El A-10 Warthog sobrevive para combatir un día más

Supuestamente el Ejército del Aire estadounidense ha decidido suspender temporalmente su campaña para retirar del servicio al veterano avión de apoyo aéreo cercano [Close Air Support (CAS)] Fairchild Republic A-10 Thunderbolt II. Finalmente el Ejército del Aire estadounidense ha cedido ante la alta demanda del Warthog [jabalí] para combatir al grupo terrorista Estado Islámico en Irak y Siria.

Con su característico, e incluso chabacano, diseño, el Warthog constituye un aeronave muy apreciada por las fuerzas terrestres estadounidenses, que confían plenamente en el vuelo a baja cota de este reactor a la hora de proporcionarles apoyo aéreo durante sus enfrentamientos con los terroristas en Irak y Afganistán. Pero hasta bien poco el Ejército del Aire estadounidense no cesaba en su empeño por retirar al famoso reactor en pro del caza furtivo [stealth] supersónico Lockheed Martin F-35 Joint Strike Fighter (JSF).

“Parece que al final Defensa ha recobrado el sentido común y reconoce la importancia de los A-10 para proteger la vida de nuestros soldados y la seguridad nacional. Desde que ocupé mi escaño, y desde ya antes, he insistido constantemente en destacar las capacidades irremplazables del A-10 y me he esforzado por demostrar lo erróneo de las razones por las que querían retirarlo prematuramente”, afirmaba en unas declaraciones la diputada Martha McSally, antigua comandante de un escuadrón de A-10 y actualmente miembro de la Comisión de Defensa del Congreso de los EE.UU.

A lo que añadía:

“Con A-10 desplegados en Oriente Medio para combatir al ISIS, en Europa para disuadir a los rusos, y a lo largo de la península de Corea, Defensa no puede continuar negando lo inestimable que resulta este avión para nuestro arsenal y nuestras capacidades militares. Pero nuestra lucha no termina aquí. Defensa ha sido insistente en sus esfuerzos por enviar nuestro mejor activo de apoyo aéreo al cementerio sin contar antes con un sustituto. Eso resulta inaceptable, y continuaré luchando para asegurarme de que mantenemos estos aviones en vuelo hasta que tengamos la certeza de poder contar con un sustituto con sus mismas capacidades.”

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El Estado Mayor del Ejército del Aire estadounidense ha insistido en que el F-35 puede llevar a cabo el apoyo aéreo cercano tan bien como el A-10, cuando no mejor, especialmente en un ambiente conflictivo. Sin embargo, los expertos en apoyo aéreo cercano del Ejército del Aire estadounidense niegan tales afirmaciones.

Fuentes del Ejército del Aire estadounidense indicaban que existen ciertas misiones que únicamente pueden realizar los Warthog. Esas misiones incluyen el apoyo aéreo cercano en situaciones de “fuerzas propias cerca” [danger close], que se dan cuando el enemigo a batir se encuentra muy próximo a las fuerzas propias, y el apoyo aéreo cercano en misiones de búsqueda y rescate.

Además el Ejército del Aire estadounidense tampoco dispone de ningún otro avión capaz de destruir desde el aire carros de combate enemigos de una forma tan eficaz como el Warthog. El A-10 fue diseñado durante la Guerra Fría en un principio para hacer frente a una fuerza acorazada soviética que quisiera colarse en Alemania a través del paso de Fulda. De hecho, el Pentágono reconoció estos puntos durante una audiencia en el Congreso en abril de 2015.

En la cabecera y sobre estas líneas, A-10 Warthog. Fotos del Ejército del Aire estadounidense.

En la cabecera y sobre estas líneas, A-10 Warthog. Fotos del Ejército del Aire estadounidense

A pesar de las instrucciones expresas dadas por el Congreso de los Estados Unidos de mantener el avión en servicio, el Ejército del Aire estadounidense ha hecho todo lo posible para intentar deshacerse del A-10. La campaña del Ejército del Aire estadounidense por desprestigiar al A-10 llegó hasta el punto de filtrar unos datos manipulados sobre el número de bajas civiles ocasionadas durante las misiones de combate del A-10, según un informe. Es más, según fuentes de Defensa, el Pentágono llevó a cabo una serie de pruebas comparativas entre el apoyo aéreo cercano del A-10 y el del F-35 cuyos resultados fueron hábilmente manipulados en favor del Joint Strike Fighter.

Pero ante la demanda de los servicios del A-10 por parte de los comandantes combatientes geográficos [Geographic Combatant Commanders (GCCs)] en Irak, Siria, Corea e incluso Europa, el Ejército del Aire estadounidense se ha visto obligado a suspender temporalmente su cruzada contra el A-10. Las primeras muestras de tal decisión llegaron a finales del año pasado.

“Creo que hay valorar la opción de retrasar el momento de retirarlo hasta un poco más adelante y mantener el avión en servicio algo más de tiempo, a la vista de cómo están las cosas actualmente y lo que nos espera para el futuro,” le dijo a la prensa el general Hawk Carlisle, comandante del Mando de Combate Aéreo [Air Combat Command] estadounidense, el pasado 10 de noviembre de 2015.

“Al final tendremos que hacerlo en algún momento. Los aviones también tienen que retirarse.”

El senador John McCain, presidente de la Comisión de Defensa del Senado, también aplaudió las recientes informaciones de que el Ejército del Aire estadounidense va a aplazar su decisión de retirar el A-10. “Me alegra escuchar que el Ejército del Aire estadounidense haya decidido mantener el avión A-10 en vuelo hasta el año fiscal 2017, lo cual garantiza que nuestras tropas dispongan del vital apoyo aéreo cercano que necesitan en sus misiones por todo el mundo,” decía McCain en un comunicado. A lo que añadía:

“Hoy en día, la flota de A-10 desempeña un papel indispensable en la lucha contra el ISIL en Irak y contribuye a los esfuerzos de la OTAN por disuadir a los rusos de una intervención en Europa del Este. Dado el creciente caos global y la agitación en aumento, sencillamente no nos podemos permitir el lujo de retirar prematuramente el mejor avión de apoyo aéreo cercano de nuestro arsenal sin contar con un sustituto adecuado.”

No obstante, McCain señalaba que el Ejército del Aire estadounidense no ha declarado oficialmente que abandone la idea de retirar el A-10. “Cuando el gobierno de Obama presente su propuesta de presupuesto para 2017 en las próximas semanas, espero que siga adelante con su plan para mantener el A-10 en vuelo de forma que pueda continuar protegiendo a los soldados estadounidenses, que se están jugando la vida por su país.”

Lo cierto es que hasta que el presidente no presente ante el Congreso en febrero su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2017, el Pentágono no va a comentar oficialmente nada sobre este asunto.

Este artículo fue publicado por primera vez en The National Interest, web en la que David Majumdar es editor de defensa.

Traducido por Jorge Tierno Rey, autor de El Blog de Tiro Táctico.

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