Españoles en ISIS… y contra ISIS

Susana Ye
Susana Ye
Aug 26, 2017 · 5 min read

Muhammad Yasin tiene 22 años, una tupida barba y una espalda estrecha. Le conocen como ‘El Cordobés’ porque nació en España. Hijo de Tomasa Pérez y de Abdelah Ahram, su destino estaba sellado desde la primera bocanada de aire: la yihad.

Su rostro, hasta ahora desconocido, se ha hecho famoso por la amenaza días después de los atentados de Barcelona: “Con el permiso de Alá, Al Andalus volverá a ser lo que fue: tierra de califato”.

Yasin es uno de los más de 42.000 musulmanes europeos radicalizados que han ido a Siria e Irak entre 2011 y 2016, según la Red Europea de Sensibilización sobre la Radicalización (RAN).

En España, el Ministerio de Interior detectó en 2016 unos 204 desplazados de Ceuta y Melilla a Oriente Medio. Por nacionalidad, el 20% era español y el 65%, marroquí.

Un patrón que corrobora la trayectoria de Yasin: su padre, Abdelah, vino de Marruecos en los 90. Tras un tiempo en la cárcel, conoció a Tomasa en Córdoba. Ella tenía 17 años y él, 18. Dos años después eran padres.

Andalucía fue época de paz para la familia Ahram Pérez. Barcelona introdujo el bullicio: Abdelah, el progenitor, trabajaba en el mundo de la noche. Y el giro de guión lo dio Marruecos. Allí, contactó con un grupo terrorista. La policía lo detectó y fue apresado. En 2008 salió en libertad y se reunió con sus cinco hijos varones y su mujer en Ceuta. Poco le duró estar en la calle. En 2011 volvió a la cárcel, donde a día de hoy cumple condena.

Los otros Yasin de la ‘guerra santa’

En 2014 la madre de Yasin tomó las riendas y llevó a sus cinco hijos a Siria. Muhammad Yasin (22) y Musa Nosair (21) se unieron a Daesh, mientras que los pequeños Islam, Ousama y Qoudama esperan sumarse a la causa. Yunes, la única hermana, fue custodiada por sus abuelos paternos, destinada a ser mujer trofeo.

En la retaguardia mujeres como la marroquí Samira Yerou reclutó a jóvenes en España. Samira, con un hijo de corta edad, es una de las madres de la yihad, una fuerza bajo la sombra de la cúpula masculina.

Y como Tomasa, María Ángeles Cala Márquez, de Almería, tuvo una meteórica conversión en 2015 tras conocer a un joven magrebí. La detuvieron antes de que fuera a Siria.

Sin embargo, aunque María Ángeles aspiraba a coger las armas, seguramente no la habrían dejado. Sobre el terreno, la fuerza la ponen los hombres.

Varones como Zakarias Said Mohamed, exmilitar español de 2007 a 2010 en Melilla. Especialista en armas y explosivos, en Malí se adhirió al movimiento Muyao, una franquicia de Al Qaeda. Luego pasó a las filas de Daesh. Desde Oriente Medio dirigía la célula formada por su hermano en la ciudad autónoma española, una operación que fue desmantelada en 2014.

O muchachos como Abu Yihad y Zakaria, que cambiaron Madrid y Barcelona por Siria. “Estados Unidos y sus aliados han declarado la guerra contra el islam pero dicen que es contra el terrorismo y en nombre de la democracia. ¿Quién es el verdadero terrorista?”, dice rotundo Abu a Vice.

NOTA: Activar subtítulos en español .‘El auge de los yihadistas británicos en Siria’. Un documental que da su versión.

El Daesh, de la corriente salafista yihadista, legitima la violencia como recurso y mezcla teología con teorías políticas. Y ante la pérdida del bastión de Mosul, ha virado aún más hacia la comunidad árabe expatriada, con una ambición internacional que emplea el lenguaje y las plataformas de comunicación de las segundas generaciones migrantes.

Imágenes extremas como las de unos padres yihadistas despidiendo a sus hijas de 7 y 9 años antes de que las pequeñas se inmolaran muestran las desdibujadas líneas rojas de la entrega a una causa mayor.

La ‘cruzada’ occidental contra la yihad

Grupo de Facebook que incentiva dejar España para combatir a los yihadistas

Simón lleva más de 500 días en Siria e Irak. Antes miliciano español, oculta su nombre aunque no sus motivos: “Vine a combatir al enemigo de la humanidad, que es el Daesh. Y a eliminar esta lacra que son los terroristas”. Forma parte de la milicia kurda YBS. Antes, estuvo con los peshmerga en Kirkuk.

Pablo Díaz Ocampo y Álvaro Fernández Ruiz fueron detenidos tras regresar de Siria. Fueron allí como brigadistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), clasificado como grupo terrorista. Roberto Vaquero Arribas, otro español, fue quien les reclutó.

Arges Artiaga, el nombre de guerra de este combatiente gallego, se unió a las Unidades de Protección Popular kurdas en Siria. Su causa por el asesinato de 28 yihadistas fue archivada.

No hay datos concretos ni oficiales, pero Simón, Pablo, Álvaro y Arges son algunos de los nombres de quienes dejan España para combatir al Daesh, respaldando distintos grupos armados en la zona.

“Nosotros venimos a ayudar, como nos vinieron a ayudar las brigadas internacionales en el 36”, afirma Paco Arcadio, otro español a miles de kilómetros de casa. Cuando retornó, fue detenido.

¿Por qué se radicalizan unos y otros no?

Desde el Centro de Asuntos Internacionales de Barcelona (CIDOB) matizan que no existen generaciones yihadistas. Aunque parte de la raíz del problema es una juventud sin ocupación, no todo es fruto de la desesperación y pobreza:

“El islam convertido en institución busca su espacio en el vacío de las contradicciones de otras instituciones del islam ordinario -como la mezquita o la familia- pero ineficaces en las sociedades europeas.”

CIDOB recalca el cambio que supone el Daesh. De entre los 20.000 extranjeros reclutados hasta enero de 2015 algunos son convertidos, otros de clases medias e incluso hay familias enteras que reclaman un Califato mundial.

La falta de reacción de la comunidad internacional en Siria, el fracaso de las primaveras árabes y la decepción de la supuesta alternativa política islamista fueron caldo de cultivo de la irrupción del autodenominado Estado Islámico, un movimiento con una marca y bandera propia.

Integración, una carrera de fondo

Pese a todo lo anterior, los datos demuestran que en Europa la integración de los musulmanes avanza. Por ejemplo, este porcentaje: Un 75% pasa tiempo libre fuera de su comunidad, según un estudio de la Fundación Bertelsmann alemana.

Frente a ello, un 20% de encuestados afirmaron que no querían a practicantes del islam como vecinos, destacando Francia como la más tolerante (14%) frente a Austria (28%).

En España residen más de 1,8 millones de musulmanes: un 40% españoles y otro 40%, marroquíes. Como conclusión os dejamos esta pieza que explica por puntos los lugares propicios a radicalizarse en España:

upday ESPAÑA

Contenidos exclusivos del equipo de upday España

)

Susana Ye

Written by

Susana Ye

Freelance journalist 📲 upday's editor. Always addicted to F5. PM me in my Twitter account! 👇🏻

upday ESPAÑA

Contenidos exclusivos del equipo de upday España

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade