Mi primer hostión en el emprendimiento

¿Nunca has pensado lo millonario que te ibas a hacer con la idea que acabas de tener? Yo también pensé lo mismo en la primera de ellas. Hará unos 4 meses que la ejecuté y que me vine a la tierra de golpe y porrazo.

También pensaba que era una idea brillante, que con hacer la web y saber promocionarla un poco iban a llegar las ventas en apenas unos días.

¡Qué fácil iba a ser todo esto! ¡Qué ignorante aquel que piense que esto no es así de sencillo!

Bueno, pues todos estos pensamientos son los que me llevaron a hacer mi primera idea de negocio. Una idea que, ahora mismo, sigo pensando que era buena y que me podía haber sacado unos euros. Pero la ejecución fue nefasta.

Claro, esto ahora lo digo que he aprendido muchas cosas de los negocios por internet, del posicionamiento SEO y del marketing digital.

Paso a contar mi historia y lo que a mí me sucedió, pero que estoy seguro que más de uno ha pensado igual que yo hasta que se dio de bocas contra la realidad.

¿Cómo surge la idea?

Recientemente había leído una noticia en un periódico de que cuatro jóvenes se estaban forrando vendiendo gafas por internet. Era un negocio que empezó con 200 o 300 euros de inversión, ahora mismo no me acuerdo la cantidad exacta, pero era muy pequeña.

Al cabo de unos meses, estaban facturando miles y miles de euros y habían creado una marca con un crecimiento bestial. En ese momento, pasaban a patrocinar a un equipo de NBA y de los importantes.

Cuando la leí, en mi cabeza surgieron varias preguntas:

  • ¿Por qué se ha hecho tan grande la marca?
  • ¿Cómo lo habrán conseguido?
  • ¿Qué tiene el producto que se venda tan bien?

Y como éstas, muchísimas más. De todas ellas, solo supe contestar, y creo que bien, a una. Aunque cada producto es único y tiene sus pros y sus contras, creo que pude identificar los de estas gafas.

La solución a la tercera pregunta, en mi cabeza fue esta:

  • Es un producto relativamente barato. Casi todos sus productos no pasaban de 30€.
  • No es necesario probártelo, por tanto la gente lo compra mucho más. Por lo menos, siempre he pensado que somos más reacios a comprar ropa por internet sin probártela y sin saber cómo te quedará, aunque poco a poco está cambiando.
  • Casi todo el mundo tiene gafas de sol.
  • Están de moda porque son con los cristales de colores.

Entonces, me puse a darle vueltas al coco para pensar en algún producto que pudiera reunir estas características porque entonces seguro que me iba tan bien como a ellos.

Esto aunque para muchos lo sea, no fue mi problema. Lo tenía. Conseguí ese producto y reunía todas las condiciones. Ahora ya sí que me pensaba que estaba en la bañera con champagne y todo rodeado de billetes.

El producto eran las gorras con la visera plana que tanto se veía por la calle por esos meses. Además, venía el verano y cada vez la gente se las empezaba a poner más.

Lo bueno de todo esto, es que lo comenté con varias personas de mi entorno y la idea les pareció bastante buena. Entonces fue lo que me empujó a hacerlo.

Sabía que el mercado era más reducido, no tanta gente se ponía una gorra como se ponen las gafas de sol, pero aun así creía que el nicho de mercado era suficientemente grande como para conseguir buenos beneficios.

Ahora ya tenía el producto y la gente de mí alrededor lo veía buena idea. Pensábamos que tendría futuro. Tocaba pasar a la acción.

Errores y aciertos en la creación de mi primer ecommerce.

Tengo que decir que mientras todo esto sucedía, seguí con mi vida normal. Faltaría más. Iba a la universidad gran parte del día, luego me iba a entrenar… Tenía pocas horas libres, pero las aprovechaba al máximo. Incluso alguna que otra noche me tocó quedarme a hacer horas extras.

Uno de los aciertos, aunque me costó lo suyo, fue la elección del dominio y del nicho de mercado. Digo esto, porque hasta ese momento, desconozco ahora como está el tema, no tenía competencia en internet.

Sí que había webs que vendieran estos productos, pero no como yo lo quería hacer. Y además muchas de ellas las típicas tiendas sin dominio que te creas en dos minutos. Yo creía que todo eso lo iba a poder superar fácilmente.

El dominio creo que fue acertado. Después de muchísimas horas encontré uno que me gustara, me convenciera y a la gente que preguntaba les parecía buena idea. Era este: tusgorras.com

Corto, fácil de recordar y tiene la palabra clave. Ahora ya estaba montado en mi coche nuevo saliendo del garaje de mi mansión. ¡Menudo chollo esto de internet!

Comencé a leer mucho por internet sobre el SEO y posicionamiento de tiendas online. Además leía sobre todo el tema legal e incluso ya lo había hablado con un amigo que me lo podía hacer todo.

Cogí un theme para wordpress pirata ¡ERROR! y empecé a diseñar la página web. Instalé algunos plugins necesarios, evidentemente, el woocommerce estaba entre ellos.

Una de las cosas que también hice bien fue traducir todo el theme al español y algunos aspectos del plugin que no estaban bien traducidos. No quería nada en inglés, no me gustaba cuando veía una web en español y alguna frase típica en inglés como “leave a comment” o cosas así.

Otra de las cosas que hice aunque no bien del todo, porque evidentemente, no las trabajé prácticamente nada fue hacer las redes sociales típicas. Twitter y una fan page de Facebook. Aunque nunca había hecho el ejercicio del cliente ideal, sabía dónde podrían estar mis futuros compradores.

Mientras hacía todo esto, estaba la cuestión de los proveedores. Mi primera idea fue, comprar al por mayor las que más gustasen entre las opiniones de mis amigos y la mía porque serían más fáciles de vender y poco a poco con las primeras ventas ir ampliando el catálogo.

Contacté con muchísimas marcas y vendedores, pocos de ellos me contestaron y pocos se lo tomaron en serio. Alguno me pedía ver el sitio web y mi respuesta siempre era la misma, que quizás no fuera la correcta, no te lo puedo enseñar porque necesito primero saber si dispongo de un proveedor para ponerme a ello. Nunca más llegaron a contestarme.

Hubo uno que me contestó, que además era de España y llegamos a un acuerdo, me pasó el catálogo de unas cuantas y las añadí a la web. Y con estos productos la lancé. Cuando me quise dar cuenta, el proveedor dejo de contestarme o siempre me ponía excusas para no mandarme más tipos de gorras. La verdad, no tenía confianza en ellos desde el primer momento, pero yo quería lanzar ya mi web.

Como “lanzadera” utilicé alguna publicación de Facebook y la puse con Facebook Ads para llegar a más gente. Sin tener ni idea de cómo utilizarla y de cómo utilizarla bien. La verdad es que desde el primer momento me gustó porque llegaron bastantes me gusta a la página aunque ninguna se convirtiese en venta.

A los pocos días, llegaba lo que todo el mundo “entendido” del tema sabía. Una buena hostia, vuelta a la realidad y a dejar el proyecto de lado porque a pesar del poco tiempo no veía resultados. Y yo, como ya sabéis, me pensaba que ya era millonario.

Como conclusión te dejo una infografía con lo que yo creo que han sido mis aciertos y mis errores.

¿Qué errores o aciertos añadirías tú? ¿También te ha pasado lo mismo que a mí o triunfaste a la primera?

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