Crimines desenterrados de los Nazis

Horribles matanzas realizadas por los nazis en la Segunda Guerra Mundial que corren el peligro de ser olvidadas.

La Matanza de Distomo

En abril de 1941 Alemania acude en ayuda de Italia que no había podido derrotar al pueblo de Grecia, que presentaba una sorprendente resistencia. Con ayuda de los Panzer a finales de julio tenían doblegado al ejército de los griegos, aunque Hitler admiraba mucho a la que llamaba la cuna de la civilización, dejo al país en hambruna que a finales de 1941 provocó la muerte de 300.000 civiles, a ello se le sumo la ejecución de unos 70.000 y una deportación de 65.000 judíos aproximadamente.

Sobreviviente Argyris Sfountouris dando testimonio de la masacre

El auge en toda Grecia eran las guerrillas de socialistas que ponían en vilo los planes de Hitler, que casi en todos los casos la población civil pagaba las represarías por la muerte de algunos soldados alemanes. Y así paso en la población de Distomo que contaba con tres mil habitantes.

En la mañana de 10 de junio de 1943 una división Panzer junto con las SS llegaron a la plaza de Distomo, llamaron al alcalde y al cura de la ciudad para que le revelara información de las acciones de las guerrillas que estaban alojadas en las zonas aledañas, al no tener información desplegaron patrullas que horas después sufrieron una emboscada. Al conocer la noticia que siete soldados murieron, el capitán Friz Lautenbach ordenó el fusilamiento de docenas de sospechosos que al parecer colaboraban con las guerrillas, luego recorrieron las calles de la ciudad disparando indiscriminadamente a los habitantes, entraron en sus casas perpetrando violaciones, asesinatos y ahorcamientos.

De esta insólita acción de las SS no se salvaron niños, mujeres y ancianos; acabaron la vida de 218 inocentes. Al llegar comunicados del hecho la Cruz Roja desplegó una incursión llegó al pueblo diez días después, aún estaban cuerpos colgados. Incluso las Wehrmacht (el ejército regular) le exigió una explicación escrita al general en jefe de la SS, los cuales abrieron una investigación oficial. No hubo juzgados, el capitán siguió desempeñando su papel en las SS hasta que murió en un enfrentamiento en Yugoslavia, ningún sobreviviente de la unidad fue encarcelado después de la guerra.


Crímenes de los Nazis en Italia

Entre los grupos armados en contra del nazismo y el fascismo se destacan los partisanos que estaban en todos los territorios ocupados entre Europa, Medio Oriente y África. Los partisanos italianos comenzaron su armisticio desde 1943 hasta la rendición alemana en 1945, durante ese espacio temporal hicieron una guerra de guerrillas contra Mussolini y las tropas alemanas invasoras en Italia. Algunas veces daban golpes contundentes, sabotaje, embocadas hasta apoyo a los aliados; pero los alemanes no les gustaba perder y menos Hitler.

En 24 de marzo de 1944 masacraron 335 civiles a las afueras de Roma en fosas comunes; habría sido producto de una venganza por parte de los nazis, ya que habían sido víctimas de una emboscada realizada por los partisanos en la Vía Rasella, en el ataque murieron 32 alemanes. Hitler furioso ordenó que en veinticuatro horas fueran fusilados diez italianos por cada alemán muerto. La orden fue cumplida por las SS, sacaron a prisioneros de las cárceles juntos a otros detenidos que nada tenían que ver con la acción. Fueron ametrallados y enterrados en una bóveda cercana. El responsable del crimen Erich Priebke, que sería juzgado en Roma en 1998 después de ser expatriado de Argentina y condenado a cadena perpetua. Este hecho se conoce como las Fosas Ardeatinas, donde lacen los restos de los civiles romanos asesinados.

Muchos de estos hechos ocurrieron en Italia durante la ocupación nazi, otro de ellos fue el 29 de junio de 1944 en Civitella región de la Toscana, cuando se celebraba la feria de los santos Pedro y Pablo. Durante el transcurso del día 244 habitantes de Civitella y otras regiones aledañas se reunían en la plaza de la ciudad; fueron asesinados, no se sabe el número de los fallecidos. e tiene testimonio que los alemanes entraron en la iglesia en el desarrollo misa y sacaron en grupos de ejecución a varios habitantes. Quemaron casas, y ejecutaron a muchos civiles por represarías, ya que, unos días atrás habían asesinado a cuatro soldados alemanes en un bar.

De este hecho fue juzgado al sargento Max Josef Milfe en un tribunal italiano en el 2006, pero no pudieron concluir si extradición además Alemania se negó a pagar indemnización a los familiares de las víctimas. El crimen quedó impune.

En la misma región de Toscana, en Santa Anna de Stazzema el 12 de agosto de 1944 un batallón de las SS en retirada rodeó medio millar de residentes en la plaza, los fusilaron en represaría por los ataques de los partisanos, la mayoría eran mujeres y niños. Los responsables fueron juzgados en el 2004, aunque la mayoría son residentes en Alemania no pudieron ser extraditados.

En otra región italiana que hizo enfurecer a los nazis fue Marzabotto, al sur de Bolonia. La población apoyaba las acciones de los partisanos los que desencadeno en tan solo una semana, desde 29 de septiembre de 1944, que los alemanes asesinaran a 770 personas. En un ataque sistemático a hogares donde la mayoría eran mujeres, ancianos y niños; entre ellas 5 sacerdotes. El responsable de la masacre de Marzabotto fue el comandante de las SS Walter Reder, fue juzgado en 1948 por crímenes de guerra, condenado a cadena perpetua. Luego en 1985 logró la libertad provisional, murió en Viena en 1991.


La matanza de Gardelegen

Cuando los aliados se internaban en Alemania a mediados de abril de 1945 ya la guerra para los nazis estaba más que perdida, pero aun así, no podían dejar a los prisioneros, hicieron esfuerzos de transportar de los “centros de reclusión” mejor llamados campos de exterminio, hacia cárceles al interior de país.

Pesé a que los reclusos estaban en malas condiciones, algunos soportaron los kilómetros de transporte a pie hasta llegar estos sitios donde reunían a estas personas. Muchos de estos permanecieron en Gardelegen, una pequeña población del centro de Alemania, donde empezaron a llegar muchos de estos prisioneros de varias regiones. Por la sobrepoblación el lugar no daba abasto en la tarde del 13 de abril, más de un millar de prisioneros fueron obligados a caminar a una granja aledaña, a unos dos kilómetros del pueblo, en la que había un enorme granero. Los cautivos fueron encerrados dentro del edificación, anteriormente los oficiales de las SS habían empapado el suelo con gasolina, cerraron las puertas del granero y le prendieron fuego.

Foto real de las victimas de la masacre

Algunos se salvaron de las llamas, pero al salir eran acribillados por balazos, salvo 22 supervivientes que se resguardaron el techo y escaparon. Los otros murieron por las llamas o asfixiados solo unos cuantos fueron fusilados. Al día siguiente de la matanza trataron ocultar los cuerpos, pero las tropas americanas estaban muy cerca, lo que hizo que las SS salieran a toda prisa del pueblo.

El 14 de abril los estadounidenses entraron al pueblo y al día siguiente descubrieron la atrocidad, en total fueron 1.016 personas asesinadas. La matanza apareció en la prensa, pero se fue olvidando por otros hechos similares en la región.