para el beneficio de las generaciones actuales y futuras” (Kirchherr et al 2017).

Es por lo tanto responsabilidad de los que nos dedicamos en dar a conocer, diseñar, proponer e implementar el concepto de economía circular el no quitar el dedo del renglón en cuanto a unir a la academia, empresas, consumidores y gobierno para este cambio de sistema y en hacerlo juntos. El peligro de no hacerlo es que el concepto pierda fuerza y con ello una oportunidad invaluable de hacer frente a los principales problemas económicos, sociales y medioambientales de nuestra época. Por ende, al no lograr un impacto significativo en nuestra generación, correr el peligro de que las futuras generaciones ya estén demasiado tarde para corregir y actuar.

(En mi siguiente publicación hablaré sobre sobre las universidades, empresas y gobiernos que tratan ciertas problemáticas con estrategias de economía circular)


Continuando con el CEFA2017, mi participación se enfocó particularmente en contestar a la pregunta de cómo crear conciencia en los estudiantes sobre el concepto de economía circular. Mi presentación dio recomendaciones directas, por un lado, a los futuros profesionistas, tales como la importancia de buscar inspiración, llevar el conocimiento a la práctica, aprender a hacer casos de negocio circulares, generar las herramientas idóneas y desarrollar un plan de implementación.

Por otro lado, en las universidades en Latinoamérica donde la principal recomendación es la más básica, pero que hoy en día es más la excepción que la regla: que los estudiantes tengan en su plan de estudio la enseñanza del sistema de economía circular y de diseño circular, y que se impartan clases sobre el concepto en diferentes disciplinas (por ejemplo, en economía, finanzas, arquitectura, diseño, administración), ya que al día de hoy, salvo algunas excepciones, no existe esta oferta.

De izquierda a derecha: Camilo Rojas (Director Banco de Desarrollo América Latina), Federico Gómez Guisol(Director ejecutivo Más Oxigeno), Ricardo Weigend (Experto Economia Circular en México) Paulina Criollo (Consultora en Evolution Engineering, Design and Energy) y Sandra Palacios (docente Economía Circular en Universidad EAFIT )

Por último, el evento también fue sumamente relevante para que la mayoría de los profesionistas que nos estamos dedicando a difundir la economía circular en nuestros países nos conociéramos en persona e intercambiáramos aprendizajes, ideas y platicáramos de colaboraciones potenciales en nuestros países.

Organizadores, conferencistas y algunos asistentes de CEFA2017

Cada año se estará realizando este foro, siendo la sede para el próximo año en Santiago de Chile, y donde el anfitrión será uno de los principales implementadores de economía circular en Latinoamérica: Petar Ostojic. Él es CEO de Neptuno, empresa especializada en manufactura de equipos circulares para bombeo de agua, y también emprendedor en el desierto más árido del mundo, Tarapacá.

Esperemos que para CEFA2018, cada región refleje avances en los gobiernos, las empresas y universidades, con ejemplos concretos y exitosos. Teniendo como reto nuestro nivel de innovación para romper o saltar obstáculos en el sistema actual y la tolerancia para seguir por el camino de economía circular sin claudicar al primer o a los primeros 100 intentos.

Que esta época navideña y año nuevo nos ayude a reflexionar en lo personal pero también sobre la gran responsabilidad que tenemos para impactar positivamente en las tres esferas que nos competen, la económica, social y medioambiental. Ya se inició con pie derecho en CEFA2017, ahora a seguir avanzando año con año.

Para más información sobre los detalles de CEFA2017: https://www.cefa2017.com