
El fantasma de Chris Cunningham
El misterio y la falta de información rodean los últimos años de uno de los artistas audiovisuales más importantes de la historia.
En enero de 2014 salió a la luz el adelanto del documental, dirigido por Chris Cunningham, sobre el proceso de grabación del disco del grupo californiano Warpaint, donde su mujer Jenny Lee Lindbert toca el bajo. El tráiler salió a la luz a la vez que el anuncio del proyecto. Más tarde, miembros del grupo afirmaron que “es más bien una serie de viñetas de situaciones que hemos vivido mientras grabábamos el disco; más una pieza artística que un documental”. Da igual, dos años después no se sabe nada sobre ese proyecto. Parece que el artista británico vuelve a dejar un trabajo a medias, algo que desde hace 15 años parece haberle pasado muchas veces.
Chris Cunningham nació en 1970 en Reading (Reino Unido) y fue un artista realmente precoz, obsesionado desde joven con la anatomía humana, seres deformes y la robótica. Con 23 años ya estaba trabajando en la preproducción de I. A. con Stanley Kubrick. “Es una persona normal, nada especial que destacar” dijo cuando le preguntaron por cómo era trabajar con uno de los directores de cine más prestigiosos de la historia. Por aquel entonces, él estaba más preocupado en comenzar su propia carrera como cineasta, que en trabajar en proyectos ajenos.
En 1995 dirigió sus primeros trabajos y con 27 años realizó el videoclip “Come to Daddy” de Aphex Twin, sin duda uno de los más famosos de la década. Dos años después, llegó una de sus obras maestras, el videoclip del single “All is Full of Love” de la islandesa Björk.
Una de las principales obsesiones del británico era su identidad como artista. Por una parte, envidiaba la era analógica, donde creía que los directores tenían mayor capacidad para ocultar sus primeros trabajos (él no estaba muy orgulloso de los suyos), y elegir la que la gente consideraría su ópera prima. En el siglo XXI, con la llegada de Internet y YouTube, cualquier persona puede colgar un vídeo suyo, quedando al alcance de todos los espectadores, por mucho que él reniegue de ese trabajo concreto. Por otro, le gustaba que en sus vídeos el público pudiera percibir su huella, que sus trabajos se reconocieran fácilmente como parte de su universo, pero le irritaba muchísimo que otros directores copiaran su estilo. De hecho, aseguró que dejó de dirigir a finales de siglo porque no paraba de ver vídeos de otros directores imitando su trabajo.
Desde el parón que hizo hacia el año 2000, su figura y sobre todo su carrera (lo que realmente nos importa), ha estado rodeada de misterio e informaciones contradictorias. A pesar de afirmar en una entrevista a Pitchfork en 2005 que su productividad artística solía atravesar parones, sentía que iba a volver a producir de manera compulsiva (sólo en 1997 dirigió 7 videoclips). Pero ese ritmo de trabajo nunca volvió, o no pudimos verlo.
Según el artista, los primeros años de la década de los 2000 estuvo trabajando en dos largometrajes que acabaron quedándose por el camino. En 2005 aseguraba seguir buscando la historia que le convenciera para dirigir su primera película; pero, como podéis suponer, o la historia no llegó, o no la acabó, pero nunca se ha estrenado un largometraje dirigido por él.
En 2005 pudimos ver el que se convertiría en su principal trabajo de esa década. El cortometraje “Rubber Johnny”, donde el mismo Cunningham interpreta a un ser deforme sentado en una silla de ruedas, que parece estar encerrado en un garaje donde no le tratan demasiado bien, y aprovecha para drogarse y bailar cuando nadie le ve. El encargado de la parte musical fue su compañero de fatigas Aphex Twin. El corto se publicó en formato DVD, acompañado por un libreto con fotomontajes de la anatomía humana, completamente grotescos a la par que fascinantes, adjetivos que le van como anillo al dedo también al cortometraje.
Le cansaba dirigir videoclips. El proceso de tener una idea para un vídeo, esperar a que llegara la canción que se pudiera adaptar a sus necesidades y modificar el concepto inicial para acabar desvirtuándolo, no le satisfacía. Por lo que decidió centrarse en proyectos donde él crearía tanto la música como los vídeos. Para ello necesitó años de aprendizaje de producción musical. Habló de la posibilidad de publicar un DVD, con canciones y vídeos creados por él, pero nunca llegó a producirse.
En cambio, durante los años 2010 y 2011, realizó algunas actuaciones en directo en diversos festivales, donde ofrecía un show de música electrónica acompañada por unos espectaculares visuales a tres pantallas, con mucho material suyo ya conocido y alguna producción nueva como el remix y video para NY Is Killing Me de Gil Scott Heron. En su momento aseguró que ésta pieza era un ejemplo de hacia dónde quería redirigir su carrera.
En 2013 Michael Gondry afirmó en una entrevista que Chris Cunningham estaba trabajando en el videoclip de una colaboración entre Kanye West y Daft Punk. Resultó que esa colaboración fue el single “Black Skinhead” del rapero americano, pero como no podía ser de otra manera, los planes se torcieron. Se filtró una versión no definitiva del vídeo, provocando que éste nunca llegara a terminarse. De hecho, cuesta relacionar a Cunningham con el vídeo, ya que no hay créditos oficiales, a pesar de que internet está lleno de artículos donde se asegura que el vídeo está dirigido por él. Kanye West afirmó, cuando se filtró el vídeo, que tanto él como el fotógrafo Nick Knight querían acabar el proyecto en el que llevaban trabajando meses, sin nombrar en ningún momento a Cunningham. Por lo que no podemos asegurar si alguna vez formó parte del proyecto, si lo dejó antes de empezar o si realmente está él detrás de ese pseudo-vídeoclip.
Otro de los interesantes proyectos, de los que algunos afortunados pudieron disfrutar en 2012, fue la instalación o proyecto multimedia de ‘Jaqaparattus 1’ en el salón de Audi en Londres. Un proyecto en el que aunó muchas de sus inquietudes: música electrónica, robótica, lásers, escultura y performance en directo. Estuvo trabajando en ello casi 10 años, creando los sonidos y desarrollando el concepto, hasta tener la oportunidad de presentarlo en 2012.
No sabemos si algún día veremos una película dirigida por Chris Cunningham, si volverá a realizar un videoclip o si le veremos otra vez en uno de sus shows en directo. Pero nos conformamos con que siga creando, que siga innovando y vuelva a revolvernos todos los sentidos.
Mikel Agirrezabalaga
para Weereel