Viaje a Italia — Día 2 (24/03/2016)

Primer día completo en Italia. Salimos a las 7 del hotel hacia el aeropuerto en el bus lanzadera del hotel, y desde allí en tren a la estación Termini. En la estación desayunamos, y allí nos ha pasado algo muy curioso. Pedimos un desayuno que incluía café, zumo, y un crosissant. Me pregunta el camarero qué zumo queremos, y le digo que de naranja. Me echa un zumo que no es precisamente de color naranja, más bien rojo fuego, a lo que le digo al camarero “no, de naranja”, y él me contesta “sí, de naranja”. Y así hemos descubierto las naranjas sanguinas, por cierto, muy rico el zumo. A las 8:50 salimos en tren de nuevo rumbo a Florencia (aproximadamente 1:30h de trayecto). En Termini vemos mucha policía y ejercito, no como en Barajas ni Fiumicino (suponemos que por los atentados del martes anterior en Bélgica).

Duomo de Florencia desde el Campanile

En torno a las 10:20, llegamos puntuales a Florencia, y nos vamos andando hacia el hotel Il Guelfo Bianco. Tras unos 10 minutos llegamos y hacemos el chekin. El hotel está dentro de un edificio bastante antiguo pero muy bien conservado, y la habitación es más bien un apartamento, con una entrada, un pequeño salón, baño y el dormitorio. Y dos teles.

Tras preparar cámaras, mapas y demás, salimos para ver Florencia. Hace muy buen día, a pesar de que en Fiumicino había amanecido gris y lluvioso. Empezamos por la Plaza del Duomo que está a 5 minutos andando desde el hotel, llena de gente pero sin muchos agobios. Una vez allí subimos al Campanile, el campanario de la catedral de Santa Maria del Fiore para ver unas espectaculares vistas de la ciudad desde lo alto (82 metros desde el suelo de la plaza). Tuvimos que hacer cola en la plaza, pero se hizo muy amena la espera ya que nos encontramos con una pareja de españoles en la cola, algo que ha sido habitual en cada cola que hemos hecho durante el viaje. La subida es entretenida, por decirlo de alguna forma, 463 escalones en total. Y la escalera es cada vez más estrecha conforme vas subiendo, tanto como que nos quedarnos atascados con la gente que bajaba en una curva llegando al final.

Cartel en lo alto del Campanile, para que sepas todo lo que has subido
Vistas desde el Campanile

Tras bajar comemos en Panini Toscani, en la misma plaza y con unas bonitas vistas al Duomo. Te sirven unos paninis muy ricos y baratos, con varios tipos de quesos y embutidos que te dan a probar antes para que elijas los que más te gusten.

Panini Toscani

Tras comer visitamos el impresionante Baptisterio de San Giovanni o San Juan, que aunque desde arriba no parecía gran cosa, tiene en la parte exterior las increíbles Puertas del Paraíso, y en su interior un magnífico techo de mosaico representando varias historias, entre ellas el Juicio Final.

Baptisterio de San Giovanni
Cúpula del Baptisterio

Al salir del baptisterio bajamos hacia el río Arno, visitando por el camino la Piazza della Signoria, para llegar al Ponte Vecchio, uno de los lugares más visitados de Florencia, y el puente más emblemático de la ciudad. Lo cruzamos y al otro lado probamos nuestro primer gelatto, que no sería uno de los mejores que comimos, pero cuando hay hambre, ya se sabe.

Río Arno

Al otro lado del río visitamos los alrededores del Borgo San Jacopo, una zona con calles que se han conservado relativamente inalteradas con el paso de los años. Hay muchos anticuarios, y parece que has retrocedido en el tiempo unos cuantos siglos.

Calle del Borgo San Jacopo

Cruzamos de nuevo el Arno por el Ponte Santa Trinita para volver hacia el centro. Allí esperamos el atardecer para ver unas espectaculares vistas de los dos lados del río y hacer unas cuantas fotos. El Ponte Vecchio es precioso de noche con la iluminación. Después nos dirigimos a la plaza de Santa Maria Novella, que además da nombre a la estación de trenes, y cenamos pizza en Il Grillo, en la misma plaza.

Río Arno
Ponte Vecchio

De camino de vuelta al hotel, disfrutamos de la iluminación de las calles, visitamos un par de iglesias, y pasamos por la Plaza del Duomo de nuevo, para ver la espectacular iluminación de los monumentos. Nos está gustando Florencia, una ciudad con mucha historia, segura y bastante tranquila, a pesar del mucho turismo que tiene. Además, puedes ir andando a casi todos los sitios, lo que es de agradecer.

Puedes ver más fotografías en mi galería de 500px: https://500px.com/shockcr/galleries/italy
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