Oviedo

Oviedo, capital del Principado de Asturias, un recorrido en dos días. (Primer día)


Primer día en Oviedo

“Aprovecha la mañana para recorrer el casco histórico de la ciudad”

El primer contacto con la antigua urbe medieval puede ser visitar los restos de la muralla en la calle Paraíso para posteriormente adentrarse en el casco histórico por el Arco de San Vicente. De camino disfrutarán del Monasterio de San Pelayo (S.X) y de la Iglesia de Santa María Real de La Corte (S. XVIII).

El actual Convento de San Vicente (S. XVI — XVII), edificio contiguo a la iglesia, es sede del Museo Arqueológico.

Museo Arqueológico

A escasos pasos del museo se encuentra la Corrada del Obispo y callejeando por los alrededores encontrarán la Plaza del Paraguas y la Plaza de Trascorrales para acercarse hasta la Plaza Mayor o del Ayuntamiento, donde también se halla la iglesia de San Isidoro el Real (S. XVI).

Ya en la Plaza de Alfonso II, antes de iniciar la visita a la Catedral de S. Salvador conviene ver el testero de la iglesia de S. Tirso, del S. IX.

Catedral de Oviedo / Plaza del Paraguas / Testero de la iglesia de San Tirso

Tras visitar la catedral encaminen sus pasos hacia la plaza de Porlier y acercarse al edificio Histórico de la Universidad y de aquí a la bulliciosa Plaza del Fontán, el mercado por antonomasia y un buen lugar para saciar el apetito en los típicos bares que tienen sus terrazas en la zona porticada y aledaños.

“Y por la tarde visitamos los edificios prerrománicos”

Por la tarde visitamos los edificios prerrománicos de Santa María del Naranco, San Miguel de Liño y San Julián de los Prados, y regresando de nuevo al centro, la Fuente de Foncalada.

Tanto S. Miguel como Santa María se hallan en la ladera del monte Naranco, un mirador natural de la ciudad de Oviedo, con espectaculares vistas.

La iglesia de San Julián de los Prados y la Fuente de Foncalada se hallan en la ciudad. Muy cercana a Foncalada se encuentra el “Boulevard de la Sidra”, una calle peatonal repleta de sidrerías donde poder dar fin a un día cargado de emociones.

San Miguel de Lillo. Monte Naranco, Oviedo
“Mañana seguiremos conociendo la ciudad”