Juego de Conos

El último episodio, de este año, de la galardonada serie de televisión “Juego de Tronos” salió del aire hace aproximadamente un mes. El final de esta temporada, al igual que las anteriores, nos dejó con un excelente sabor de boca al mostrarnos episodios deslumbrantes, majestuosas escenografías, un guion impredecible y sí, un desborde de nudismo perfecto que hace a cualquier clérigo repensar su devoción.
Y es que esta serie explota este recurso (nudismo) de forma muy inteligente y sin caer en lo vulgar ni cansar al espectador, pues en varias ocasiones hasta utiliza a sus personajes más fuertes y admirados, como es el caso de Daenerys Targaryen, y aprovecha para recordarte que no solo tiene dragones y es fuerte, sino que también tiene un cuerpo celestial.

Los psicólogos, antropólogos y sexólogos relacionan aquello que consideramos atractivo con nuestro bienestar inconsciente, específicamente la preservación o supervivencia de nuestra especie. Por lo tanto, aquello que generalmente consideramos “bello”, es más un mensaje subliminal de nuestro cerebro diciéndonos “esa mujer está en edad fértil, y es capaz de proliferar o multiplicar mis descendientes, mi legado”.
A la hora de evaluar una paciente para realizarle un aumento de busto, podría decir que el 95% de las veces escucho la frase “quiero que se vean naturales”. Entre otras palabras, describen un seno levantado, con un volumen proporcional y un polo inferior armoniosamente redondo. Justin Lehmiller, en su libro “La psicología de la sexualidad humana”, explica cómo “senos levantados son una señal de juventud y senos caídos (a cualquier edad) lo opuesto, por lo que unos pechos atractivos denotan el estado de fertilidad de una mujer”.

En el campo de la cirugía plástica, a la hora de realizar el examen físico del pecho de una mujer se toman en cuenta varios factores, pero entre ellos me atrevería a decir que el más importante es el Triángulo Estético de las Mamas. El mismo es un triángulo equilátero que tiene como ápice la escotadura yugular y como base la distancia entre ambos pezones, y por tener sus lados iguales quiere decir que en el triángulo estético ideal la distancia escotadura-pezón es igual a la distancia pezón-pezón.
De la misma forma, procuran disminuir el diámetro de la cintura y en algunos casos aumentar un poco las caderas — esa famosa proporción cintura-cadera — buscando acentuar más las curvas de la silueta femenina.


Este estudio va más allá de la vanidad, y establece que mujeres entre el rango de 0.67 a 0.8 son más saludables y menos propensas a enfermedades como: Diabetes, obesidad, entre otras.
Estas características también suelen llamar la atención, ya que, una cintura estrecha refleja una mujer que no ha concebido y unas caderas con cierta anchura proyectan capacidad de cargar vida en el vientre. En otras palabras, una mujer con estas características con tan solo caminar frente a un grupo de personas, su lenguaje corporal grita “aunque no he parido, tengo la capacidad de darte un hijo y permitirte tener tu descendencia”.

Lo que es definitivo es que los creadores y productores de “Juego de Tronos” (y sus directores de casting) saben de parámetros ideales de belleza, y no lo esconden. Quizás para algunos sea un despliegue un poco exagerado, pero el mismo Weiss respondió a esta crítica una vez explicando “ponemos en el programa lo que pensamos corresponde al programa. Habrá personas que encontrarán que hay demasiado de algo, o muy poco de otra cosa. Hacemos lo que es correcto para nosotros”.
