Blockchain: facilitación del comercio en la era digital

¿Sabés cuánto tiempo lleva exportar de Argentina a Chile? ¿Te preguntaste cuáles y cuántos son los trámites que hay que hacer? ¿Tenés idea en cuántos días llega a destino la mercadería? Exportar e importar son acciones sencillas, pero los numerosos trámites, los procedimientos burocráticos y las demoras en las certificaciones representan grandes obstáculos para todos los operadores de comercio exterior, particularmente para aquellos que se están iniciando en este campo.

La facilitación del comercio significa la armonización de procesos, simplificación de documentos, y modernización del modo en que se trabaja y se opera cotidianamente en los procedimientos de exportación e importación.

Es un tema central para todo el sistema mundial de comercio. El sistema bancario, el Estado y los los organismos internacionales que regulan el comercio exterior, como la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo discuten hace tiempo. En 2013 los miembros de la OMC se pusieron de acuerdo en la Conferencia Ministerial de Bali y concluyeron las negociaciones sobre el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC), que entró en vigencia el 22 de febrero de 2017.

Este acuerdo contiene “disposiciones para agilizar el movimiento, el levante y el despacho de las mercancías, incluidas las mercancías en tránsito. Asimismo, en él se establece las medidas para la cooperación efectiva entre las autoridades aduaneras y otras autoridades competentes en las cuestiones relativas a la facilitación del comercio y el cumplimiento de los procedimientos aduaneros, además sobre asistencia técnica y creación de capacidad en esta esfera”, describe en su sitio web, la OMC.

En enero de 2018, en la 11°Conferencia Ministerial celebrada en Buenos Aires, Argentina presentó su ratificación a este convenio multilateral y se comenzó a trabajar bajo este ordenamiento mundial.

Pero ¿qué pasa realmente en nuestra región?

El reconocido ranking internacional Doing Business que mide la facilidad para hacer negocios con los países, teniendo en cuenta diferentes variables que regulan la actividad comercial, hace una medición sobre cuántos trámites se deben concretar para realizar una impo/expo y qué tiempo lleva cada uno.

En el top 5 de los países con menos obstáculos para hacer negocios se encuentran Nueva Zelanda, Singapur, Dinamarca, Corea y Estados Unidos. Como se puede observar, en la cima no se encuentra ningún país de la región, lo que evidencia la falta de eficiencia en el desarrollo del comercio intrarregional. A nivel latinoamericano todavía queda mucho por trabajar en términos de agilidad y cooperación entre países vecinos, lo que habla no solo de la facilitación, sino también de los avances en los procesos de integración.

Las iniciativas y la toma de decisión en el sector público lleva tiempo. La OMC estima que, una vez implementado el AFC, los costos del comercio mundial se reducirán en un promedio del 14,3%, esto significa que de cada 100U$S que hoy estamos negociando, si se mejoran los procesos internacionales, se ahorrarían casi 15U$S. Y si quisiéramos analizarlo en nivel de tiempo se disminuiría casi el 50% del plazo que requieren las operaciones de importación y aproximadamente un 90% en el caso de las exportaciones.

Ahora bien, el punto con más importancia en estos momentos, para los que trabajan en comercio exterior en Argentina, es el camino que está transitando el Estado hacia la simplificación y desburocratización para el sector. Con expectativas de ir hacia la transparencia, a tener un comercio más previsible, sin papeles. Para mencionar ejemplo concretos, podemos enumerar la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE), El Certificado de Origen Digital (COD) con Brasil y Chile, y Exporta Simple, entre otros.

En vistas de este contexto creemos que no es propicio preguntarse si ‘blockchain si o blockchain no’, sino cuándo.

Blockchain es una tecnología de confianza, una gran base distribuida, que enlaza los datos en el tiempo y comparte los datos entre pares, cada nodo o participante almacena la información, haciendo que los bloques se encadenan criptográficamente, también incorpora los smart contracts (contratos inteligentes) dejando a un lado intermediarios innecesarios.

Esta tecnología ya está siendo utilizada en el comercio internacional, por empresas que ofrecen servicios para pagos o cobros internacionales, logísticas que operan y registran los movimientos de los envíos, productores que realizan la trazabilidad de sus productos con el sistema, está pasando. Las pruebas que se están realizando buscan determinar con mayor exactitud hasta qué punto la tecnología acelera los procesos y qué beneficios aportaría.

Situémonos en el contexto actual: si la blockchain permite notariar documentos con total confianza y grabarles una estampa temporal, ¿cuántos documentos pueden abandonar su formato físico? ¿en qué medida podría aportar a mejorar el alcance federal de las agencias gubernamentales? ¿cuánto reduciría los tiempos estancos en el circuito burocrático del Estado?

Recordemos también que el comercio internacional cuenta con múltiples protocolos formales que homologan criterios y procesos entre naciones. En este sentido, a través de la base tecnológica y los algoritmos informáticos, la blockchain permitiría también acelerar procesos entre múltiples operadores, brindando celeridad, trazabilidad, transparencia y creando una base de datos estadísticas que los gobiernos podrían utilizar para promover las cadenas globales de valor.


Hasta que esta tecnología se posicione y se masifique, ¿qué tan probable creen que sea promover la facilitación del comercio?