“Nos doblamos como cañas, pero no nos rompemos”: Enfrentando a la sequía en Haití

Foto: WFP/Alejandro Chicheri

El PMA en Haití está trabajando con la gente a medida que hacen frente a los efectos de una devastadora sequía, agravada por el fenómeno de El Niño. Cantar mientras trabajan ayuda a esta comunidad a sobrellevar la dura labor de conservar el suelo y restaurar la tierra.

“Las mujeres, somos cañas… tal vez nos quemen, tal vez nos corten las raíces, cuando la lluvia caiga, vamos a brotar de nuevo…”

Las letras espirituales del canto tradicional de trabajo resuenan sobre las colinas, marcando el ritmo con el que los residentes en la ciudad haitiana de Marmont levantan las piedras, las pasan de mano en mano para luego cuidadosamente acomodarlas para construir una serie de muros de piedra seca que bordean las colinas hasta donde la vista alcanza.

Bajo un sol radiante, más y más personas aparecen en la ladera de la montaña para tomarse un descanso de su jornada de trabajo y mostrar con orgullo los resultados de sus dos meses de trabajo, como parte del proyecto de efectivo por activos del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Estas paredes ayudarán a detener la erosión del suelo, resultado de que la tierra esté excesivamente seca junto con la deforestación que esencialmente han despojado al suelo de su capacidad para albergar cultivos sanos para alimentar a las comunidades. Este trabajo también contribuye a la preservación del suelo a largo plazo.

Tres años de sequía

Marmont, ubicada en el Departamento Central de Haití, es el único departamento cercado de tierra del país y es uno de los que han sufrido los duros efectos de la sequía que ha afectado a Haití durante tres años consecutivos, y ahora agravado por el fenómeno de El Niño.

La producción agrícola se ha reducido hasta la mitad de la registrada en un año sin sequía, y como el precio de los productos escasos sigue aumentando, el poder adquisitivo de los haitianos ha disminuido constantemente. En un país en donde el 75% de la población vive con menos de $2 al día y la agricultura genera el 50% de los puestos de trabajo, la sequía ha empujado a más gente a la pobreza y el hambre.

Un total de 3,6 millones de haitianos se encuentran en situación de inseguridad alimentaria y 1,5 millones se encuentran en situación de inseguridad alimentaria severa, según una encuesta reciente llevada a cabo por el PMA, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Coordinación Nacional de la Seguridad Alimentaria de Haití (CNSA). En algunas zonas, hasta el 70% de la población se enfrenta al hambre.

Foto: WFP/Alejandro Chicheri

A pesar de estas condiciones preocupantes, en las colinas de Marmont prevalece un ambiente optimista, donde el PMA y GRASOL, una ONG local, han implementado un programa de efectivo por trabajo centrado en la conservación de suelos.

Aquí 700 personas de la comunidad han trabajado para combatir los efectos adversos que la sequía en curso ha estado teniendo en la agricultura. A través de la construcción de muros y plantación de árboles frutales, los equipos de 35 personas cada uno han trabajado contra la erosión del suelo bajo la supervisión de los jefes de equipo.

Proyectos de efectivo por trabajo, tales como el plan de conservación de suelos de Marmont, permite que los participantes puedan ganar un salario estable para su familia durante dos meses, y al mismo tiempo ayudar a sus comunidades a adaptarse al entorno cambiante.

Tales proyectos contribuyen a beneficios a largo plazo para el medio ambiente y para los medios de vida, con el objetivo esencial de que las comunidades en formación estén en mejores condiciones para manejar futuros desastres naturales.

“Cuando Rolin habla, los equipos estridentes se calman”

Foto: WFP/Alejandro Chicheri

En Marmont, los jefes de equipo han sido supervisados por Jean Noel Rolin, un hombre rígido y carismático que ha sido un líder respetado en su comunidad durante décadas, y dirige una organización de agricultores que ha apoyado el proyecto.

Cuando Rolin habla, los equipos estridentes se calman y se asientan a escuchar con atención. Rolin se determina a corregir el daño a su comunidad y a la tierra de la prolongada sequía, incluyendo la grave erosión del suelo que ha hecho que sea muy difícil producir cultivos saludables en varios lugares. De hecho, las cosechas han estado por debajo del promedio este año, y los cultivos habituales de mijo, maíz, yuca, plátano y caña de azúcar han sufrido pérdidas perjudiciales.

Construyendo activos a largo plazo

Después de subir a la cima del pico más alto, Rolin se detiene y con un amplio gesto indica todas los muros que sus trabajadores han construido en los últimos dos meses, haciendo hincapié en la importancia de la agricultura para su comunidad, y cuán valioso ha sido este proyecto del PMA para ellos.

Tan sólo en el primer mes, se construyeron 428 metros lineales de muros que se extienden por las colinas, muy por encima de la meta de 350 metros lineales. Más de 2.000 árboles fueron plantados también. Hablando en Creole rápidamente, Rolin habla de planes para el futuro, y pide al PMA regresar pronto a su comunidad con proyectos similares. “Este proyecto creó puestos de trabajo, las personas están trabajando muy duro, los orgullece estar ayudando a su comunidad y trabajar para preservar nuestros campos.”

“Cuando la lluvia caiga, vamos a florecer una vez más”

Foto:WFP/Alejandro Chicheri

La energía y la determinación de Rolin y sus trabajadores en Marmont dejan claro que quieren estar preparados para lo peor, pero esperando lo mejor: “Lé la pli a tonbe, n’ap boujonnen”, o, “cuando la lluvia caiga, vamos a florecer una vez más”.

Dadas las condiciones de sequía en curso, agudizadas por El Niño, es difícil decir cuando la tan necesitada lluvia vendrá, y cuando la gente de Marmont será capaz de cosechar los frutos de su trabajo para rehabilitar la tierra. Hasta entonces, continúan trabajando para preservar su tierra y se enfrentan a la sequía, doblándose como la caña en su canción, pero nunca dándose por vencidos.


Originally published at es.wfp.org.

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