A principios de los 90s era un jugador aficionado a los juegos de rol. Pocas cosas podían compararse con la diversión de estar sentado en una mesa con varios amigos, lanzando dados de 20 caras y viviendo aventuras fantásticas, derrotando dragones, salvando al mundo. Uno de mis personajes favoritos era un pirata que tenía muy, pero muy poco carisma. Navegue más de 7 mares.

Siempre he sido un apasionado por la literatura de fantasía y ciencia ficción. A veces creo que leer El Señor de los Anillos, o los Mitos de Cthulhu a temprana edad, te marcan de alguna extraña forma para siempre. No puedes comprender al mundo sin Hobbits ni Dioses Primigenios. Parte de mi formación como emprendedor viene de aquella mesa donde jugábamos rol en los 90s. Asesinando trolls en mundos que no existen terminas preparandote para muchas situaciones de la vida real. Ningún MBA puede enseñarte tanto de como funcionan las cosas realmente en la política, las finanzas, la productividad. Definitivamente sin mi cercanía con los juegos de rol no hubiera conocido al Magic tan temprano.

A mediados de esa década, años 95-96, pasaron varias cosas en paralelo, en las revistas de juegos de rol comenzaba a salir un juego de cartas coleccionables llamado Magic, nadie entendía muy bien como era la cosa: ¿jugar rol con cartas?. Un amigo que estudiaba Matemática en la universidad me comentó algo sobre un juego de cartas fabuloso, un juego presentado en la Gencon de 1993, un 5 de agosto. Mi hermana, que estaba viviendo para esa fecha en Inglaterra, me mando por correo un mazo de cartas de Ice Age. Intente aprender leyendo el manual, y fue imposible. Nadie tenía las cartas en la ciudad, y un mazo no era suficiente. Seis meses después, o un año, no lo recuerdo bien, me encontré con mi amigo de la universidad, y allí me explico el juego. Uno de esos momentos que pasan por tu vida, y años después te das cuenta que allí ocurrió una bifurcación. Más o menos por esos mismos años funde una compañía con algunos de mis mejores amigos, un par de años más tarde comenzamos a distribuir juegos de estrategia, el primer juego fue Magic The Gathering.

Muchas vueltas han dado los soles de Dark Sun desde entonces.

Magic The Gathering es el mejor juego que existe, es un 10/10, un 5 estrellas, si fuera una película sería un Citizen Kane dirigido por Stanley Kubrick, y aunque no lo crean, no estoy exagerando. (Hoy) 5 de agosto de 2013 cumple 20 años, y tiene tal salud y vigor que es probable que dure 20 años más, varias veces.

Magic no es un juego fácil, requiere un proceso de aprendizaje mucho más complicado y difícil que la media de los hobbies o pasatiempos. Aprender a jugar solo es prácticamente imposible, recién hoy en día puedes aprender en el iPad o Xbox, con tutoriales que lo hacen bastante bien la verdad. Pero desde siempre, lo más divertido y eficaz, es que alguien te explique como se juega. Allí la cosa ya no es tan difícil, cuando comprendes que una tierra se puede bajar por turno, que la tierra te da la “energía” para jugar otras cartas, y comprendes la iconografía del juego, el camino es mucho más tranquilo.

Magic es un juego que presenta, aun 20 años después de ser creado, muchos elementos realmente innovadores. Muchas de las cosas que ocurren en este juego, o para ser más especifico con las cartas, están relacionadas con el alto grado de colección que tienen las mismas. Magic invento una categoría nueva de juegos: juegos de cartas coleccionables o intercambiables. Las cartas de Magic no son baratas, mientras más involucrado te encuentras, es probable que termines gastando más y más dinero. Todos los años salen 4 expansiones del juego y varios productos especiales, pero como en muchas cosas que existen, puedes gastar poco y divertirte un montón de igual forma. Depende completamente de ti. Tienes la opción de gastar un par de dólares o euros y jugar en tu iPad con una versión virtual del juego: Duels of the Planeswalkers, pero si decides el camino de la colección, o del jugador profesional de torneos, es probable que gastes mucho dinero, o paradójicamente que GANES 10 veces lo que gastas, sea porque eres un buen jugador y ganas torneos, o sea porque comprendes como funciona la economía de un mundo lleno de coleccionistas y tienes la habilidad para anticipar cuales serán las mejores cartas. Magic puede ser una gran inversión, y existe la posibilidad que si un día dejas de jugar, y esperas un par de años, esas cartas que costaban 10 euros, ahora cuesten 100.

Mi expansión favorita es Tempest, me encanta la estética de la expansión y su historia, puede que también tenga que ver con algo de nostalgia, fue una de las expansiones que mas use para armar mazos por allá en los 90s, también me gusta mucho la expansión Urza’s Saga. Mis cartas favoritas son la Cruzada (Crusade) y la Cuna de Gaia (Gaea’s Cradle), aunque es realmente difícil elegir una carta de Magic en particular. Me gusta coleccionar cartas de dragones y tengo todas las cartas de los torneos de Prerelease que se han realizado.

Puede que todo esto te resulte muy complejo, o extraño o demasiado nerd para tus gustos. Pero el aspecto lúdico de la vida, si lo desarrollas, te da más vida.

Creo que lo mejor que tiene el Magic es que fomenta la interacción social, necesitas a alguien “frente a ti” que sea tu oponente, y lo más seguro es que de esa competencia salgan algunos de los mejores amigos que te acompañaran durante toda la vida. Es un juego que es todo un reto a la inteligencia de las personas, te ayuda a mejorar la toma de decisiones. No tengo claro que cosas ocurren en tu cerebro cuando juegas Magic, pero sin duda debe ser algo muy bueno.

Yo creo que no soy más tonto, gracias al Magic. :D

Como en muchas actividades que realizan los seres humanos, lo peor del Magic puede ser lo peor del Fútbol, que te pases todo el día con un solo tema, que no quieras hacer nada más en la vida, que te pelees con otra gente, que te deje una novia, mil cosas, todas por estar jugando a las cartas. No estoy comparando el Magic con el Fútbol, para ser claros. Lo que quiero decir es que si eres una persona obsesiva lo serás con el Magic, con el Fútbol, con Internet, o con el patinaje sobre hielo. Lo peor de muchas cosas que encontramos en la vida, no son esas cosas en si, es nuestro acercamiento a ellas de una forma extrema. El fútbol es algo bueno, el Magic es algo bueno, sin ninguna duda el patinaje sobre hielo (y las patinadoras) son algo muy bueno. Pero depende de ti, que lo sean.

También existe la posibilidad de jugar por Internet, sin tener cartas físicas. El Magic Online es genial, permite la posibilidad, a muchos jugadores que pasan de los 30 años, de seguir activos en su juego favorito. También permite, a buenos jugadores, practicar en horas que las tiendas están cerradas. Pero no es una amenaza para el juego de cartas real, Magic depende mucho de la experiencia completa, del metajuego, del juego más allá del juego. Este concepto siempre me ha encantado. Ir a una tienda, sentarte a jugar con alguien que no conoces, verle la cara, tocar las cartas, ver los dibujos pasar rápido en tu mano, jugar un torneo, ganar, etc. Hay una tendencia ocurriendo en todo el mundo, la gente parece cansada de tanta Internet y quiere tener momentos, que yo llamo unplugged, en los cuales lo único que deseas es no tener el color azul del Facebook frente a tus narices y ojos. Nunca se han vendido tantos juegos de mesas como en estos años, hace poco se corrió el torneo más grande de Magic en Las Vegas con 4500 jugadores. Cada día más y más personas quieren volver a sentir experiencias “analógicas”. Es parte de la paradoja de usar mucho algo, hay un proceso de balance en la humanidad entre lo virtual y lo real.

Lo cierto es que por más que intente describir este juego, o cuente algunos de sus elementos, es algo que debes probar por ti mismo. Cada persona tiene acercamientos diferentes, puede que te gusten las cartas blancas, o las azules. Que te acuestes tarde en la noche mirando tu colección de cartas, que veas los detalles de los dibujos de grandes artistas e ilustradores modernos, que te enfoques en las intrincadas reglas, o que prepares los mejores mazos para ganar en el torneo del viernes por la noche. Pero sea como sea, siempre descubrirás algo nuevo. Magic The Gathering es un juego vivo, que crece y evoluciona año tras año, expansión tras expansión, carta tras carta. Magic son buenos amigos, nostalgia, ángeles y elfos, demonios y dragones. Magic es el sabor de la victoria, o la amarga derrota.

Magic es el juego.

Este articulo fue realizado en parte con las respuestas que di para una entrevista que me hicieron para un post en ALT1040. Es mi pequeño homenaje por los 20 años de uno de los mejores juegos que he conocido, y que ha marcado muchos momentos en mi vida.