“Ahora soy la mujer que siempre quise ser”

El mensaje de una mujer víctima de violencia basada en género que reconstruye su vida junto con sus hijas.

Ni machistas, ni sumisas ¡Nunca más! Foto: WFP/Alejandra León

En Ecuador, 6 de cada 10 mujeres son víctimas de violencia basada en género. El 87,3% de las mujeres ha sufrido violencia física por parte de sus parejas o ex-parejas, el 76,3% violencia psicológica y más del 53% violencia sexual.

Tania (identidad protegida), una refugiada colombiana, formó parte de estas cifras tras haber sido víctima de violencia física y psicológica por parte de quien era su pareja sentimental en Ecuador. Ella decidió compartir su historia.

“Yo soy colombiana y vivía junto a mi madre en un pueblo pequeño de la zona fronteriza. Allí estaban asentados varios grupos armados (…) Decidí venir a Ecuador a muy temprana edad por las constantes amenazas y secuestros de jóvenes por parte de estos grupos”.

“Una vez en Ecuador, conocí a un hombre con quien conformamos un hogar. Al poco tiempo de estar juntos noté que él era muy autoritario, no me permitía salir si no estaba acompañada por él o su madre. No podía ser una mujer libre porque tenía que hacer lo que él me decía”.

“Tras innumerables peleas, gritos y golpes, una noche él trato de acabar con mi vida. En ese momento tomé las fuerzas necesarias y salí de ese lugar junto con mis hijas”.

Tania realizó la denuncia a las autoridades y encontró varios centros de acogida en donde se estableció hasta reconstruir sus medios de vida.

“El tiempo que estuve en Casa Matilde (centro de acogida a mujeres víctimas de violencia) me permitió darme cuenta lo valiosa que soy, y lo importante que es el bienestar de mis hijas. Ahora vivo con ellas y he emprendido un pequeño negocio vendiendo alimentos en varios lugares de la ciudad.”

“Siempre tuve el temor de no poder salir adelante sin un hombre a mi lado, y sentía que no podía dejar a mis hijas sin un padre. Pero tomé la decisión de dejar la violencia atrás y no volver más; porque al final del día ellas son felices en un ambiente de paz y con mi trabajo soy capaz de sacarlas adelante. Ya no hay reclamos ni gritos en casa. Ahora puedo cocinar con tranquilidad y gusto, compartir una cena en paz sin agresiones. Inclusive ahora mis hijas se alimentan mejor, porque antes lo primero que hacía era servirle la comida a él y pensar en que la comida debía estar hecha a su gusto. Ahora he incluido nuevos productos como las habas y la quinua que les dan los nutrientes necesarios para que mis hijas se desarrollen adecuadamente”.

“Con la paz que tengo en mi vida he logrado enfocarme en mis sueños, he culminado la primaria y quiero continuar estudiando para algún día ser enfermera o incluso llegar a ser doctora (…) porque quiero ser un ejemplo para mis hijas; que ellas sepan que nadie puede agredirlas y que no crezcan pensando que un hogar con violencia es algo normal”.

Tania escribe mensaje para mujer víctimas de violencia. Foto: WFP/Alejandra León

“Por eso, me gustaría dejarle un mensaje a todas las mujeres que se encuentran atravesando una situación de violencia: Debemos ser valientes y saber parar cualquier ofensa. No podemos dejarnos humillar de nadie. Quiero pedirles que no crean en amenazas ni en aquella desvalorización que buscan ejercer en nosotras. Es mentira que una no puede salir a delante sin un hombre, porque puedes hacerlo y lo único importante es que seas feliz”.

“Nosotras como mujeres valemos mucho, y el salir de ese círculo vicioso de violencia es la mejor decisión que pueden tomar y representa el mejor ejemplo para sus hijos”.

“Ahora estoy más fuerte que nunca. No voy a dejar que nadie me vuelva a lastimar ni que lastimen a mis hijas”.

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas, ha proclamada el día 25 de cada mes como “Día Naranja”. Este 25 de agosto la campaña busca generar conciencia en torno a la violencia contra las mujeres y niñas en crisis humanitarias, con el fin de erradicar el número de víctimas. En Ecuador, el Programa Mundial de Alimentos se une a este llamado y busca promover un mundo libre de violencia, hambre y malnutrición.

Historia de © WFP/Alejandra León

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