Ilustración por Alejandro Ramírez

Un vuelo por el 2016 de Aerolab

Nuevo hogar, nuevos clientes, proyectos increíbles y una Aerofamilia que no para de crecer. Éstas son las aventuras que vivimos en 2016 🚀

“No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas” — Proverbio chino.

Cinco años atrás sabíamos hacia dónde queríamos ir, pero desconocíamos el viaje que nos esperaba. Queríamos ser referentes, estar entre las mejores agencias digitales.

En el ritmo acelerado de nuestro trabajo es difícil hallar el tiempo para detenernos y evaluar todas las cosas que atravesamos a lo largo del año. En Aerolab creemos que lo importante no es juzgar lo bueno y lo malo de cada etapa, sino aprender de todas las experiencias para mejorar constantemente. Desde esa perspectiva, éstas son algunas de las cosas que vivimos en este año.

CONSIGLIERI DE PRODUCTOS

‘The Godfather’ — Paramount, 1972.
“No es nada personal, son sólo negocios”

Esta frase nunca aplicó a nosotros. Siempre nos entusiasmamos y nos la jugamos por cada proyecto en el que trabajamos como si fuera propio. Por eso nos sentimos parte de los resultados que consiguen nuestros clientes.

Este año decidimos incorporar de forma oficial el rol de consultores, sumando nuestra experiencia, know-how y opiniones antes de iniciar un trabajo. Nuestros clientes saben mucho de su negocio, pero desconocen del nuestro. Por esta razón, decidimos no quedarnos de brazos cruzados esperando un brief, sino que tomamos la iniciativa y optamos por formarlo codo a codo con el cliente, alineando su negocio con nuestros procesos para lograr mejores resultados.

Un buen ejemplo de esto son los 10 mandamientos del diseño de productos que elaboramos para optimizar la manera en que un cliente nos brinda feedback sobre un proyecto.

Parte 1:

Parte 2

NUESTRO ARENERO, NUESTRA OFICINA

‘The Sandlot’ — 20th Century Fox, 1993.

Resulta increíble pensar que ésta es nuestra cuarta oficina. Bueno, eso si omitimos la casa de mi mamá y el dress-code ‘elegante-jogging’.

Comenzamos en un monoambiente y hoy en día contamos con un espacio que pudimos diseñar de cero y que responde a cada una de las necesidades que tenemos para potenciar nuestro trabajo; una flamante planta libre, muchas salas de reuniones, un comedor lleno de dibujitos y un patio con parrilla y mesa de ping-pong son sólo algunas de las cosas a destacar de nuestra nueva casa ❤️

Por supuesto, el esfuerzo que nos llevó armar nuestro propio espacio es directamente proporcional a lo mucho que lo disfrutamos. Nunca vamos a olvidar los años anteriores en los que teníamos que ponernos en modo ninja para realizar videoconferencias desde la mesa de la cocina, o las gripes de invierno en donde un sólo estornudo nos dejaba a todos en cama, o la titánica odisea de subir un pizarrón nueve pisos por escalera.

Si no hubiéramos pasado por esas experiencias, nunca nos hubiéramos dado cuenta de qué queríamos -y necesitábamos- a la hora de construir nuestra propia oficina.

SPREAD THE WORD

‘Close encounters of the third kind’ — Columbia Pictures, 1977.

Detenernos a pensar también nos permitió entender qué y cómo queríamos comunicar. Aerolab tiene su propia personalidad (no, no estamos locos; bueno… quizás un poco… pero somos todos locos lindos), y este año pudimos empezar a escribir y compartir lo que pensamos y hacemos en nuestro Blog y nuestro Medium:

Queremos fomentar el crecimiento de la comunidad sin ser “gurús creativos con fórmulas secretas” (aunque no podemos negar que tenemos algunas barbas exóticas, camisas escocesas y lentes gruesos dentro de la oficina). Por eso, quisimos involucrarnos en educación a través de charlas, cursos y workshops, algo que planeamos impulsar mucho más el año que viene, así que estén atentos.

Tomamos la decisión consciente de agregar valor educativo en todo lo que hacemos, eso se vio plasmado a lo largo del año y la idea es seguir llevándolo adelante día a día.

MAMÁ, PAPÁ… HOY VUELVO TARDE

‘Ferris Bueller’s day off’ — Paramount Pictures, 1986.

¿Ya les dije que Aerolab tiene cinco años? Por más descabellado que suene, sucede lo mismo cuando uno es chico. A veces nos cuesta que los adultos nos escuchen y nos den rienda suelta a probarnos a nosotros mismos.

Estábamos acostumbrados a trabajar con Startups, con todo lo que eso implica, y este año tuvimos la oportunidad de trabajar con varias empresas tradicionales y de explotar la totalidad de nuestro potencial y capacidad.

El crecimiento conlleva ciertos riesgos. En la vorágine del día a día es fácil perder el rumbo y alejarse de a poco de la identidad que queremos mantener. Por suerte, cerramos 2016 más maduros, más grandes y más Aerolab que nunca. Todavía tenemos esa filosofía de startup que tanto nos distingue y seguimos innovando, experimentando e iterando con la forma en que trabajamos.

Alfabéticamente, y con la música de los Martín Fierro de fondo, queremos decirles gracias a los que este año confiaron en nosotros:

AB InBev, Banco Galicia, Bluesmart, Clarín, Experiencia Manager, Fox Sports, Jampp, LifeLock, MercadoLibre, Natania, Nearpod, Qwil, Scratch, SlotMasters, Swarmsales, Taringa!, Tranzport, Udacity y Vanjet.

A todos esos que todavía no se animaron… acá estamos, más grandes que nunca.

Nuestro 2016 en números

OUR WORK IS NEVER OVER

‘Star Wars: Episode IV — A new hope’ — Lucasfilm Ltd., 1977.

Una vez me hicieron notar que cuando me comunican buenas noticias sostengo una poker-face inmutable. Lo opuesto ocurre cuando me comentan un problema que requiere una solución: automáticamente se me dibuja una sonrisa de El Grinch. ¿Por qué? No, no me quiero robar la navidad.

Creo que esto tiene que ver con la filosofía que tenemos en Aerolab de convertir los problemas en oportunidades. Exploramos caminos distintos constantemente y no nos detenemos hasta no haber cumplido los objetivos. Todo esto lo hace posible el excelente grupo de personas que día a día ayudan a que este barrilete se eleve cada vez más alto. Sin ellos nunca hubiéramos llegado a dónde estamos.

Hay una frase de Winston Churchill que dice: ‘Los cometas se elevan más alto cuando tienen el viento en contra, no a favor’, y creo que por eso sonrío, porque sé que cuanto más difícil es el camino, más y mejores ideas exploramos y más crecemos como grupo humano y como compañía. Por eso, elegimos seguir transitando este viaje y enfrentando nuevos desafíos todos los días.

Agustín Linenberg, CEO de Aerolab

Edición: Bautista Aguiar y Guillermo Vidal Quinteiro
Ilustraciones: Alejandro Ramírez