Este fue el único plan de los aliados para asesinar lideres nazis que tuvo éxito

Operación Antropoide

Detalles de la operación encubierta para asesinar al “Carnicero de Praga”. El mas sanguinario líder de las SS.

En una iglesia en Praga estaban Josef Galbcik y Jan Kubis junto con otros militantes checos, rodeados por más de ochocientos soldados nazis que días atrás habían atentado contra la vida del Reichprotektor — el encargado del país por el propio Hitler — en la actual Checoeslovaquia. Reinhard Heydrich, en la cadena de militar era muy importante por ser el tercer al mando de toda la nación alemana después de Hitler y Himmler.

En 1939 cuando Checoeslovaquia se rindió ante las amenazas de los nazis sin disparar ni una sola bala, la resistencia checa estaba presentando un gran bache para los alemanes que veían el país como una mina de oro por sus grandiosas fábricas, que podrían impulsar su ejército durante años. En septiembre 1941 pueblo checo quedó a manos de Heydrich que era unos de los hombres de confianza de Hitler. Unos años antes planearía la “solución final”, el exterminio masivo de judíos, gitanos y otras minorías; también era responsable de las operaciones de los Einsatzgruppen — grupos paramilitares que tenían únicamente la labor de asesinar comunistas, judíos u intelectuales-. Desde su cargo Heydrich firmó la cadena de muerte de más de quinientos detenidos, ordenó ley marcial, detuvo numerosos intelectuales y decretó el fusilamiento del Primer Ministro del protectorado en Checoeslovaquia. Por su régimen de terror en el país era famosamente apodado como “el Carnicero de Praga”.

El presidente checo exiliando en Londres ordeno que la Operación Antropoide se llevara a cabo. Era el plan de la inteligencia inglesa de acabar con la vida de Heydrich. En diciembre de 1941 fueron lanzados dos paracaidistas Josef Galbcik y Jan Kubis, checos de nacimiento estuvieron exiliados en Londres en los años de ocupación nazi, fueron entrenados por las fuerzas militares inglesas como agentes de campo. Hicieron contacto con los pocos miembros de la resistencia checa que quedaban en Praga, y emprendieron el plan para asesinar al líder nazi.

Por unos meses llevaron una vida cotidiana en Praga, donde cada día vigilaban la rutina de Heydrich que casi todos los días pasaba por el mismo lugar, su desplazamiento era: desde el palacio donde tenía las oficinas hasta su lugar de residencia. Quedó totalmente descartado matarlo en su lugar de trabajo, ya que había medio batallón de las SS en las instalaciones; mucho menos en su casa ya que vivía en unas residencias de oficiales. La única forma que les quedaban era durante el trayecto, que muchas veces lo hacia sin escolta. En un espacio del trayecto había una curva en la que el giro era muy cerrado, por lo que su conductor debía bajar la velocidad. Tenían la oportunidad perfecta de hacer el atentado.

El 27 de mayo de 1942 fue el día acordado para cometer el hecho, pero Heydrich se retrasó media hora la cual puso al borde de cancelar la operación. Pero su automóvil apareció en la carretera y al llegar a la curva prevista redujo la velocidad, al momento Galbcik intento disparar contra el líder nazi pero se le encasquilla el arma.

Heydrich saca su pistola y le dispara a Galbcik que en segundos arremete la huida, al ver que a su compañero está en peligro Kubis acciona una granada que explota justo en la puerta donde estaba el famoso “carnicero de Praga”. El conductor es abatido por otros hombres, mientras que Heydrich queda mal herido por una esquirla. Al llevarlo al hospital aun consiente se niega ser atendido por médicos que no sean alemanes, lo que genera demora, y se pierden segundos vitales en su atención. A los dos días de su atentado, el Reichprotektor de Checoeslovaquia muere por una septicemia generalizada.

En venganza las SS despliegan todo un operativo de candado en la ciudad, se lanzaron a las calles a detener posibles sospechosos, pero no encontraron a los autores del atentado, que había resguardado en la iglesia local junto con otros disidentes de las guerrillas de resistencia en Checoeslovaquia. A los días de su asesinato y aun no se tenían sospechosos los nazis comenzaron una campaña generalizada de pánico a los pobladores, en la cual murieron muchos inocentes. Karel Curda al ver que las cosas día a día se ponían peor, decidió traicionar a sus camaradas para que las acciones de los nazis pararan.

En pocas horas las SS ya habían rodeado la iglesia con más de ochocientos soldados, que comenzaron el asalto inmediatamente. Armados con ametralladoras ligeras y granadas, Galbcik y Kubis lograron resistir en un duro enfrentamiento de siete horas en las cuales mataron un número indefinido de soldados alemanes; luego de quedarse sin munición, se suicidaron junto con cinco integrantes del comando.

Este fue el único plan de los aliados para asesinar lideres nazis que tuvo éxito. Por las acciones Hitler ordeno ejecutar a los habitantes de Lídice, un pueblo que quedo prácticamente despoblado. El Mercedes Benz en que viajaba Heydrich aún se conserva en el Museo de Guerra en la capital checa.


Hace poco se estrenó una película donde relatan el asesinato de este famoso líder nazi, con el mismo nombre Operación Antropoide.