El mensaje es claro: para emprender no hay edad

Entrevistamos a Claudia Pompa, paraguaya residente en Londres y experta en emprendedurismo joven. Sus investigaciones la llevaron a colaborar en el Informe Mundial de Juventud del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, y no podíamos perder la oportunidad de hacerle algunas preguntas al respecto. Esto nos dijo:

Con tus palabras, ¿podrías explicarnos qué es el Departamento De Asuntos Económicos y Sociales de la ONU?

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DESA, por sus siglas en inglés) es la unidad dedicada a trabajar con gobiernos y actores claves para el logro de sus objetivos económicos, sociales y ambientales. Como una de las unidades clave dentro de la ONU trabajando en temas de desarrollo, DESA cubre una amplia agenda con temas que van desde reducción de la pobreza y gobernabilidad hasta financiamiento de temas ambientales. DESA concentra gran parte de sus esfuerzos en mejorar la prosperidad a nivel mundial.

Claudia Pompa.

Además de Paraguay, ¿Qué otros países fueron parte de estas investigaciones?

Es importante resaltar que este no fue un estudio basado en Paraguay. El Informe Mundial de Juventud, publicado cada dos años, es un informe temático que se centra en algún tema relevante a la juventud y hace un análisis del mismo desde diferentes aristas. Este año el enfoque ha sido en el compromiso cívico y como los jóvenes han desarrollado esto desde diferente áreas y aspectos.

¿Qué diferencial, o en todo caso potencial, ves en Paraguay en cuanto a Emprendedurismo Juvenil?

Paraguay es básicamente un país joven con un increíble potencial demográfico, lo que convierte al país en terreno muy fértil para el desarrollo del emprendedorismo en general y el emprendedorismo joven en particular.

Como ya sabemos, los jóvenes suelen estar mucho más predispuestos a la innovación, al uso de nuevas tecnologías, al trabajo colaborativo; es decir a lo nuevo y lo diferente. Paraguay es un país que puede beneficiarse de esto, buscando nuevas e innovadoras soluciones a los problemas que nos aquejan como sociedad y como país, desarrollando modelos que puedan luego ser replicados y exportados.

En Paraguay el 70% de la población tiene menos de 30 años, ¿Eso nos convierte en un país potencialmente emprendedor? ¿O son las necesidades que tenemos las que marcan el modelo de emprendimientos que podemos generar en el país?

En un país donde el 75% de la población se encuentra debajo de los 40 años, una población joven en edad de trabajar y producir, debería ser considerada una oportunidad de desarrollo.

Es importante destacar que los países o las sociedades no son inherentemente emprendedoras, sino que se convierten en sociedades o países emprendedores.

Esto es una buena noticia, porque significa que el fomento del emprendedorismo puede convertirse en una estrategia de estado. Convertir a un país en una nación emprendedora es un esfuerzo mancomunado de una gran cantidad de actores de diferentes sectores: publico, privado y la sociedad civil y un proceso que requiere de un cambio de mentalidad a nivel social.

Sin embargo, el pre-requisito absoluto para que esto sea posible es una educación de calidad. Sin acceso a una educación de calidad que fomente el pensamiento crítico, la creatividad, la innovación, la capacidad de análisis, el liderazgo y una actitud proactiva estamos destinados a seguir replicando los mismos patrones de subdesarrollo que hemos venido implementado hasta ahora.

Los países menos desarrollados tienden a emprender pensando más en su mercado que en una escala global. ¿Es esto así? ¿Estamos destinados a tener emprendimientos tal vez de menor calidad que en otros países donde la formación ayuda a los jóvenes a ser más competitivos y a tener una escala global a la hora de emprender?

Difícilmente los emprendedores creen en el destino y por ende ningún país esta “destinado” a tener emprendimientos de mayor o menor calidad. Lo que los estudios nos demuestran hoy es que la mayoría de los emprendedores en la mayoría de los países en desarrollo son “emprendedores por necesidad”, es decir personas que emprendieron pero que no necesariamente lo hicieron por opción, sino porque no pudieron acceder a oportunidades laborales por la falta de las mismas.

El gran desafío es ayudar a crecer a estos emprendedores, desarrollando sistemas de apoyo adaptado a sus necesidades y a su realidad local que les provean de las herramientas y habilidades necesarias para crecer y volverse mas competitivos. Existe un gran numero de emprendedores extremadamente exitosos e innovadores de países en desarrollo que han probado que es posible emprender a pesar de las adversidades.

Sin embargo, la evidencia en este sentido es bastante clara, cuanto mas sistemas de apoyo existan que sean de fácil acceso a los emprendedores y cuanto mas fuerte el ecosistema emprendedor, los emprendimientos serán de mayor calidad y mas competitivos. También es necesario aclarar que no existe nada malo en emprender para un mercado local. Al contrario, es necesario empezar local para testar el modelo de negocio y una vez que el mismo este desarrollado y maduro puede ser llevado a escala a nivel mundial.

Cuando conversás con los emprendedores exitosos a nivel mundial te encontrás con que la mayoría de ellos nunca pensó en un mercado global. Tenían una idea específica para resolver un problema específico que percibieron en un determinado momento. Lo que sucede generalmente, es que la idea funciona y el mismo problema existe en otras localidades y por ende puede ser expandida.

Los que nos dedicamos a desarrollar ecosistemas de emprendedores a veces enfocamos mucho nuestro contenido hacia los jóvenes. ¿No creés que estamos dejando de lado a potenciales transformadores de realidades de lado? Me refiero a personas mayores de 35 años que tal vez tengan grandes ideas y no puedan ser parte de varios concursos de innovación o investigaciones.

El enfoque en los jóvenes a nivel mundial responde a un contexto político y social muy específico. La explosión demográfica de las ultimas décadas en ciertas regiones (principalmente América Latina, África y Medio Oriente), la crisis financiera mundial y la imposibilidad de generar puestos de trabajo para todos estos jóvenes hicieron que la mirada de emprendedorismo se vuelque a los jóvenes.

Mucha gente hoy piensa que las personas con mayores posibilidades de tener éxito como emprendedores son los jóvenes. Esta percepción esta influenciada por los jóvenes y exitosos emprendedores que vemos a nivel mundial. Sin embargo, el contexto político y social es muy diferente a lo que la evidencia de rigurosos estudios de investigación nos dicen. Varios estudios realizados en distintos países demuestran que los emprendedores más exitosos tienden a ser personas con una edad promedio de 40 años y entre 6 y 10 años de experiencia en un sector específico.

El éxito de un negocio esta a menudo determinado por la experiencia previa, el conocimiento y la capacidad de gestión, todas características que los jóvenes aún no han tenido la capacidad de adquirir y en este sentido, la edad puede llegar a hacer una diferencia importante. Otro aspecto importante es que a nivel mundial la expectativa de vida ha aumentado considerablemente, las personas viven más años con mejores estándares y calidad de vida (a nivel general, obviamente existen realidades muy distintas por país). Esto está dado a un fenómeno que es el de los ‘emprendedores jubilados’. Personas que se jubilan de sus trabajos a los 60 o 70 años pero que aun tienen mucha experiencia, energía y ganas de aportar a la sociedad de manera diferente.

En este sentido va a ser muy interesante ver la trayectoria de Estados Unidos, donde las personas mayores de 50 años es el grupo de emprendedores de mas rápido crecimiento. Personas mayores de 80 años siguen emprendiendo, con reportajes de casos en el Reino Unido, China y Estados Unidos.

El mensaje es claro: para el emprender no hay edad y el apoyo a los emprendedores debería de reflejar esta realidad.

¿Es esta nueva manera de hacer economía la llave para lograr igualdad de género en las organizaciones? ¿O esta es una tendencia irreversible en todas las instituciones?

No creo que los modelos disruptivos sean más igualitarios. Lo que si creo es que mayor igualdad de género va a ayudar a generar más modelos disruptivos.

Hay estudios muy sólidos que estiman que una mayor equidad de género tiene la capacidad de aumentar la economía en 12 trillones de dólares (Si. No billones, trillones).

Es muy difícil ser competitivo cuando ignoramos al 50% de la población o cuando los derechos fundamentales no son distribuidos equitativamente por temas de género. En este sentido todavía hay mucho camino por recorrer.

¿Es hora de cambiar el modelo educativo tradicional? ¿Conoces algún caso de éxito de una universidad que esté implementando un sistema educativo más cerca del “ideal” para estos tiempos?

El sistema educativo tradicional no ha cambiado en los últimos cien años y es hora que volvamos a re-pensarlo de forma integral. Existen varios esfuerzos a nivel mundial de proveer alternativas al modelo tradicional que están siendo testadas en cuanto a su impacto, eficacia y resultados. Es difícil decir este es ‘el modelo’ ya que depende mucho de que carreras estemos hablando, con que enfoque, etc.

En el caso de Paraguay creo que lo mas importante es aprender de que hicieron bien otras instituciones regionales y replicar esto. Nuestro sistema universitario es no solo tradicional sino que tiene bajísima competitividad, ninguna universidad del país esta ranqueada dentro de las cien mejores de la región, ni hablemos del mundo. Eso debería de hacernos pensar y mucho.


Mirá el Informe Mundial de la Juventud completo (en inglés) haciendo click acá. La colaboración de Claudia está en la página 47. También podés leer una anterior colaboración de Claudia para el Blog de Koga haciendo click acá.

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