Blockchain es la nueva Internet?

Este nuevo subproducto de Internet abre un nuevo universo de posibilidades en múltiples campos e industrias.

Timing

Antes de empezar, tengo que confesar que mi campo de experiencia en los últimos años tiene muy poco que ver con matemáticas y criptografía. Pero siempre fui un curioso de las nuevas tecnologías cuando todavía están en etapas tempranas.

Una de mis experiencias más significativas fue con Realidad Virtual. Tenía 17 años cuando me sentí poderosamente atraído por el potencial de esta tecnología allá por el 2008. Como joven gamer y desarrollador independiente, yo estaba familiarizado con la animación, el modelado 3D, la texturización y el rendering desde una edad temprana, por lo que el potencial de la Realidad Virtual me pareció una clara evolución del CGI (Computer Generated Imagery) y de las experiencias interactivas. Luego de un intenso período de investigación interpretando artículos escritos en chino, y después de buscar posibles aplicaciones comerciales, terminé desarrollando un software basado íntegramente en Realidad Aumentada para arquitectos y diseñadores de interiores. Probablemente el primero de su tipo.

Con ARQ Technologies, los usuarios podían ver y modificar los elementos de su propia casa en tiempo real, a través de un HMD (Head Mounted Display) y un joystick.

Este proyecto ganó cierto interés de los medios de comunicación y recibí un subsidio del gobierno para continuar con el desarrollo. Durante dos años enteros traté de vendérselo a empresas, estudios de arquitectura, diseñadores independientes, fábricas de muebles e incluso agencias digitales. Pero en aquel momento, absolutamente nadie estaba interesado en la Realidad Aumentada. Mucho menos, en una costosa combinación de hardware y software que hacía que sus clientes se vean como marcianos. Todos se iban de nuestras reuniones de demostración muy impresionados, pero ninguno veía el valor de pagar por esta tecnología. Excepto algunos diseñadores independientes que utilizaron mi software en presentaciones de producto, fue una innovación adelantada a su tiempo pero un fracaso comercial.

En el 2008 la Realidad Aumentada apenas estaba alcanzando el “pico de expectativas infladas” según la curva de Gartner para tecnologías emergentes.

Entendí que hay momentos para la innovación. Trabajar en tecnologías que están adelantadas a su tiempo puede costar una cantidad enorme de tiempo y recursos, y puede terminar en nada. Aprendizaje: El timing importa.

La arena

Como típico geek, me interesé especialmente en Bitcoin. Pasé un tiempo leyendo y observando a referentes, colegas y compañías construir un ecosistema sobre esta tecnología. Eso estimuló mi curiosidad para participar y aprender más al respecto. Hace poco tuve la oportunidad de participar en laBITconf y tener un contacto cercano con expertos en el campo y con una comunidad emergente de desarrolladores.

Al aprender sobre Blockchain me siento de nuevo en el 2008, cuando la Realidad Virtual se percibía como una tecnología muy disruptiva pero con un futuro no muy claro. Pero también podría decir que me siento de nuevo en 1999 cuando descargué Napster en mi clon de Pentium 233 y experimenté de primera mano cómo una tecnología como P2P estaba a punto de transformar toda una industria. El por qué es simple: A pesar de que nadie puede predecir si Bitcoin tendrá éxito como moneda (posiblemente no), hay un común acuerdo de que una tecnología que está asegurando miles de millones de dólares en todo el mundo tiene el potencial de asegurar muchos otros activos también.

Número de transacciones Bitcoin por día (fuente: blockchain.info)

Aprendizaje: Las tecnologías disruptivas generan fricción en el presente y suelen ser acompañadas de mucha incertidumbre sobre su éxito.

Blockchain

Las primeras implementaciones de las máquinas tabuladoras de IBM le permitieron a grandes organizaciones como el Gobierno de los Estados Unidos y el Tercer Reich procesar cantidades de datos nunca antes vistas, sentando nuevos precedentes y haciendo a los métodos antiguos obsoletos. Algo similar está ocurriendo en el presente: Las enormes cantidades de información que Internet produce hacen imposible que un solo estado u organización pueda controlarlos y procesarlos completamente.

Y como la información es poder, el paradigma del poder cambió radicalmente con el surgimiento de organizaciones nacidas en la era de la información versus las organizaciones tradicionales que vienen arrastrando su propio peso durante siglos. Empresas como Google son recursos clave para los gobiernos porque entienden y controlan los mecanismos modernos de información.

Pero justo cuando nos estábamos adaptando al nuevo escenario, entra en la cancha un jugador completamente nuevo: la red de Bitcoin ya excede la potencia de cálculo de las 500 supercomputadoras más poderosas del mundo (y combinadas entre sí). Y más interesante aún, esto es posible porque Blockchain, la tecnología que está detrás, reemplaza a los servidores que alimentan nuestro mundo online actual con el poder de computación y almacenamiento que todos compartimos. Es una red. Ningún individuo o compañía la posee, y cualquiera puede ser parte. Eso cambia el juego, y conceptualmente suena bastante evocador a los orígenes de Internet.

El ‘Hash Rate’ es la unidad de medida de la potencia de procesamiento de la red Bitcoin. Cuando la red alcanza un Hash Rate de 10 TH / s, puede hacer 10 mil millones de cálculos por segundo.

La red de comercio mundial de la sociedad de hoy se basa en la confianza que depositamos en entidades ficticias como el dólar, el Banco de la Reserva Federal y las corporaciones. La Blockchain, inicialmente conceptualizada en el paper de Satoshi Nakamoto, es una base de datos peer-to-peer que elimina a los intermediarios y reemplaza esa “confianza” por una red distribuida y autogestionada de computadoras (nodos) que garantizan su seguridad e integridad. Para usar la banca tradicional como analogía, la Blockchain es un historial completo de transacciones bancarias donde cada nodo de la red tiene una copia. Una vez que una transacción es validada por cada nodo en la red y registrada en Blockchain, ese registro es permanente e inalterable.

The Internet was about replacing some intermediaries. Now the Blockchain is about replacing other intermediaries once again. — William Mougayar

Blockchain es la utopía del consenso hecha realidad, y este sistema de computación distribuida está sosteniendo hace 7 años (y contando) a toda una economía sin la necesidad de una autoridad central.

El futuro

El potencial de Blockchain va mucho más allá de Bitcoin. Esta base de datos es una forma muy efectiva de verificar registros, identidades, autenticidad, derechos, trabajo, títulos, contratos y otros procesos que implican confianza. Sin embargo, la tecnología aún no alcanza un pico de madurez, y todavía no hay despliegues a gran escala que hagan uso de ella. Según la Curva de Gartner mencionada más arriba, Blockchain está empezando a llamar la atención de la industria y tiene probablemente 5–10 años por delante para alcanzar la “Meseta de la Productividad”, atravesando un dilema similar al que experimenté con la Realidad Virtual hace algunos años.

El papel de los muchos actores involucrados (desarrolladores, emprendedores, organizaciones y gobiernos) debería tender a configurar el futuro de esta tecnología para los próximos años, reduciendo en forma colaborativa las barreras de uso y construyendo alternativas y herramientas que maximicen su adopción.

Blockchain tiene el poder de transformar modelos corporativos tradicionales, instituciones, gobiernos, incluso nuestro estilo de vida actual. Pero todavía queda un largo camino por recorrer.