Zettelkasten — Cómo Un Erudito Alemán Fue Tan Increíblemente Productivo

Luhmann escribió más de 70 libros y más de 400 artículos académicos gracias a su sistema de toma de notas conocido como Zettelkasten

David B. Clear
Jul 3, 2020 · 22 min read

(Read the original English version of this article here.)

Traducción por David B. Clear

Luhmann fue extremadamente prolífico.

Durante sus casi 40 años de investigación, publicó más de 70 libros y más de 400 artículos académicos sobre una amplia variedad de temas, conectando la sociología con temas tan diversos como la biología, las matemáticas, la cibernética y la informática. Eso son más de siete libros cada cuatro años a lo largo de toda su carrera profesional, además de una gran cantidad de artículos académicos. Y no os creáis que sus libros son unas chapuzas sin sentido. Son clásicos que convirtieron a Luhmann en uno de los sociólogos más importantes del siglo XX (pdf).

La productividad de Luhmann es aún más impresionante considerando que era de la muy vieja escuela. Poco antes de su muerte, en una entrevista de radio con Wolfgang Hagen, reveló que no usaba ordenadores sino solo bolígrafo y papel y una máquina de escribir que operaba con dos dedos.

Cuando se le preguntaba cómo lo hacía para publicar tanto, Luhmann solía responder: “Es que no lo pienso todo yo solo. Gran parte de mi trabajo sucede dentro del Zettelkasten. Mi productividad se explica en gran medida por el método Zettelkasten” (original en alemán).

Debido a declaraciones como estas, el Zettelkasten de Luhmann adquirió un estatus mítico y ha sido considerado tan valioso que actualmente es el tema de su propio proyecto de investigación. Pero Luhmann nunca ocultó su método y es bastante fácil de entender. ¡Y eso es una muy buena noticia! Significa que podemos adoptar su método y obtener los mismos beneficios que convirtieron a Luhmann en un intelectual tan eminente:

  • aprender mejor,
  • pensar mejor,
  • publicar más y
  • ser más creativo.

Por lo tanto, si escribes obras de no ficción o eres un trabajador del conocimiento de cualquier tipo, deberías conocer el método de toma de notas conocido como Zettelkasten.

¿Qué es un Zettelkasten?

Luhmann describió su Zettelkasten de diferentes maneras. A veces se refería a él como un compañero de conversación y a veces lo describía como una segunda memoria, sistema cibernético, rumiante o fosa séptica.

¿Un rumiante? ¿Una fosa séptica? ¿De qué demonios está hablando?

Comencemos con la palabra “Zettelkasten”. Esta palabra teutónica se puede dividir en dos componentes: “Zettel”, que significa nota o hoja de papel, y “Kasten”, que significa caja. Por lo tanto, un Zettelkasten no es más que una caja de notas.

De hecho, el Zettelkasten de Luhmann era un mueble: un mueble compuesto de seis torres de cuatro cajones de madera cada una, con cada cajón repleto hasta el tope de notas de papel.

Esta es la pinta que tenía:

Un poco anticlimático, ¿no?

¿Un mueble? ¿Eso es lo que hizo a Luhmann tan productivo?

Bueno, no exactamente. Es como si fueras a entregar un lápiz a un neandertal y éste te preguntara “¿Eso es todo? ¿Este palito es lo que te permite comunicar a través del espacio y del tiempo con otros seres humanos y recordar cosas para siempre?”

Como verás, decir que un Zettelkasten es un mueble tiene tanto sentido como decir que la base de la escritura es un palito. Pero antes de llegar al método de Luhmann, revisemos primero los inconvenientes de algunos otros sistemas de toma de notas.

¿Por qué otros sistemas de notas se quedan cortos?

Igual que yo, seguramente ya has intentado tomar notas de muchas maneras.

  • Has tomado notas en cuadernos de papel,
  • has escrito en los márgenes de libros y documentos impresos,
  • has usado apps para tu móvil y aplicaciones web,
  • has tomado notas usando un procesador de texto o editor de texto y intentaste organizar los archivos resultantes en una estructura de carpetas en tu ordenador,
  • has dibujado mapas mentales y mapas conceptuales,
  • has usado outliners y
  • has enterrado tu escritorio bajo una montaña de notas de papeles.

El problema con todos estos enfoques es que realmente no te ayudan a encontrar conexiones entre ideas. Lo único que hacen es ayudarte a coleccionar ideas para terminar almacenándolas en un cajón debajo de tu cama, en la nube o en una carpeta digital hasta que te olvidas de ellas.

Imagina por ejemplo que leíste un libro de ciencia hace tres años, un libro sobre finanzas hace un año, y ahora acabas de leer un artículo sobre productividad en algún blog. Cada una de estas fuentes tiene ideas y estas ideas podrían estar relacionadas de alguna manera. Además, hace seis meses posiblemente tuviste una idea magnífica que también podría estar relacionada. Sin embargo, eres incapaz de ver cómo están relacionadas todas estas ideas. ¿Por qué? Probablemente porque no tomaste ninguna nota. Pero incluso si hubieras tomado notas, aún así serías incapaz de ver cómo están relacionadas estas ideas.

Si tomaste notas en cuadernos de papel, lo que hiciste es fijarlas en un orden cronológico rígido. Como resultado las ideas permanecieron tan pegadas sobre las páginas como si les hubieras vertido hormigón por encima. Así por ejemplo si hay una conexión entre una idea en la parte inferior de la página 17 y una idea en la parte superior de la página 89, no la verás. Están demasiado separadas la una de la otra. Y si escribiste tus notas en los márgenes de libros y documentos impresos, tienes exactamente el mismo problema: no eres capaz de ver claramente la relación entre ideas que se encuentran en páginas distintas.

Si en lugar de papel usaste los enfoques habituales de toma de notas digitales rápidamente te diste cuenta que no funcionan mucho mejor. Herramientas como Evernote se suelen convertir en vertederos de información a medida que caes en la trampa de la falacia del recolector: la tendencia a recopilar un montón de información sin hacer nada útil con ella. Y si en cambio mantienes tus notas en archivos y carpetas en tu ordenador, pronto terminarán olvidadas también, acumulando polvo digital. E incluso si te acuerdas de tus notas, sigues teniendo el problema de que no te serán demasiado útiles ya que no están organizadas de una manera que te permite ver fácilmente conexiones.

Si ahora consideramos mapas mentales y mapas conceptuales, nos estamos acercando a una solución real. Estas herramientas son útiles para encontrar relaciones entre ideas. Sin embargo, el problema es que solo te permiten trabajar adecuadamente con unas pocas docenas de ideas. Sin duda no vas a poner 90.000 ideas en un único mapa conceptual a lo largo de 40 años y establecer conexiones entre todas esas ideas. ¡Pero eso es precisamente lo que hizo Luhmann con su Zettelkasten!

¿Qué hizo que el enfoque de Luhmann fuera único?

Si Luhmann hubiera guardado sus notas en cuadernos, hubieran tenido esta pinta:

Las notas se habrían convertido en una estructura rígida donde es imposible reorganizarlas.

Si, por otro lado, simplemente las hubiera almacenado en fichas o hojas de papel, sin ninguna organización, se verían así:

Las notas hubieran sido libres pero habría sido imposible ver cómo están relacionadas entre sí.

Luhmann también podría haber hecho lo que sus compañeros hicieron en aquel entonces y guardar sus notas en tarjetas de papel y luego almacenarlas por categoría en cajones o carpetas separadas. El resultado hubiera sido éste:

Obviamente la estrategia de usar carpetas proporciona algo de organización. Incluso parece ordenado.

Sin embargo, el problema con este enfoque es que cada carpeta corresponde a una categoría completamente independiente de las demás y eso a pesar de que las ideas del mundo real rara vez encajan nítidamente en categorías mutuamente exclusivas. Por ejemplo, la idea de complejidad está presente en biología, física, matemáticas, sociedad, tecnología y vete a saber dónde más. Entonces, ¿en qué carpeta deberíamos poner una nota sobre el concepto de complejidad?

Un segundo problema es que un enfoque basado en carpetas hace que sea difícil establecer conexiones entre ideas que se han guardado en diferentes carpetas. Cada nota está claramente relacionada con las de la misma carpeta, pero una nota también puede estar relacionada con notas en carpetas diferentes. Por ejemplo, una nota en la Carpeta 1 también puede contener ideas que están relacionadas con algunas de las notas en la Carpeta 2 y la Carpeta 3. Con una estructura de carpeta no puedes capturar estas relaciones.

Esto nos lleva al siguiente enfoque, que consiste en usar etiquetas (tags) en lugar de carpetas:

Esta es una gran mejora porque ahora las categorías ya no son mutuamente excluyentes. Una nota puede tener más de una etiqueta y eso permite que puedas ver toda tu colección desde diferentes puntos de vista, dependiendo de la etiqueta que selecciones.

Las etiquetas son comunes hoy en día y muchas aplicaciones para tomar notas las usan. Pero no necesitas una app moderna para usarlas. Luhmann las conocía y, de hecho, las utilizó en su Zettelkasten basado en papel.

A pesar de las ventajas de las etiquetas, Luhmann aún las consideraba demasiado limitantes.

Como bien sabrás si alguna vez intentaste almacenar miles de notas y etiquetarlas debidamente, las etiquetas no terminan de ser la forma ideal para ver cómo tus notas están relacionadas las unas con las otras. De hecho, con miles de notas por etiqueta, tus notas probablemente terminen siendo tan confusas como si no las hubieras organizado de ninguna manera. El problema es que cada etiqueta no hace más que agrupar miles de notas sin estructura alguna.

Insatisfecho, Luhmann lo que hizo es ir un paso más allá. En lugar de confiar solo en las etiquetas, también enlazó sus notas. El resultado es el siguiente:

Las notas, y por lo tanto las ideas, ya no se agrupan en montones desorganizados, sino que se conectan explícitamente mediante enlaces. El resultado es una red de ideas y eso ofrece enormes ventajas.

Piénsalo de esta manera. Internet, o la World Wide Web para ser precisos, también es una red de ideas. Cuando pulsas sobre un enlace, como este, te transportas desde esta página (la que estás leyendo ahora) a la página de inicio de Wikipedia. Desde allí, puedes pulsar sobre otros enlaces y, de esta manera, pasas de una página web a otra, explorando así la Web.

Ahora imagina que, en lugar de que la Web fuera una red, todas las páginas web del mundo se hubieran volcado en una única carpeta sin estructura alguna.

Todas las páginas de Wikipedia, todas las publicaciones de blog, todos los artículos de Medium, todos los artículos web de diferentes periódicos online, todos los videos de YouTube, todas las millones de páginas web que componen la Web, todo amontonado en una única carpeta. Sería un caos total.

Ahora imagina que alguien propusiera como solución a este caos usar etiquetas. Dirías que está de coña. ¿Qué me estás contando? ¿Quieres que organicemos chopocientos millones de páginas web en una única carpeta usando qué? ¿Un millón de etiquetas? ¡Anda ya!

No, las etiquetas no son la respuesta. La forma de organizar una enorme cantidad de información y darle sentido es otra: usar una red. Es por eso que las páginas web del mundo, así como las neuronas en tu cerebro, están organizadas como una red. Y es por eso que también conviene que organices todas las ideas interesantes con las que te vas topando a lo largo de tu vida en una red de notas.

La gran ventaja del Zettelkasten

Al usar el método Zettelkasten, tus notas se convierten en entidades que se van integrando en una red de ideas. En lugar de que el sistema se deteriore cuanto más notas añadas, se vuelve mejor. De nuevo, es como lo que pasa con tu cerebro. Nadie sugeriría que tener más neuronas te vuelve más tonto. Es lo mismo con el Zettelkasten. Más notas significan más ideas y más conexiones, y cuantas más ideas y conexiones tengas, más “inteligente” se volverá tu Zettelkasten y más te ayudará a escribir novedosos artículos.

Y no te creas que decir que el Zettelkasten se vuelve más inteligente es una simple expresión poética. Luhmann lo dijo con completa seriedad.
Déjame explicar.

Claude Shannon, el padre de la teoría de la información, estudió comunicación y necesitaba alguna forma de medir la cantidad de información que se intercambia cuando dos entidades se comunican. La medida que se le ocurrió se llama sorpresa (también conocida como contenido de información, información de Shannon o autoinformación). Shannon se dio cuenta de que la cantidad de información contenida en un mensaje está determinada por lo sorprendente que es el mensaje.

¿Cómo? ¿Cuanto más sorprendente es un mensaje más información contiene? Sí, eso es.

Imagina que le haces una pregunta a un pato y éste responde “cuac”. Luego le haces otra pregunta al pato y responde “cuac” de nuevo. Le haces preguntas una y otra vez, y ese pato sigue respondiendo “cuac”. Te darías cuenta rápidamente de que no te estás comunicando. No hay sorpresa alguna. El pato no está transmitiendo ninguna información. Al fin y al cabo no hace otra cosa que decir “cuac”. Como puedes ver, no es un compañero de conversación demasiado inteligente.

Ahora compáralo con un Zettelkasten maduro, que contiene miles y miles de ideas. Tienes una pregunta y con esa pregunta en mente te sumerges en tu Zettelkasten, navegando de una idea a otra siguiendo los enlaces que interconectan notas. Dado que tu Zettelkasten contiene tantas ideas, recopiladas a lo largo de años, ya te habrás olvidado de una gran parte de ellas. El Zettelkasten está repleto de ideas que agregaste años atrás y que ya no recuerdas. Por lo tanto, si lo exploras con una pregunta en mente, el Zettelkasten proporcionará respuestas de maneras sorprendentes. En este sentido, el Zettelkasten es más inteligente que un pato y es por eso que Luhmann lo describió como un compañero de conversación.

Por supuesto, para que un Zettelkasten te proporcione estos beneficios, éste debe haber alcanzado un cierto nivel de madurez. Al principio solo contendrá algunas notas que no te sorprenderán ya que las agregaste recientemente. Sin embargo, con el tiempo tu Zettelkasten pasará de ser un aprendiz a ser un pleno colaborador que te ayudará en la escritura de tus artículos. Pero eso no significa que antes no te vaya a ser útil. Ya desde el primer día te servirá como un almacén para tus notas tan útil como cualquier cuaderno o app. De hecho, probablemente un Zettelkasten ya será un mejor sistema de notas desde el primer día ya que el método tiene algunas ventajas adicionales.

Aprenderás mejor

Leer no aumenta mágicamente tu conocimiento. El simple hecho de que hayas echado un ojo a un par de letras y las hayas procesado en tu cerebro no significa que hayas aprendido del texto que estás leyendo. De hecho, si lo único que estás haciendo es leer, y lo estás haciendo con cualquier fin que no sea diversión, estás perdiendo el tiempo. Cualquier cosa que no haces más que leer te será inútil a largo plazo. Años después, será como si nunca hubieras leído ese libro o artículo.

Por tanto, si estás leyendo para aumentar tu conocimiento, no te queda de otra: tienes que tomar notas. Y si vas a tomar notas, la mejor forma de hacerlo es usando un Zettelkasten.

Al fin y al cabo, un Zettelkasten no solo es un depósito seguro para el conocimiento que acumulas a lo largo del tiempo, sino que, al obligarte a crear notas y luego enlazarlas, un Zettelkasten mejora tu comprensión de lo que estás leyendo. Como dijeron los investigadores Annie Piolat, Thierry Olive y Ronald T. Kellogg (pdf, original en inglés):

[Muchos] estudios sugieren que casi todas las estrategias de toma de notas no lineales (por ejemplo, con un esquema o una matriz) benefician los resultados de aprendizaje más que el registro lineal de información, siendo el caso que grafos y mapas conceptuales fomentan especialmente la selección y organización de información. Como consecuencia, el recuerdo de la información es más efectivo con estrategias no lineales.

¿Lo pillas? La grabación lineal de información, como en un cuaderno, no mola. En cambio la toma de notas no lineal, y especialmente usando grafos y mapas conceptuales, es genial. ¿Y qué es un Zettelkasten si no un grafo masivo o un mapa conceptual?

Te concentrarás mejor

Cuando uso el método Zettelkasten, noto que me concentro mucho mejor mientras leo. Esto se debe a que el método convierte la lectura en una misión. No es que solo esté leyendo, sino que estoy embarcándome en una misión, una misión cuyo fin es buscar ideas, extraerlas de textos y insertarlas en mi Zettelkasten como notas. Tengo un objetivo clarísimo: alimentar a mi Zettelkasten. Y tener un objetivo tan claro hace que leer sea mucho más divertido y que siempre termine rápidamente en un estado mental de flujo.

Terminarás menos frustrado

El método Zettelkasten hace que leer textos complicados sea menos frustrante. La finalidad de leer ya no es entender todo el texto sino simplemente encontrar ideas para incorporar en tu Zettelkasten. No te preocupes si no entiendes todo el texto. Mientras extraigas algunas ideas, éstas aumentarán tu base de conocimientos y el texto te será útil.

Perderás menos tiempo

Con el método Zettelkasten, la búsqueda de información nunca es una pérdida de tiempo. Nunca tendrás que preocuparte por decidir si vale la pena almacenar alguna información en tu Zettelkasten. Si es interesante, agrégalo, incluso si no estás seguro de si será relevante para tu proyecto de escritura actual.

Recuerda, un Zettelkasten está destinado a almacenar conocimiento para el resto de tu vida. Si alguna información termina siendo irrelevante ahora, puede llegar a ser relevante más adelante. Agregando más ideas y conexiones nunca estarás perdiendo el tiempo ya que un Zettelkasten siempre sigue mejorando a medida que le vas añadiendo ideas.

Pensarás mejor

Como lo expresó Don Norman en su libro Things that make us smart: Defending human attributes in the age of the machine (original en inglés): “El poder de la mente sin ayuda está muy sobrevalorado. Sin ayudas externas, la memoria, el pensamiento y el razonamiento están restringidos. […] Los poderes reales provienen de la creación de ayudas externas que mejoran las capacidades cognitivas”.

Luhmann, con su método Zettelkasten, parece haberse topado con una tal ayuda externa. Su Zettelkasten no solo ayudó a su memoria al servirle como una colección de ideas a las que podía referirse, sino que también mejoró su capacidad de pensar. Es precisamente por eso que dijo: “Sin las notas [del Zettelkasten], es decir, con solo pensar, no se me ocurrirían tales ideas. Por supuesto necesito mi cabeza para escribir las ideas, pero el mérito no es todo mío” (original en alemán).

Creo que el poder del Zettelkasten como ayuda para pensar se explica por tres factores principales.

Primero, usar el método Zettelkasten te obliga a escribir. En particular, de acuerdo con el método, debes escribir notas con tus propias palabras para asegurarte de que las comprenderás en el futuro. Y como sabe cualquiera que haya escrito algo, escribir las cosas te obliga a convertir nociones vagas en pensamientos claros.

En segundo lugar, cada vez que agregas una nueva nota, el método Zettelkasten te obliga a buscar notas ya existentes para enlazarlas con la nueva nota. Eso amplía tu pensamiento al obligarte a considerar cómo las nuevas ideas se relacionan con otras que has encontrado antes.

Tercero, un Zettelkasten puede almacenar un hilo de pensamientos. Un hilo de pensamiento no es más que una secuencia de ideas enlazadas y un Zettelkasten explícitamente enlaza ideas. Por lo tanto, puedes tener un hilo de pensamiento hoy, almacenarlo en tu Zettelkasten como una secuencia de notas interconectadas, y luego, en cualquier momento del futuro, puedes continuar ese hilo agregando nuevas notas y vinculándolas a las anteriores.

Serás más productivo

El método Zettelkasten te proporciona una forma sistemática de investigar información, estructurar tu conocimiento y desarrollar tu pensamiento. Te proporciona un proceso a seguir que finalmente genera nuevas ideas. Esto tiene dos ventajas.

Primero, tener un proceso a seguir automatiza cómo proceder en una tarea determinada, eliminando la necesidad de pensar demasiado sobre qué hacer a continuación. Esto te hace más eficiente y, por lo tanto, más productivo.

En segundo lugar, el número de nuevas ideas es una de las medidas más importantes de productividad para cualquier escritor de no ficción. Al ser una forma sistemática de generar nuevas ideas, el método Zettelkasten afecta directamente el resultado que importa: la cantidad de nuevas ideas sobre las que escribir.

Serás más creativo

Un Zettelkasten está diseñado para encontrar conexiones entre cualquier idea pasada que hayas guardado y cualquier idea presente o futura que guardarás. Esto convierte un Zettelkasten en una tremenda herramienta para la creatividad. Al fin y al cabo, la creatividad no es más que la conexión de ideas. Todas las ideas novedosas se basan en ideas anteriores. Si combinas un piano con la escritura obtienes una máquina de escribir, si combinas un teléfono con una impresora obtienes una máquina de fax, y si aplicas la idea de un escritorio de oficina con archivos y carpetas a una pantalla de televisión y un ordenador obtienes la moderna interfaz gráfica de un ordenador. Cada idea novedosa es un remix (una nueva combinación) y el propósito explícito de un Zettelkasten es combinar ideas.

Los principios a seguir para implementar un Zettelkasten

Un Zettelkasten es una herramienta fenomenal para almacenar y organizar tu conocimiento, ampliar tu memoria, generar nuevas conexiones entre ideas y aumentar tu produtividad. Sin embargo, para aprovechar al máximo un Zettelkasten, debes seguir algunos principios clave.

  1. El principio de atomicidad: el término fue acuñado por Christian Tietze. Significa que cada nota debe contener una única idea. De esta forma es posible enlazar ideas con alta precisión.
  2. El principio de autonomía: cada nota debe ser autónoma, lo que significa que debe ser comprensible por sí sola. Esto permite que las notas se muevan, procesen, separen y concatenen independientemente de sus vecinos. También asegura que las notas sigan siendo útiles incluso si la fuente original de información desaparece.
  3. Siempre enlaza tus notas: cada vez que agregues una nota, asegúrate de añadir un enlace hacia algunas de tus notas ya existentes. Evita las notas huérfanas que están completamente desconectadas y no tienen enlace alguno hacia otras notas. Como dijo el propio Luhmann, “cada nota es solo un elemento que deriva su calidad de la red de enlaces en el sistema. Una nota que no esté conectada a la red terminará perdiéndose y será olvidada por el Zettelkasten” (original en alemán).
  4. Explica por qué estás enlazando notas: cada vez que conectas dos notas por un enlace, asegúrate de explicar brevemente por qué las estás vinculando. De lo contrario, años después cuando revises tus notas, seguramente ya no te acordarás de por qué las conectaste.
  5. Usa tus propias palabras: no copies y pegues. Si encuentras una idea interesante y deseas agregarla a tu Zettelkasten, debes expresarla con tus propias palabras, de una manera que estés seguro que comprenderás años después. No conviertas tu Zettelkasten en un basurero de información copiada y pegada.
  6. Mantén referencias: siempre añade referencias a tus notas para que sepas de dónde obtuviste una idea. Así evitarás el plagio y te será más fácil volver a encontrar la fuente original más adelante.
  7. Añade tus propios pensamientos al Zettelkasten: si tienes ideas propias, asegúrate de agregarlas al Zettelkasten como notas teniendo en cuenta el principio de atomicidad, autonomía y la necesidad de enlazar tus notas.
  8. No te preocupes por la estructura: no te preocupes por poner notas en carpetas ordenadas o en categorías preconcebidas únicas. Como dijo Schmidt, en un Zettelkasten “no hay posiciones privilegiadas” y “no hay un arriba ni un abajo”. La organización se desarrolla orgánicamente.
  9. Añade notas de conexión: cuando comiences a ver conexiones entre notas aparentemente arbitrarias, asegúrate de crear notas de conexión, es decir, notas específicas cuyo propósito es vincular otras notas y explicar su relación.
  10. Añade notas resumen: a medida que las ideas comiencen a poder agruparse en temas, crea notas resumen. Una nota resumen es simplemente una nota que contiene una secuencia de enlaces a otras notas y las organiza en un orden particular para crear una historia, narrativa o argumento.
  11. Nunca borres: no elimines notas obsoletas. En su lugar, añade nuevas notas que explican qué problema hay con las notas viejas y añade un enlace entre la nota vieja y las nuevas. De esa manera, tu Zettelkasten reflejará cómo ha evolucionado tu pensamiento con el tiempo, lo que evitará un sesgo retrospectivo. Además, si nunca eliminas notas, podrás recuperar ideas antiguas que resultaron ser correctas a pesar de todo.
  12. Añade notas sin temor: nunca puedes tener demasiada información en un Zettelkasten. En el peor de los casos, añadirás notas que no te serán útiles de inmediato. Pero añadir más notas nunca romperá tu Zettelkasten ni interferirá con su correcto funcionamiento. ¡Recuerda, Luhmann tenía 90.000 notas en su Zettelkasten!

Cómo implementar un Zettelkasten

Si leíste hasta aquí, tal vez ya estés con ganas de implementar tu propio Zettelkasten. Si es así, tengo buenas noticias. Puedes comenzar ahora mismo. No es necesario comprar un software costoso o, peor, un mueble de madera como el Zettelkasten original de Luhmann.

Solución basada en papel

Si quieres implementar una solución basada en papel, no necesitas más que una caja de zapatos o un contenedor similar y un par de tarjetas o hojas de papel recortadas para que tengan el tamaño apropiado. Una vez las tengas, comienza a leer o pensar y cada vez que te encuentres con una nueva idea que merezca la pena guardar, escríbela en una tarjeta separada. En una esquina de la tarjeta, añade un identificador único. Luhmann no se complicó la vida y simplemente enumeró todas sus tarjetas. Si deseas seguir el mismo sistema, la primera tarjeta que crees tendrá el número 1, la segunda tendrá el número 2, y así sucesivamente:

Si más adelante deseas insertar varias tarjetas nuevas entre la número 1 y la número 2, simplemente coloca las nuevas tarjetas en medio, asignándoles como identificadores 1/1, 1/2, 1/3, etc.

Al añadir una barra diagonal adicional, puedes añadir aún más tarjetas entre las tarjetas recién creadas. Por ejemplo, para insertar nuevas tarjetas entre las numeradas 1/1 y 1/2, etiqueta las nuevas como 1/1/1, 1/1/2, 1/1/3, y así sucesivamente:

Ahora, para crear enlaces entre dos tarjetas, simplemente usa los identificadores. Por ejemplo, si deseas crear un enlace desde la tarjeta 1/1 a la tarjeta 1, simplemente escribe el número 1 en algún lugar de la tarjeta 1/1. Del mismo modo, si deseas crear un enlace desde la tarjeta 23 a la tarjeta 2, escribe 2 en algún lugar de la tarjeta 23. Al proceder de esta manera, puedes vincular tus tarjetas como desees:

Si deseas añadir etiquetas (tags) a tus tarjetas, simplemente escríbelas en las tarjetas mismas:

Y para que te sea más fácil encontrar tarjetas con una etiqueta particular, crea un índice, es decir, otra nota donde enumeras todas las etiquetas que has creado, seguido de una lista de identificadores correspondientes a las notas que coinciden con la etiqueta dada:

¡Y eso es! Esa es una implementación básica del método Zettelkasten utilizando solo tarjetas de papel. Luhmann hizo esencialmente esto, aunque utilizó un sistema de numeración alfanumérico para identificar sus tarjetas. Si tienes curiosidad, puedes examinar sus tarjetas aquí (aunque ten en cuenta que están en alemán, ya que ese es el idioma en que escribió).

Soluciones digitales

Si quieres una solución digital, tienes varias opciones. Puedes usar una aplicación como Zettlr, Evernote, 1Writer, iA Writer, o cualquiera de las aplicaciones enumeradas en zettelkasten.de. También puedes usar una wiki personal, plugins para editores de texto como vim y sublime, o buscar una solución que combine lo analógico con lo digital donde escribes tus notas en papel y luego las escaneas.

Dado que se supone que usarás tu Zettelkasten para el resto de tu vida, yo optaría por una solución que no dependa de ninguna empresa en particular. Yo personalmente elegí una solución basada en simples ficheros de texto sin formato (es decir, ficheros .txt).

Concretamente, mi Zettelkasten es una carpeta en Dropbox. Esto me permite acceder a mi Zettelkasten desde mi ordenador, teléfono o cualquier navegador web. Cada nota es un fichero de texto a parte que guardo dentro de esa carpeta. No hay subcarpetas. Todo se mantiene en el mismo nivel.

Cada vez que creo una nueva nota, creo un nuevo fichero de texto, cuyo nombre viene dado por una marca de tiempo (timestamp) seguido de un título, así como lo recomienda Christian de zettelkasten.de. Por ejemplo, ahora es el 16 de diciembre de 2019 y son las 13: 52h. Entonces, si tuviera que crear una nota titulada “Zettelkasten es genial”, se convertiría en un nuevo archivo de texto llamado 201912161352-Zettelkasten-es-genial.txt.

Luego escribo el contenido de la nota usando una combinación de markdown y enlaces de doble corchete estilo wiki. Por lo tanto, el archivo 201912161352-Zettelkasten-es-genial.txt podría contener lo siguiente:

# 201912161352 Zettelkasten es genial
#toma_de_notas #escritura #productividad
El sistema de toma de notas Zettelkasten es el mejor sistema de toma de notas de la historia.
## Enlaces
- [[201912070830-Zettelkasten-principios]]
- [[201912080935-Niklas-Luhmann-biografía]]

La primera línea es el título de la nota, la segunda línea es una lista de tres hashtags, la siguiente línea es el contenido de la nota, y las dos últimas líneas son enlaces a dos ficheros: 201912070830-Zettelkasten-principios.txt y 201912080935-Niklas-Luhmann-biografia.txt. Dado que el fichero es un simple .txt sin formato, se puede abrir con cualquier editor de texto en prácticamente cualquier ordenador, teléfono o tableta. Eso asegura que siempre podré accedera a él en el futuro y que no necesite ninguna aplicación en particular. Y si tienes un buen editor de texto que admita enlaces estilo wiki, podrás ver la nota formateada. Por ejemplo, con 1Writer para iPad, la nota se ve así:

Al pulsar uno de los enlaces azules, se abre el archivo apropiado. Esto hace que sea muy cómodo navegar por el Zettelkasten. Sin embargo, igualmente podría utilizar otro editor de texto que admita enlaces estilo wiki o incluso uno que no admita estas funciones. En el último caso, simplemente seleccionaría el texto entre corchetes dobles, presionaría ctrl c para copiar el nombre del archivo que quiero abrir, y luego presionaría ctrl v para pegar el nombre de archivo en cualquier herramienta que quiera usar para abrir el fichero de texto en cuestión.

Conclusiones

El Zettelkasten de Luhmann difiere de otros sistemas de toma de notas. En lugar de ser solo una ayuda para el próximo proyecto de escritura, el método está diseñado para ayudarte a pensar, escribir y publicar toda una vida. Está diseñado para acomodar tantas notas como desees sin convertirse en un desastre desorganizado inviable. Y su objetivo principal es encontrar conexiones entre ideas aparentemente desconectadas.

Debido a todas estas ventajas, Luhmann rechazó organizar sus notas de una manera meramente lineal o de acuerdo con categorías fijas. En su lugar, las organizó como una red de ideas que crece orgánicamente.

A medida que apliques el método tu mismo, te encontrarás con ideas en libros, cuadernos, páginas web, periódicos y otras fuentes. Con el método Zettelkasten, tu trabajo es liberar esas ideas de sus fuentes y convertirlas en notas que viven en tu repositorio central, en tu Zettelkasten, donde luego se enlazan a otras notas. Esencialmente, estás creando una colección de ideas donde no hay límites entre los tipos de ideas y no hay límites entre las ideas antiguas y las nuevas. Cada idea puede combinarse fácilmente con cualquier otra para dar lugar a nuevas ideas. Eso lo distingue claramente de otros métodos de toma de notas basados ​​en cuadernos, carpetas o etiquetas.

Entonces, si te importa recordar las ideas que encuentras, si te importa cómo se relacionan las ideas entre sí y si te importa tener ideas propias, prueba el método Zettelkasten. Ha sido diseñado específicamente para gestionar ideas a gran escala y convirtió a Luhmann en un escritor verdaderamente prolífico.

David B. Clear es blogger, fanático de la ciencia, escéptico y hispanohablante. Puedes seguir todos sus escritos suscribiéndote a su mailing list (contenido en inglés).

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