El cine dentro del cine (Parte 1)

7 películas que no deberías perderte si amas el cine, alguna vez trabajaste en el cine, o soñaste con hacerlo.

El cine dentro del cine. Un género recientemente explorado por los hermanos Cohen en ‘Ave, César’. El auge de los biopics nos va dejando películas biográficas sobre personajes del cine, algunas excelentes como ‘El aviador’ (sobre la figura de Howard Hawks) o ‘Llámame Peter’ (con un sensacional Geoffrey Rush dando vida al loco y genial Peter Sellers). También recientes son ‘Mi semana con Marilyn’ o ‘Hitchcock’, y pronto se estrenará ‘Cantinflas’, película por la que siento mucha curiosidad, sobre todo por ver a Óscar Jaenada volver a meterse en la piel de un personaje tan conocido, como ya hizo, y muy bien, con Camarón de la Isla.

En este post he querido enumerar las que, para mí, son las mejores siete películas de este género; ha sido duro dejar fuera a clásicos como ‘King Kong’ o ‘Los viajes de Sullivan’; tampoco puedo dejar de mencionar la anterior incursión de los Cohen en este género, ‘Barton Fink’, la esperpéntica y genial obra de Tim Burton ‘Ed Wood’, la maravillosa ‘Cinema Paradiso’ de Tornatore, ‘Un final made in Hollywood’, de Woody Allen, o el fantásticamente cómico y dramático documental de Terry Gilliam ‘Lost in La Mancha’, donde se narra cómo resultó imposible terminar de producir una adaptación al cine de ‘El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha’, la gran novela de Cervantes y de la historia de la literatura en lengua castellana. Tampoco puedo obviar ‘Rebobine, por favor’, de Gondry, una película que habla de cine con un cariño desmesurado al cine. No obstante, estas son las siete elegidas.


The Artist

Arrasó en los oscar de hace unos años. Se trata de un filme que destila amor al cine del primer al último fotograma. Una producción valiente, que salió muy bien, pero perfectamente podría no haber resultado un éxito. Como otras películas de este ranking, parte de la trama se sustenta en el paso del cine mudo al sonoro. Una fotografía excelentemente cuidada, un guión que supo hacer hincapié en lo más relevante para la historia y para el trasfondo, actores principales brillantes en varios tramos, un pequeño perro con un gigantesco carisma al que era imposible no coger cariño y, sobre todo, una secuencia absolutamente memorable en la que “aparece” el sonido. No quiero hacer spoiler alguno porque, si no has visto ‘The Artist’, y amas el cine, debes verla, sin duda.

Trailer The Artist

El crepúsculo de los dioses

Billy Wilder comenzó a trabajar como guionista en la época del cine mudo, pero gracias a su capacidad literaria y de creación de diálogos pudo adaptarse con facilidad al sonoro. Otros artistas no tuvieron tanta suerte, y de alguna manera esta película parece un homenaje a ellos en forma de crítica al star system de Hollywood. Una vieja gloria del cine mudo, recluida en una mansión siniestra en la que sigue pensando que es una gran estrella y que el público está esperando su regreso triunfal, contrata a un guionista de segunda para que escriba el guión de su gran retorno, un retorno que nadie está esperando. Con ese punto de partida, Wilder construye una película de cine negro, ácida y mordaz, con golpes de humor, con homenajes geniales a Erich Von Stroheim o Cecil B. deMille, con secuencias de apertura y cierre del filme que son clásicos del cine.

Es curioso que un director y guionista como Wilder, más recordado por su faceta cómica y por películas donde el peso del guión y de los diálogos era mayor que el de la cinematografía, usara para hablar del mundo del cine de Hollywood su película más oscura y cinematográfica. Una obra genial en la que trata los límites de la realidad y la ficción, la fama, la ambición, las relaciones de dependencia y de amor-odio, la locura… Una película imprescindible.

Trailer El crepúsculo de los dioses

Cantando bajo la lluvia

Más allá de ser un clásico de referencia en el cine musical, es una de las películas que de forma más clara y divertida muestra cómo fue el proceso de transición del mudo al sonoro, pero en este caso desde un enfoque más centrado en la producción misma de las películas y los problemas que se encontraban para registrar los diálogos. La película también trata sobre la mentira detrás del decorado de la película hasta el punto que una parte muy importante de la trama se basa en conseguir que el público reconozca su mérito a la actriz que doblaba la voz de la estrella de la película, una diva del cine mudo pero con un a ridícula voz de pito. Una visión muy optimista y blanca de cómo se construye la magia del cine, y a la vez una película tremendamente didáctica sobre cómo la industria hubo de sobreponerse a la irrupción del sonido y los diálogos como algo demandado por el público.Un musical excelente y una película muy divertida, que no ha envejecido mal en absoluto y que es un clásico del cine por derecho propio.

Cantando bajo la lluvia

Mulholland drive

Sobre esta película de Lynch se ha escrito mucho. Acerca de su sentido, si lo tiene o no, del significado, de si es un sueño, qué parte es sueño y qué parte es realidad… Pero he encontrado muy poco material que hable de ella como película que habla sobre cine.Detrás de los artificios de guión y montaje, más allá de todos los juegos con los límites de ficción, realidad y sueño, está el telón de fondo de la industria del cine, y creo que no es casualidad. En ‘Mulholland Drive’, el telón de fondo es importante, de hecho en este filme, en ocasiones, es el fondo el que da sentido a la forma. Hay secuencias sensacionales que tratan sobre el puro mundo del cine, como la reunión en la que Angelo Badalamenti pide un café espresso y repite implacable “esta es la chica”, o la audición a Naomi Watts en la que Lynch nos muestra cómo el mismo texto puede significar cosas completamente distintas según cómo se plantee el acting o la puesta en escena. La escena del teatro, probablemente una de las más recordadas, me da la impresión de ser una explicación de toda la película, pero también de lo que es el cine, e incluso, la función del cine. “No hay banda, y sin embargo, oímos una banda. ¡No hay banda! Todo es, una grabación…”. Después de ver ‘Mulholland Drive’ varias veces uno puede llegar a entrever que, en el fondo, de lo que está hablando Lynch toda la película es de la lucha entre realidad y ficción, entre verdad y representación, entre lo cierto y lo falso, una lucha que se da desde que alguien tiene una idea para hacer una película y hasta después de que esta sea estrenada. Si crees que entendiste ‘Mulholland Drive’, te invito a volver a verla desde la perspectiva de que toda la película es, además, una metáfora sobre el cine y la representación de la realidad. Es otra forma de verla, y ver Mulholland Drive, siempre, aunque la hayas visto cuarenta veces, vuelve a ser una pequeña aventura emocional, intelectual y sensorial.

Mulholland Drive

Boogie nights

El maestro Paul Thomas Anderson tenía que aparecer en algún momento. Él utilizó el trasfondo del cine porno para rodar una película de época, una película sobre personajes que evolucionan en una sociedad que también va evolucionando al mismo tiempo, pero no siempre al ritmo de los personajes, y una película sobre otro gran momento de transición en el cine: la llegada del vídeo.En el mercado del porno fue donde la aparición de reproductores de video domésticos más sacudió la forma de consumo. El productor de cine porno al que da vida Burt Reynolds (en la que para mucha gente es la mejor interpretación de su carrera) es un arquetipo del amor al cine, de la añoranza del clasicismo, de la reverencia por el celuloide y las proyecciones en pantalla grande. Viendo los trabajos posteriores de Paul Thomas Anderson, uno podría atreverse a pensar que se trata de una representación de sí mismo y de su pasión por el cine en estado puro. Puede que para gran parte del público ‘Boogie Nights’ sea una película que habla sobre porno, drogas, dinero, infidelidad, personajes complejos… Para mí es una película que habla de cine, como las demás de este ranking, con muchísimo amor al cine. Otra obra imprescindible.

Boogie nights

Vivir rodando

Probablemente sea la película menos relevante de este ranking en muchos aspectos, pero creo que es una caricatura absolutamente acertada y genial de lo que puede llegar a acontecer en un rodaje y de los estereotipos de personas que se encuentran trabajando en cada departamento. Si alguna vez trabajaste en un rodaje de ficción, especialmente de presupuesto ajustado, no puedes perderte esta película; verás a compañeros y compañeras reflejados, incluso puede que a ti mismo. Representaciones muy cómicas, pero muy fieles a los tópicos (que si se han convertido en tópicos, por algo será), de los departamentos principales que trabajan para sacar adelante una película hacen que sea muy divertida de ver. Si nunca trabajaste en un rodaje, es una gran película para desmitificar lo que realmente es, muchas veces una absurda lucha de egos para producir una serie de planos en tiempo y en hora y poder continuar al día siguiente sin más problemas de los que ya se encuentran de serie en cada jornada para convertir un guión, un plan de cámara y un plan de rodaje en imagen en movimiento, en una película. La trama de ‘Vivir rodando’ va evolucionando hacia lo surrealista y lo delirante a medida que avanza el metraje. Probablemente sea la película menos completa y redonda de este ranking, pero como filme del género “cine dentro del cine” es brillante y divertida. Merece la pena dedicarle hora y media. Sin duda.

Vivir rodando

‘Adaptación, el ladrón de orquídeas’

Próximamente, la parte II de este post, “Por qué creo que “Adaptación, el ladrón de orquídeas”, es la mejor película que se ha estrenado sobre cine dentro del cine”.

Ramón Aller
para
Weereel
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