Especial Playoffs — Take II

Columna de Carlos Tanco

Los Playoffs son otro tipo de animal, la bestia a dominar no es la misma. Los equipos llegan en condiciones idénticas, algo que no sucede durante la temporada regular, y ajustan su juego a partir y en función del otro. Hay un solo rival en el que pensar. Eso expone las carencias de los equipos a niveles impensados: hay jugadores que durante la temporada pueden promediar entre 15 y 20 minutos por partido, y en Playoffs apenas logran mantenerse en cancha, otros desaparecen en una serie y vuelven a la siguiente. Cada serie es un mundo, una narración diferente con su lógica interna y acontecimientos que la determinan.

Jazz-Clippers y Pacers-Cavs:

(casi) el mismo final, decisiones opuestas

El sábado hubo dos partidos de playoffs que se definieron en la última pelota. En el mismo día y ante situaciones casi idénticas, Quin Snyder (Utah Jazz) y Nate McMillan (Indiana Pacers, definido por Vera Basket como “El Último DT Bolichero”) demostraron ser de dos ligas diferentes.

El primero pertenece a la liga de los que no piden tiempo muerto para hacer como que diagraman una última jugada que no es tal y dibujar la nada misma, dándole la pelota a su mejor jugador de 1x1 para que defina el partido con un aclarado.

Utah recibe una canasta de Chris Paul (10 pts en los últimos 4 min., de los 14pts que hizo su equipo en total) después de un PnR en el que Favors pone de manifiesto el talento defensivo ausente de Gobert.

Del 0:00 al 0:14 del video se puede ver el PnR de Chris Paul y DeAndre Jordan: Ingles pasa por arriba de la cortina, Favors “sostiene”, o sea: tapa el camino al aro de Chris Paul pero retrocede para que DeAndre Jordan (excelente cayendo al aro) no tenga el suyo despejado. Ni Ingles ni Favors llega a perturbar el tiro de CP3 que suelta una flotadora cómoda, a tabla. La ausencia de Gobert hace que Utah sufra muchísimo en el PnR Paul-Jordan. Lo que no vemos es que en la esquina del lado fuerte (en el que se desarrolla la jugada) está Jamal Crawford, a quien Hayward no puede/debe soltar. Recuerden esta regla: NO SE AYUDA DEL LADO DE LA PELOTA (a menos que el jugador de la esquina sea Mbah a Moute). Del lado débil Griffin, quien jugó un previo hand-off con Paul, se va a sacar de una cortina a J.J Redick para que su defensa (Joe Johnson) no pueda chequear la caída de DeAndre Jordan. Así quedan en un 2x2 entre Paul/Jordan vs Ingles/Favors. El resultado es el esperado: 2pts para los Clippers.

Los Clippers empatan faltando 12 segundos, Utah tiene la pelota y la posibilidad de pedir tiempo, pero Quin Snyder no lo hace, esto es algo que le hubiera permitido a los Clippers, entre otras cosas, sacar de la alineación a Jamal Crawford y poner a Mbah a Moute –especialista defensivo- para esa última posesión, y hasta definir una estrategia para defender lo que seguramente igual podría haber terminado en: pelota a Iso-Joe para que juegue un aclarado (o Isolation, de ahí viene el sobrenombre de Joe Johnson, Iso-Joe, que alude a su especialidad). Snyder simplemente dejó que sus jugadores ejecutaran la última jugada en la cancha, pidió sobre la marcha una cortina directa de Ingles para conseguir el cambio de hombre (Blake Griffin era quien defendía hasta ahí a Joe Johson, a Ingles lo estaba defendiendo Jamal Crawford: ventaja física para el viejo Joe), y una vez que Iso-Joe tuvo a Crawford, hizo lo que mejor sabe hacer: anotarle en el 1x1 con el reloj consumiéndose.

¿Cuál es el acierto de Quin Snyder? Evitar ese momento “control-freak” del coach de turno, que en este caso además es falso, porque no tiene nada mucho mejor para dibujar en su pizarra que un aclarado 1x1 para Joe Johnson. Podría haber diseñado un movimiento más sofisticado desde el Time Out, que incluyera a Gordon Hayward, pero ¿para qué?, si Iso-Joe es uno de los mejores en esto de los buzzer-beater:

En este video están los 8 buzzer-beater de Iso-Joe, incluye uno sobre Mbah a Moute (su potencial defensa si hubieran pedido el tiempo los Jazz).

Del otro lado: el horror. Nate McMillan, el último bolichero, que decidió ir por el camino tradicional e inexplicable. A esta altura es insostenible la decisión de pedir tiempo para dársela a un jugador -Paul George en este caso- en el eje de la cancha y que juegue un 1x1, eso no necesita ningún tiempo ni dibujo en la pizarra, y permitió que Cleveland ordene sus fichas, discuta una estrategia para defender la última pelota, y ponga a su mejor alineación defensiva, sin Kevin Love. Para ser honestos, Kevin Love tampoco estaba en cancha antes de que pidiera el tiempo Nate McMillan, pero de haber estado le daba la chance a Tyrone Lue de sacarlo. Como Indiana estaba jugando sin 4, Cleveland cerró con Richard Jefferson en lugar de Love, que defiende menos que su tío abuelo de los Beach Boys (referencia estrictamente cierta: su tío abuelo es un integrante de los Beach Boys, y seguramente defiende mejor que él mientras sostiene su tabla de surf, o se sostiene en su tabla de surf). Antes de seguir: una demostración más de la fiebre que le causa Iman Shumpert a Lebron James es que ni siquiera lo ponen para una defensa final, pese a su fama de especialista defensivo, prefiere ir con Kyrie, que todos saben que atrás es una uva pero hay menos chances de que se distraiga pidiendo un superpancho.

Tiempo Muerto. Con mucha delicadeza, Jeff Van Gundy (actual comentarista de ESPN y ex coach de Knicks y Rockets) armó un suave colchón de eufemismos previo a expresar el desacuerdo con ese T.O pedido por McMillan: “Cada Coach tiene una filosofía diferente, una no es mejor que la otra… yo hubiera… yo creo que jugar sin el tiempo muerto en esa situación le da a Paul George mejores chances que permitir a Cleveland la oportunidad de sustituir jugadores, avisarles que tienen una falta más para dar y organizarse”.

¿Quieren saber lo peor? McMillan se quemó el último tiempo con esa gracia. Sorprendentemente, Indiana le da la pelota a Paul George y evacúa el gimnasio (¡como lo dibujó McMillan!), ni siquiera un PnR 1–3 (Teague/George) que le había dado resultado en el último cuarto, nada, la jugada más simple del mundo: aclarado central y a ponerse bien lejos de la pelota. Cleveland dobla a Paul George para sacársela de las manos, Lebron suelta a Lance Stephenson sin que ni siquiera pase cerca de la pelota, y ante la doble marca George se la pasa a C.J Miles, Richard Jefferson le hace falta, los Cavs todavía no estaban en colectivas y no son libres para Indiana, otro saque de costado.

Desde el 3:25 al 3:42 puede verse el primer saque de costado en el que Cleveland atrapa a Paul George, que termina en el foul de Jefferson a C.J Miles. Y ahí se acabó el efecto del tiempo muerto pedido por el Último Bolichero.

A Nate McMillan no le quedaban tiempos para pedir, así pues, con las cartas vistas (los Cavs acababan de mostrarle su estrategia defensiva para el Isolation final de George: doblarlo y sacarle la pelota de las manos) ya no pudo intervenir. McMillan no confió en la ejecución de sus jugadores cuando pudo darles esa ventaja, y los dejó solos en la oscuridad cuando debió preparar una estrategia como solución al problema planteado. Todo lo que se le puede pedir a un técnico, si uno quiere perder.

Los Cavs vuelven a doblar a Paul George exactamente de la misma forma en que lo habían hecho segundos antes: premeditada y alevosamente, sin que haya una cortina de por medio o cualquier otra situación de juego que genere la cercanía de Lebron, quien suelta a Lance Stephenson y salta a atrapar desesperado para que George largue la pelota, mientras el resto defiende 3 con 4.

Paul George se la vuelve a dar a C.J Miles –como en la jugada previa-, y corre a buscar la devolución del pase, pero C.J Miles está seteado para tirar, algo entendible si se toma en cuenta que no quedaban más de 5 seg. cuando recibió, busca el espacio y tira. Después del partido George reclamó públicamente que esa pelota tenía que terminar en sus manos. Pero no es a C.J Miles que debió dirigir el reproche, es a su Coach.

De todas maneras…

To be continued