¿Te sientes sin energía? Aquí van 7 recomendaciones que te ayudarán a tener más energía durante tu día.

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Manejar tu energía durante el día es tanto o más importante que manejar tu tiempo. Si logras sincronizar ambos estarás a un paso de aumentar significativamente tu productividad.

La energía que necesitas durante tu día

La energía que tiene tu cuerpo durante el día responde a muchas variables, pero una de las más importantes tiene que ver con la alimentación.

La alimentación es el combustible que utilizas durante todo el día para lograr tus objetivos. Dicha energía la vas gastando incluso sin tener que moverte mucho. El sólo hecho de pensar hace que gastes energía y quemes calorías.

Si el combustible es poco, o si el combustible es de mala calidad, hará que no tengas ganas de hacer nada, estés desmotivado o incluso con sueño durante el día. El ingerir estimulantes como la cafeína puede ayudar pero está comprobado que no es sustentable en el tiempo, es decir, tu cuerpo se va acostumbrando y es cada vez menos efectivo.

Pequeñas tácticas para aumentar tu energía

Si bien muchas veces son necesarios grandes cambios para aumentar tu nivel general de energía, eso no quita que haya pequeñas tácticas que te puedan ayudar. Si bien la alimentación se complementa directamente con el ejercicio y con el descanso de tu cuerpo y mente, en esta ocasión revisaremos algunas pequeñas tácticas para lograr aumentar tu energía durante el día.

Corta tu porción un 20%, utiliza platos más grandes y vasos más altos

No sólo el qué comes sino cuánto comes es clave. Cada vez que como un plato de pasta me pasa que a los 20 minutos me vienen muchísimas ganas de dormir. Lo mismo me pasa con la cerveza al almuerzo. Entendiendo esto, las tres primeras tácticas son relacionadas a comer menos sin darse mucha cuenta. Cortar tu porción y usar platos más grandes es algo que generará un cambio en el largo plazo sin comparación. El vaso más alto no lo he probado y si tomas jugos o alguna bebida con gas entiendo que es bueno. Por mi parte mis comidas son con agua por lo tanto mientras más, mejor.

Come proteínas al desayuno

Generalmente salía apurado de la casa. Con suerte alcanzaba a tomarme un café y a veces ni siquiera eso. Otras veces mi desayuno era un pedazo de pan tostado con mantequilla. Lo que en realidad necesitamos es consumir 30 gramos de proteínas cada mañana, o algo así como una pechuga de pollo o 3 huevos. Me ha costado un mundo pero ya es un hábito el comer 4 huevos revueltos cada mañana. Generalmente no tengo hambre, pero logre incorporarlo a mi rutina matutina junto con tomar un gran vaso de agua fría. Desde que lo hago mi mañana es mucho más energética y como bonus ya no me da hambre hasta bien entrada la hora de almuerzo.

Deja de comprar snacks

El problema no es comprarlos, es comerlos, pero el hábito comienza cuando los compras. Recuerdo que hace un tiempo cada vez que pasaba al Starbucks compraba unas galletas con dulce de leche que tenían en el mostrador. Al poco tiempo se transformó en un hábito, y cada vez que pasaba por el mostrador compraba dichas galletas sin siquiera pensar si tenía ganas de comerlas (ni menos hambre). Lo mismo en el supermercado, cuando compras una caja de galletas, o un montón de dulces, chocolates y helados para después. El problema es que cuando estás en casa, en tu sofá o echado en tu cama y tienes esas cosas a disposición, tú eres mucho más débil. Por lo tanto, da la batalla donde es más probable que la ganes, en el supermercado, y no donde probablemente la pierdas, en tu refrigerador.

No comas frente a la TV.

Hablando de malos hábitos, no hay momento en que me siente frente a la televisión a ver Netflix y no piense que debo estar comiendo un bolw de chips. Sin quererlo lo hice un hábito y para cambiar un hábito lo más fácil no es eliminarlo, sino que reemplazarlo. Me encantaría decir que estoy comiendo ensaladas o esas zanahorias picadas con yogurt light o algo así, pero en realidad dejé las papas fritas y las cambié por una cerveza. No es lo mejor pero vamos de a poco cambiando el hábito.

Toma más agua

El agua es clave y probablemente ya lo sabes e igual no lo haces. Toma agua como primera cosa en la mañana. De hecho Tim Ferris recomienda hacerlo en los primeros 30 minutos al despertarte y tomar agua fría. Nuevamente, las mañanas no son mi mejor momento pero con el tiempo he hecho un hábito el tomar un gran vaso de agua fría apenas me despierto.

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El Productivista

p.d. Mi estimadísimo Cristián Parrao ilustró este post con mucha certeza. Si te interesa contactarlo puedes hacerlo aquí.


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