Escribir, ahora más que nunca

Es un buen momento para soltar nuestra creatividad y comenzar a golpear algunas teclas.

Nunca, jamás, en toda la historia de la humanidad, la posibilidad de escribir y publicar nuestras ideas había estado al alcance de tantas personas como ahora. Basta un par de click para desplazar nuestros pensamientos a un espacio sin tiempo ni espacio. Un lugar en la nube donde viviremos mientras el almacenamiento lo permita. Ideas eléctricas que surcan la geografía de toda la tierra en pocos milisegundos. Los párrafos y las palabras no tienen más una delimitación física en los átomos del papel. Cada monitor, cada iPad, cada Kindle, es una circunstancial imprenta.

Click. Distribución inmediata y universal. Click.

El proceso editorial tradicional se encuentra roto, todo se está transformando a una velocidad que nos cuesta comprender. No conocemos las implicaciones completas. Menospreciamos o sobrevaloramos el estado de las cosas. Casi nunca nos asomamos a la verdad. Observamos y tecleamos, o dejamos pasar el momento.

Hay una lucha entre editores y lectores. Una guerra no declarada. Quienes deberían ser amigos y aliados, se comportan como viejos elfos y enanos.

Y la abrumadora verdad es que las personas creativas no necesitan de la industria establecida para amplificar su mensaje, arte o actividad. Todo se está moviendo. Mientras ocurre la transición, los negocios del pasado intentan adaptarse a los nuevos tiempos, algunos lo logran con cierta efectividad, mientras que otros fracasan por completo. Como que todos los caminos del mundo se convirtieron de pronto en arenas movedizas, aquellos con menos peso y más ideas voladoras, logran mantenerse, y los grandes se hunden sin remedio. Es el fin de los elefantes editoriales. Se necesita de leopardos ágiles.

La generación de contenido no es el rey,
es el emperador de toda la galaxia.

Escribir largo o corto, rápido o despacio, pero con calidad. Escribir sobre lo que sabes y dominas. Escribir sobre los mundos que inventas. Crear mitologías propias, universos complejos, unirte con 3 escritores más, inventar una nueva comoslogía, sacar un libro de rol, novelas open-source, liberar personajes para que sean dominio de la humanidad, y otros puedan escribir sobre ellos. Regalar los e-libros. Lanzar PDFs a diestra y siniestra. Grabar tu voz en el 2015 mientras lees tus posts del 2013. Subir el audio, regalarlo. Imprimir un libro alucinantemente bien hecho, venderlo. Regalar y vender lo que escribes al mismo tiempo. Generar un movimiento. Publicar una revista. Dejar un comentario.

Tienes que ser realmente malo, patéticamente malo, para que no puedas vivir de lo que escribes (o de lo que te apasiona en la vida) en el mundo de hoy.

Sólo te hace falta sacrificar al elefante, convertirte en leopardo
Portada de la Revista Orsai número 2

La red está llena de proyectos mutantes increíbles que son un golpe de frescura para la cultura de la humanidad: Medium, Orsai, Jot Down, Kickstarter, The Magazine, Svbtle, Roon y muchos otros. Algunas de estas ideas geniales están relacionadas con el mundo editorial, otras son plataformas para publicar en Internet. Tienen en común el cambio de paradigma. Son hijas de la transición de modelos. Son parte de la rebeldía de aquellos que no se conforman con lo establecido. Si dicen que tenemos solo ciento cuarenta caracteres, ellos prefieren pensar en quince mil. Si todo tiene que ser vendido, ellos te regalan todo o casi todo. Si a los fans hay que perseguirlos por piratas, ellos los felicitan por ser piratas. Es una lucha invisible por el control del futuro.

Hay un nuevo camino con miles de bifurcaciones.

Es lo más extraño de estos días. No hay un manual, hay pequeños consejos. Hay cínicos y hay optimistas. Hay directores de cine consagrados que decretan el fin de la industria. Hay países que nunca en toda su historia cinematográfica habían realizado tantas películas. para algunos es el apocalipsis zombie, para otros es caminar por primera vez por el centro de Roma.

Lo divertido de todo es que no hay una forma establecida de como el éxito tocará a tus palabras. Hay diferentes formas de lograrlo, aunque en todas parece repetirse lo mismo: escribir bien, escribir respirando el olor del mejor café o té del mundo, escribir con convicción y pasión, escribir sin temor, escribir y aprender. En fin, escribir, ahora más que nunca.