5 claves para empezar a ordenar tu economía

¿Te está sobrando mucho mes al final del sueldo?

El caos financiero es un problema de todos

Hay una idea incómoda dando vueltas acerca de la generación millennial y su actitud frente a las responsabilidades: la falta de compromiso y su foco en buscar disfrutar sólo el momento presente. Esta idea muchas veces se traslada también al manejo de sus finanzas.

Si uno se toma el trabajo de hablar honestamente sobre dinero con cualquier persona, independientemente de su edad, la mayoría reconocerá que no tiene idea de cuánto gasta por mes y más de uno incluso aceptará que no sabe bien cuánto gana.

Esto es algo que tiene más que ver con un analfabetismo financiero generalizado que con una filosofía carpe diem o un corte generacional. Y representa un enorme problema al momento de sintonizar las diferentes perillas que configuran nuestro nivel de vida:

¿Cuánto podemos pagar de alquiler? ¿Cuál debería ser el valor promedio de nuestras compras en el supermercado?¿Qué monto nos permitimos gastar en salidas? ¿En taxis y en café? ¿Y en terapia, gimnasio y suscripciones a Netflix o Spotify? ¿Cuál es el presupuesto que tenemos para salir de vacaciones o renovar el guardarropas?

Y además de todo esto… ¿Podemos ahorrar?

Todas estas “perillas” tienen que estar bien sincronizadas. De lo contrario, podemos meternos en problemas gastando más de lo que ganamos.

La idea de “disfrutar del presente” puede ser tentadora, pero si el costo de disfrutar el ahora lo vamos a pagar con problemas financieros en el futuro, no viene mal reflexionar un poco sobre nuestras finanzas.

En esta lección vas a aprender que:

📝 Llevar un registro de tus Ingresos y Gastos clasificados es clave para poder visualizar cómo tu estilo de vida se traduce en números

💸 Como tenemos tanto Ingresos Frecuentes y Extraordinarios como Gastos Frecuentes y Extraordinarios, no es posible saber exactamente cuánto podremos ahorrar cada mes.

💳 Es posible gastar más de lo que ganás endeudándote, además de tener un costo extra en intereses.

💰 La única manera de ahorrar o reducir deudas es teniendo Ingresos que superen tus Gastos.

#1 Las cosas como son (o cómo son las cosas)

Todo trabajo de diagnóstico financiero arranca con conceptos claros: tenemos que empezar por identificar correctamente nuestros Ingresos y Gastos, pero por sobre todo, distinguir lo Frecuente de lo Extraordinario.

Si somos asalariados 👩🏻‍💼, el sueldo es un Ingreso Frecuente.

Si somos freelancers 👩🏻‍💻, a menos que tengamos clientes que nos paguen un fee mensual, todo lo que ganamos es un Ingreso Extraordinario.

Con nuestros gastos tenemos que aplicar una lógica similar: el alquiler, las compras en el supermercado, la factura de internet, los cigarrillos o cualquier otro vicio, las salidas, el monotributo y el seguro médico, todo lo que se comporta igual todos los meses, es un Gasto Frecuente.

La compra de regalos, las sesiones de depilación, un pasaje a Nueva York o un curso de cocina, claramente califican como Gasto Extraordinario.

Cuando ya tenemos la lista que mejor refleja nuestro estilo de vida, podemos comenzar con el ejercicio de auto-diagnóstico financiero:

Registrar y clasificar durante un mes nuestros 🤑 Ingresos y nuestros 💸 Gastos.

Existe una cantidad enorme de apps que nos permiten hacerlo, pero no hay nada que funcione mejor que una planilla de cálculo simple y clara.

¿La clave para que el ejercicio no falle? Ser constantes y no subestimar ningún movimiento que hagamos: ¡Hay que registrar TODO!

Podemos llevar adelante este ejercicio en una planilla de cálculo 📊 con un encabezado sencillo y registrando un gasto por fila:

Período / Concepto / Rubro / Importe / Forma de pago

Para facilitarte el trabajo, te dejamos una planilla lista para usar:

Descargá la Planilla de Excel para organizarte 💵
TIP: Podés bajarte a tu celu o tablet el Excel… ES GRATIS!
O usá la planilla de Google Docs ☁️

Si continuamos con este ejercicio durante un año, vamos a poder visualizar mejor el impacto de los meses en donde aparecen esos Ingresos o Gastos Extraordinarios que nos dan la sensación de que “estamos dulces” o de que “no llegamos a fin de mes”.

Esto es simplemente una “sensación” porque lo único que sucedió es que tuvimos un muy buen mes en cuanto a Ingresos, o nos tocó enfrentar Gastos que no son usuales, pero suceden sólo un par de veces por año.

Por eso conviene clasificar todo lo que registramos por su frecuencia.

#2 Tener Ingresos y tener dinero no es lo mismo. Gastar y pagar, tampoco.

Para registrar correctamente tenemos que entender que no toda entrada de dinero es un Ingreso y que no siempre que realizamos un Gasto todo el dinero sale de nuestros bolsillos.

¿Cómo? Gracias a la posibilidad del endeudamiento.

Cuando nos prestan dinero, aunque estamos recibiendo plata y accediendo a la posibilidad de gastarla aunque no la ganamos, no estamos teniendo Ingresos. 🤔

Cuando pagamos con tarjeta de crédito 💳, sobre todo en cuotas, o cuando hacemos un pago mínimo o parcial del resumen (por ignorancia o por habernos descontrolado) estamos endeudándonos.

Esto no es algo necesariamente malo, el problema es cuando lo hacemos sin ser conscientes, porque cuando gastamos dinero que no tenemos y nos comprometemos a pagar más adelante, lo hacemos con un costo: el interés.

Viene bien llevar además una planilla en donde podamos registrar cuánto debemos entre todos los medios que nos permiten endeudarnos: las tarjetas de crédito, préstamos con el banco o con conocidos.

Descargá la Planilla de Excel para registrar deudas 💵
O usá la planilla de Google Docs ☁️

Saber cuánto debemos es, en algún punto, tener en claro cuánto de lo que gastamos en el pasado fue a cuenta de nuestros Ingresos futuros.

#3 El equilibrio inestable

Llevar un control de Gastos puede ser muy útil para ver qué tan lejos estamos del equilibrio. Pero… ¿Qué es el equilibrio? Cualquiera se apuraría a responder que es cuando INGRESOS = GASTOS.

¿Es así? Revisemos esta idea de equilibrio. ☯️

Ahora que sabemos que hay Ingresos y Gastos que no necesariamente tienen la misma frecuencia, podemos trabajar con una unidad de tiempo que nos ayude a visualizar nuestras finanzas desde una vista panorámica.

Lo primero que tenemos que lograr es medir nuestros Ingresos de forma anualizada. 🗓

Nuestros Ingresos anuales pueden ser la suma de 13 sueldos (12 meses y 2 medio aguinaldos) si trabajamos en relación de dependencia, o la suma de las ventas de nuestras horas o servicios de todo un año como freelancers.

Este número tenemos que compararlo con la suma de 12 meses de Gastos Frecuentes a la que le agregamos la suma de todos los Gastos Extraordinarios del año.

Si nuestros Ingresos Frecuentes son superiores a los Gastos Frecuentes, parte de esa diferencia quizás la usemos para financiar Gastos Extraordinarios.

Si nuestros Ingresos Frecuentes no alcanzan para cubrir nuestros Gastos Frecuentes (el clásico “no llegar a fin de mes”), vamos a terminar esperando ansiosos la llegada de algún Ingreso Extraordinario.

Entonces podríamos decir que alcanzamos el equilibrio cuando:

INGRESOS FRECUENTES + INGRESOS EXTRAORDINARIOS = GASTOS FRECUENTES+ GASTOS EXTRAORDINARIOS

Pero no siempre sucede eso, porque muchas veces gastamos más de lo que ganamos y recurrimos al endeudamiento para financiar Gastos.

En ese caso INGRESOS < GASTOS

La idea correcta de Equilibrio sería:

Ese resultado tal como está planteado tiene tres posibilidades: negativo, cero o positivo.

#4 La única forma de ahorrar

Si nuestro resultado es negativo 😧, malas noticias. No solo no podemos ahorrar sino que si en el transcurso de un año gastamos más de lo que ganamos, quiere decir que “desahorramos” dinero que habíamos ahorrado o que nos estamos endeudando. En la jerga lo llamamos “vivir de prestado”.

Si el resultado es cero 😐, estamos gastando hasta el último peso que ganamos. Lo cual no es una gran idea si tenemos ganas de progresar económicamente o, al menos, contar con un Fondo de Reserva (ya tocaremos este tema en próximas lecciones).

Si el resultado es positivo 😎, estamos en una situación ventajosa. Lo que resta es evaluar si esa capacidad de ahorro que verificamos está en línea con los objetivos que tenemos para los próximos años, pero eso también es un tema para más adelante.

La única forma de ahorrar es cuando nuestros Ingresos son superiores a nuestros Gastos a lo largo de un período concreto y representativo.

¿Estamos en equilibrio cuando gastamos todo lo que ganamos?

¿Para estar en equilibrio sería deseable poder ahorrar algo?

¿Cuánto es la capacidad de ahorro que nos hace sentir en equilibrio?

No hay una respuesta válida. Depende del momento de la vida en el que nos encontremos. Pero nunca hay que dejar de hacerse estas preguntas.

#5 Elijamos la vida que queremos

Ya entendimos que el Ahorro es un resultado planificado y consciente, no la manifestación de un milagro.

Una vez que conocemos nuestra situación y podemos proyectarla, podemos encapsular los arrebatos de riqueza cuando vemos un saldo simpático en el banco los primeros días después de cobrar y los arranques de depresión cuando estamos en rojo o las deudas nos persiguen.

Al final del día, se trata de identificar nuestro nivel de vida, ver cómo se compone, cuánto pesa cada elección de Gastos y cuánto nos habilitan nuestros Ingresos.

Si queremos reducir nuestras deudas o incrementar nuestros ahorros, sólo es posible incrementando los Ingresos o bajando los Gastos.