‘You need to have bigger dreams’

Me dijo Sarah hace tres días, desde entonces no dejo de pensar en ello.

Tomé esta foto en nuestra caminata

En noviembre conocí a la familia de Sarah, pasamos Thanksgiving en la casa de sus padres en una ciudad cerca de Washington. Después de comer mucho y con el propósito de hacer espacio para el postre, salimos a caminar a un bosque que está justamente cruzando la calle. Soy tan amante de la naturaleza que solo pensaba «me encanta, yo quiero vivir aquí y tener esto todos los días» y mientras caminábamos, imaginé historias de mi corriendo todos los días por los senderos de ese bosque al atardecer.

Al inicio de esta semana celebramos que podremos pasar otro Thanksgiving juntas en casa de sus papás, y hablando de ello le dije «Did I tell you that your parents’ house, the place where you grew up, is my dreams house? Nature everywhere, a river, a beautiful view of the forest and all in a safe area. Almost all my life I have lived in big and chaotic cities. Have life in a place like your parents’ house is my dream!»

Sarah sólo me contestó. «You need to have bigger dreams». Con su voz dulce pero determinante y con una mirada sostenida y matadora. Reímos, y seguí trabajando haciendo cosas para YLAI.

«You need to have bigger dreams». No se quitó de mi cabeza y me hizo pensar en toda la clase de sueños que he tenido, los grandes y los pequeños. En los sueños que he decidido volverlos una meta y los he cumplido, y en lo que la vida me ha regalado, sin pedir, que ha sido una versión evolucionada de mis sueños.

También me hizo detenerme a analizar mi estado actual, a mis veintitantos viviendo en Washington, trabajando en emprendimiento juvenil para las Américas, y me pregunté ¿estoy viviendo mi sueño?

Debo confesarles que siempre soñé y trabajé en ser parte de algo grande para mejorar a América Latina, pero nunca, nunca soñé esto. Nunca soñé en vivir en Estados Unidos, incluso una de las razones por las que terminé con el novio que tanto adoraba, es porque yo no quería vivir en EE. UU. Nunca soñé con trabajar directa o indirectamente para el gobierno, mucho menos para un proyecto del presidente Obama, aún siendo una de las personas que más admiro; nunca soñé en que podría tener tanta dicha y bendiciones en mi vida al mismo tiempo. Nunca. Y no, no estoy viviendo mi sueño, pero lo que vivo es sólo una versión evolucionada y mucho más feliz de lo que alguna vez soñé.

Sarah y su frase también me hizo recordar cuántas veces me forcé a soñar más grande por presión social o familiar, porque «nací para eso» porque «tengo el talento y los contactos» porque «no esperaban menos de mí». Y recuerdo todas las veces que me frustré y tuve fuertes crisis de ansiedad y depresión simplemente porque mis sueños no se cumplían aunque trabajara mucho; porque mi estándar, y el estándar que los demás tenían para mí, era demasiado, y me hacía olvidar el presente, vivir feliz lo que tenía en mano y siempre tener ese sentimiento de «falta algo».

¿Soy la única que ha tenido ese sentimiento de «hace falta algo» a pesar de que todo en el presente está perfecto? Estoy segura que no. Y aquí entra la reflexión:

Este año quiero vivir el presente, sin que mis sueños me abrumen, hoy tengo más metas que sueños. Los sueños son grandes, fáciles de imaginar, fáciles de envidiar; son gratis y ocupan la mente en el futuro. Las metas no, las metas son el presente.

Está bien tener sueños, y seguramente suena muy impresionante cuando conversas con tus amigos, colegas de trabajo y tu familia de tus grandes sueños, sin embargo yo hoy prefiero tener metas alcanzables a mediano plazo que sueños.

Así que elige un sueño, fracciónalo en pequeñas metas, y llévalas a la vida de una en una. Es mejor.

Seguramente Sarah tenga razón, debo tener sueños más grandes, todos deberíamos. Pero por ahora vivir algún día en una casa con la tranquilidad de la casa de sus padres, así como viajar al espacio, quedará en mi lista de sueños. Todo lo demás lo quiero pasar a metas.

Y a ti. ¿Cuáles son tus sueños y metas de 2017? ¿Cuáles son tus sueños de vida? ¿Qué te ha dado la vida que ha sido más grande que los sueño que has tenido? Cuéntame todo.

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