15. Tony Fernández

Tony Fernández, Azulejos de Toronto

Mi amor por el béisbol como deporte tiene su origen en la relación con mi padre. El me impregnó el amor por el deporte y el análisis del mismo (él siendo Escogidista y del Licey es una muestra de que no todo fui influido por él).

Cuando llegué a Estados Unidos en Septiembre de 1989 tuve la oportunidad de agarrar la Liga de Campeonato de la Liga Americana entre los Azulejos de Toronto y los eventuales campeones, los Atléticos de Oakland. Antes de continuar debo puntualizar que mi papá es el tipo del fanático que sigue de manera fanática a los jugadores del patio. Para finales de la década del 80 había dos equipos que tenían varios jugadores dominicanos, y por extensión, mi papá se identificaba con ellos: los Dodgers y Toronto. Por lo tanto, el me enseñó a amar a Toronto al punto que aún es mi equipo de preferencia hasta el día de hoy. Toronto en el 1989 tenía en roles importantes a George Bell, Nelson Liriano, Manny Lee, Junior Felix y a nuestro jugador especial, Tony “Cabeza” Fernández.

El mejor campocorto defensivo después de Ozzie Smith durante su época, Fernández fue el modelo a seguir de todos los niños que querían ser campocortos cuando jugaban beisbol. Ningún campocorto que he podido ver jugar era mejor defensivamente que Tony Fernández. Ganó 4 guantes de oro y le robaron 2 (1985, 1990), así que debieron ser 6. Pero su valor no era solo con el guante, fue un bateador de .300 cuatro veces, fue líder en triples, dio 40 dobles, robó bases, dio 200 hits, etc…

En el período del 1983–1993, su pico como campocorto, se puede considerar el 4to mejor campocorto de todo el béisbol y cuidado, ya que ofensivemente era superior a Ozzie Smith. Luego de esa época, por razones que nunca entendí fue relegado a jugador de banca, lo movieron a segunda base, perdió una temporada entera (1995)…todo esto aún siendo un jugador que traía a mucho valor. A veces pienso que en Grandes Ligas había algo en contra de los dominicanos, ya que Julio Franco pasó por algo similar. El no conseguir trabajo en las Grandes Ligas aún teniendo valor como jugador es algo que no entiendo, y más considerando cuantos jugadores inferiores jugaban de manera regular. Pero bien, sucedió, y tuvo un renacer luego con Toronto de nuevo para el año 1998–1999. Para esos dos años los líderes de bateo fueron, en orden: 1) Larry Walker, 2) Bernie Williams, 3) Nomar Garciaparra, 4) Derek Jeter, 5) Edgar Martinez, 6) Ivan Rodríguez, 7) John Olerud y….8) Tony Fernandez, con .324. Para que tengan una idea, Vladimir Guerrero bateó .315 y Manny Ramírez .313. Fernandez luego de estos dos años no consiguió trabajo en MLB y se fue a jugar en Japón, para luego retirarse en el 2001. Sorprendente.

Lo más interesante de Fernández es que se le recuerda por nada de lo que dije anteriormente. Se le recuerda por dos cosas que hacen que se le vea de manera negativamente, esto lo veremos a continuación.

El primero fue antes de la temporada de 1991, después de haber liderado las Grandes Ligas con 17 triples fue cambiado junto con el slugger principal del equipo, Fred McGriff por dos jugadores que daban el mismo valor más o menos: Roberto Alomar y Joe Carter. ¿Por qué fue negativa la percepción de ese cambio para Fernández? La llegada de Alomar y Carter dio la percepción del inicio de la dinastía de Toronto que ganó los dos campeonatos del 1992 y el 1993. Esto es falso, ya que en el 1992 Juan Gúzman y Dave Winfield fueron tan influyentes como todo el equipo, y en el 1993 la mejora de Olerud y la llegada de Molitor les dio la mejor ofensiva de todo el béisbol. Pero la percepción es que Toronto comenzó a ganar cuando Fernández se fue, amen de que volvió al equipo para ganar el campeonato del 1993.

El segundo evento fue el error del séptimo juego de la Serie Mundial del 1997 que le costó la serie a Cleveland frente a Florida. Esto es injusto porque es uno de los mejores jugadores defensivos que he visto, y la ciudad de Cleveland lo maldice hasta el día de hoy por un error defensivo. Jugando segunda base cometió la pifia que define su carrera, esto es triste.

Para mi hay algo por qué recordarlo de manera positiva adicionalmente: el juego de N64 All-Star Baseball 2001. Este juego tenía las estadísticas del 1999 y consideraba los rosters del 2000. Como Fernández no jugó en el 2000, aparecía como agente libre, así que uno lo podía buscar como tal. Yo siempre lo contrataba. Cuando ponía la temporada a simularse, Tony Fernandez hacía que Babe Ruth pareciera Rey Ordonez con el bate. Era un asunto extraordinario e injusto, el tipo bateaba .650 para la temporada, era el mejor jugador y no era cercano. Nunca entendí eso, pareciera que los creadores de este juego eran fans de Fernández.

Que bueno que lo eran, porque al igual que mi, Fernandez fue un excelente jugador.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.