Galicia máxica

Hórreo cerca de Laxe, Costa da Morte (A Coruña) | © Javier García Blanco — Istock

Galicia es tierra de meigas, de Santas Compañas, de lobishomes y de princesas mouras que custodian tesoros, de verdes fragas y oscuras corredoiras, de castros, megalitos, cruceiros y diaños. Es también lluvia, granito, hórreos, romerías, faros e historias de naufragios. Es la tierra de mis padres, de mis abuelos y quién sabe de cuántos otros antepasados.

Cuando tomé esta foto, al amanecer de un día de noviembre –como hoy– de hace tres años, me pareció que resumía a la perfección buena parte de lo que significa para mí Galicia. Me recordó los veranos en la aldea de mis padres y mis tíos, el sabor de la leche recién ordeñada, el olor del cocido y el pulpo a feira, el escalofrío que me recorría la espalda al caminar junto a los cementerios, siempre tan cerquita de las casas… Mil recuerdos en una sola imagen.