Medio ambiente y sistema económico: la basura siempre al lado de los pobres

Un poco de historia resulta pertinente para pensar la relación entre los modelos económicos y la contaminación ambiental y de esta forma comprender por qué grandes sectores de la población, marginados por los efectos directos e indirectos de las decisiones políticas y económicas, son obligados vivir al costado de la basura. Desde por lo menos 30 años atrás el vaciamiento del Estado en las cuestiones sociales dejó un profundo hueco en el tejido social, tan grande como El cráter de basura de “Barrio Nuevo”.

Un perro con los ojos desconfiados nos marca que estamos entrando en un terreno del cual no saldremos sin la impresión que algo en esta sociedad está mal (fotografía: Emanuel Gimenez)

El profesor en ciencias biológicas y geográficas, Roberto. C. Grama, director del equipo de investigación que escribió, “Ecología y calidad de vida- Sociedad y naturaleza” (1997) describe la historia de la salud argentina de la siguiente manera:

En nuestro país desde 1853, año en que el Estado argentino se establece jurídicamente a partir de una Constitución Nacional y comienza a expandir su proyecto modernizador capitalista y hasta 1916, no existían políticas publicas de salud. Son las organizaciones obreras fundadas en su mayoría por inmigrantes quienes llevaban las acciones sanitarias.

Con el voto secreto y obligatorio, el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen y la reforma universitaria de 1918 se dan las condiciones para la construcción de hospitales para los sectores empobrecidos. Se amplió en Buenos Aires la Facultad de Medicina y el Hospital de Clínicas. Es así como el desarrollo incipiente de una protección social comienza a aparecer bajo el concepto de la beneficencia y no de derecho.

Luego, con la política de intervención estatal en la economía y la industrialización de los años 30', 40', más aún con la asunción a la presidencia de la Nación del General Perón en 1946 se proyecta y ejecuta una política de salud fundada en el derecho y dirigida particularmente a los trabajadores y sectores sociales mas pobres.

“Desde esa perspectiva política se destaca la actividad del Dr. Ramon Carrillo que dirige un plan de construcción de hospitales, servicios de salud y obras sociales en cada sindicato. Esta política sanitaria combinó la asistencia médica con acciones de saneamiento ambiental ”…

Los golpes de estado cívico-militares que sucedieron desde el 55', con su máxima expresión entre 1976 y 1983, atentaron gravemente contra la salud y el ambiente de los argentinos. En esos años hubo un deterioro en el presupuesto, tanto tecnológico como de recursos humanos hacia la salud, que no ha sido revertido de forma estructural por los gobiernos constitucionales.

Es más, en la década de los 90' se acentuaron los proyectos de privatización, arancelamiento y la dependencia económica a los organismos de créditos internacional vigilados por Estados Unidos. Se agudizaron aún más esta deficiente situación de salud personal y ambiental.

“ A cada etapa histórica con sus características económicas sociales y culturales parecerían corresponder condiciones propias de salud personal y ambiental”

Revisar la historia política sirve para pensar la situación medioambiental en relación con la salud de los grupos sociales más pobres. Desde esta visión es interesante el contenido del material de trabajo del Posgrado en Salud Social y Comunitaria que comenzó en el 2005 y que realizan en conjunto facultades de medicina de múltiples universidades nacionales.

En el modulo 3 del material escrito se define medioambiente como:

“el conjunto de factores naturales culturales, tecnológicos, sociales o de cualquier otro tipo e interrelacionados entre si, que condicionan la vida del hombre y de todos los seres vivos a la vez que, constantemente, son modificados por la especie humana” (pág. 15).

A su vez, desde un paradigma crítico se observa que:

“Los intereses económicos, las concepciones hegemónicas de algunas disciplinas científicas, la pobreza, el deterioro de las condiciones de vida y la desinformación son variables que determinan la concepción que se tiene del ambiente”.

Por lo tanto se considera que la pobreza y la inequidad social traen consecuencias nefastas en la calidad de vida de las poblaciones , ya que:

“Los procesos de globalización y transición socio-económica han profundizado las desigualdades y la inequidad en el mundo, los principales factores asociados con la inequidad son: pobreza, marginación, estratificación en el empleo, diferencias en los niveles educativos, carácter urbano o rural del ámbito de residencia, efectividad de las políticas sociales, entre otros” (pág. 28).

Uno de los condicionantes comunes que hacen al aumento de la brecha entre los que más y los que menos tienen es el aumento de la población se concentra en las clases sociales pobres, que a su vez son los que padecen más presiones físicas y psicológicas presentando:

  • baja expectativa de vida
  • elevada taza de mortalidad infantil
  • incidencia elevada de la incapacidad productiva
  • mayor padecimiento de enfermedades transmisibles
  • largos periodos de vida con graves problemas de salud

Un informe publicado por la OPS (Organización Panamericana de la Salud)y el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación cita que:

los aspectos mas evidentes de las restricciones materiales que padece la población pobre esta relacionado con la falta de vivienda adecuada, dificultad de acceso a la provisión de agua potable, deficiente red cloacal y ausencia de saneamiento
la deficiente red cloacal que padecen los sectores populares..Calle que entra directo al zanjón de Barrio Nuevo

Como reafirma Roberto. C. Grama (“Ecología y calidad de vida- Sociedad y naturaleza”, 1997):

“Las poblaciones de villas de emergencias, asentamientos y barrios de construcción precaria sufren la contaminación ambiental aun en forma más aguda que el resto de la población debido a la proliferacion de basureros a cielo abierto, pozos negros, establecimientos de industrias “sucias”, contaminación de arroyos y napas freáticas e inundaciones periódicas” (pág. 55)

El derecho ambiental es un derecho humano vulnerado

Otro enfoque necesario es el del derecho, María Delia Pereiro de Griagaravicius, abogada, escribana y docente, en ”Daño Ambiental en el Medio Ambiente Urbano — un nuevo fenómeno económico en el siglo XXI”, (Buenos Aires, 2011, La Ley S.A) sostiene que desde esta disciplina el derecho ambiental es considerado un derecho humano, según se ha introducido en el lenguaje jurídico de las distintas declaraciones universales de derechos humanos(Declaración Universal de Derechos Humanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos, Corte Europea de Derechos Humanos), éstas, aunque no regulan específicamente el derecho ambiental (está implícito que es una necesidad humana que debe cumplirse), cada país adopta sus normas especificas.

Nuestra Constitución Nacional en el artículo 41 da la obligación al Estado de informar y educar sobre el medio ambiente, en este sentido “El Estado deberá, no sólo recolectar la información, sino seleccionarla y actualizarla antes de difundirla”.

Ahora bien, ya sabido la protección internacional en materia ambiental: ¿Cómo se defiende el derecho a un medio ambiente cuando se vulnera?

Se utiliza el concepto de Responsabilidad Civil, que es un instrumento básico para la protección del medio ambiente. Éste es puesto en marcha por la victimas para paliar las insuficiencias de de las reglamentaciones, ya que hay una escasa efectividad de las normas ambientales, esto ha sido reconocido por el principio 11 de la Declaración de Río de 1992

Para ir concluyendo, desde la perspectiva de derecho, el ambiente:

“es el bien jurídico protegido, a partir del concepto de desarrollo sustentable, entendiéndose por tal no solo al aspecto natural sino todo lo que el humano ha transformado y que forma parte de su patrimonio cultural”

De todo esto se desprende que el derecho al ambiente es un derecho humano, esto hace al libre desarrollo del humano:

“debe ser protegido como los demás derechos humanos por los Organismos Internacionales, así como las normas que conforman el Derecho Interno de los Estados”.

Pensando así las cosas, a partir de las consideraciones de especialistas que desde distintos enfoques abordan la situación de la pobreza con la salud social y ambiental, las necesidades sociales que se ven en torno al zanjón de Barrio Nuevo y lugares cercanos son muchas: no llegan los servicios básicos, y si lo hacen es a cuentagotas, las instituciones públicas están lejos, los procesos de urbanización tardan en hacerse realidad, las calles están contaminadas por la saturación de las cloacas y no es casualidad que el basural, nuestro campo de investigación quede al margen de “la civilización ordenada”, “del hermoso centro urbano”.

Las capas populares encuentran los modos de ser felices en el lugar que les tocó. Es que existe una especie de contradictorio cruce entre los factores económicos que hacen a las condiciones sociales injustas y que dieron origen al territorio tal cual es, con la dignificación propia de la gente que nace y vive allí.

Son tantas las historias que podemos imaginar y que no se cuentan, como la de los niños y adolescentes del barrio, que como en cualquier calle de la Argentina, encuentran en el zanjón esa simpleza de hacerse un picado en un potrero despintado, donde las pelotas desgajas pican en zurdas inquietas que patean siempre para delante.

canchita de fútbol ubicada en el extremo norte del zanjón (fotografía: Emanuel Gimenez).