¿Por qué debemos cambiar el mal habito de criticar?

Quieres ser feliz pero sigues con la misma ACTITUD

Hace algún tiempo me preguntaba ¿Qué es ser feliz? La respuesta, aunque fácil para algunos sería comprar el ultimo iPhone, vestirse con la última moda, ver vídeos de risa en YouTube, hasta tener miles de seguidores en las redes sociales. Bueno para esos tiempos donde la estaba pasando realmente mal, donde las pérdidas te hacen menos receptivo a lo que tienes en el momento y empiezas a extrañar lo que falta, lo que ya no tienes, lo que se fue y no vas a volver a ver, ni a sentir ni a tocar.

Debo decir que cada quien tiene su propia luz, algunos de ellos tienen un sol entero que brilla a su alrededor que deslumbran a los que están a su alrededor — aquellas que los 3 segundos de haberlas conocido dices: Oh vaya, pero que genial — pero otras la tienen su luz apagada como la oscuridad en el extenso universo. Lo que no nos damos cuenta es que vivimos en una sociedad de pesimismo 30 de las 24 horas al día, — lo sé porque vivo con una persona así — todas las noticias negativas las tienes a la mano y no tanto el pesimismo excesivo sino la crítica destructiva, siempre hablando de lo mal que lo hacen nuestros vecinos pero realmente la verdadera destrucción está en nuestras vidas. Caemos en eso, en la burbuja de negativismo que no nos deja ser felices, nos afecta en cada aspecto de nuestras vidas limitándonos y dejándonos caer en el vació de la infelicidad y la amargura. Miren este relato refleja fielmente lo que acabo de describir:

Un hombre se consideraba experto en evaluar obras de arte. Un día visitó un museo con algunos amigos. Se le olvidaron las gafas en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes opiniones.
Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las diferentes pinturas. Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo:
“El marco es completamente inadecuado para el cuadro… El hombre está vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa… En realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato” El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa logró llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para decirle en voz baja: 
“Querido, ¡estás mirando un espejo!”.

¿Cómo creen que será la vida de este señor? ¿Será feliz?

Lo dudo, lo cierto es que damos todo por contado. Nos levantamos ya como es rutina hacerlo nos da lo mismo, bañarnos, cambiarnos, tener a nuestra madre con vida y salud, caemos en la monotonía y nos falta agradecer por lo que tenemos. ¡Claro que tenemos que cambiar esa actitud! Ser agradecidos, es sentarnos un día apreciar las pequeñas cosas que da la vida, es ver lo bello en lo ordinario, es salir de tu casa, hacer una parada y decir lo grandioso día así haga el peor de los climas y agradecer por ello ¿Quién dice que no podemos parar de vez en cuando?, De seguro tendrás una gran sonrisa y los altercados que presentes será un accesorio más de tu jornada. Esa actitud te hará brillar, diferenciarte y vivir plenamente.

Hace poco he tomado la decisión de no ver noticias, es que si nos ponemos a buscar de las muchas noticias todas son drásticas por así decirlo — accidentes, inflación, asesinatos, robos, etc. — pero pocas positivas o neutras, nos llevan a lo que decía anteriormente. Como dicen por ahí somos lo que transmitimos, somos susceptibles a lo que otro transmite, si transmites seguridad, amabilidad y respeto seguro que la otra persona hará los mismo.

Por último, se feliz a tu manera, no te dejes llevar las normativas sociales en las que debes seguir la negatividad de otras personas, sé tú, la vida es muy corta, que cuando esta se acabe digas pero que lindo viaje he tomado.


“Vayas a donde vayas, no importa el tiempo, lleva siempre tu propia luz”. Anthony J. D’Angelo

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